Medical News

/ Published on October 30, 2001

Pérdida ósea inducida por glucocorticoides

Efectos de los glucocorticoides inhalados en mujeres premenopáusicas

A partir de un estudio prospectivo de tres años de duración, un grupo de investigadores norteamericanos ha examinado la relación existente entre una dosis de glucocorticoides inhalados y el índice de pérdida ósea en mujeres premenopáusicas asmáticas.

A pesar de que los glucocorticoides inhalados son los medicamentos más frecuentemente utilizados en los tratamientos de largo plazo en pacientes asmáticos, aún es controversial si la terapia de largo plazo con estas drogas reduce la masa ósea, tal como lo hace la terapia con glucocorticoides orales.

A partir de un estudio prospectivo de tres años de duración, un grupo de investigadores norteamericanos ha examinado la relación existente entre una dosis de glucocorticoides inhalados y el índice de pérdida ósea en mujeres premenopáusicas asmáticas.  

Durante el estudio, los investigadores evaluaron un total de 109 mujeres premenopaúsicas, de 18 a 45 años de edad, que presentaban síntomas de asma y condiciones desconocidas de pérdida ósea, que habían sido sometidas a un tratamiento con triamcinolona inhalada (100 µg por cada aspiración). Los investigadores midieron la densidad ósea a través de una absortiometría dual por fotones realizada al inicio, a los 3 meses y durante el primer, segundo y tercer año del tratamiento. La osteocalcina sérica, la hormona paratiroidea, el telopéptido N urinario y la excreción de calcio fueron medidos de manera seriada. La medición del uso de glucocorticoides inhalados fue realizada a partir de mediciones diarias de periodicidad mensual, apoyadas por el uso de un dispositivo de monitoreo automatizado.

De acuerdo a los resultados obtenidos por la investigación, la terapia con glucocorticoides inhalados estuvo asociada con una declinación de la densidad ósea relacionada a la dosis de 0.00044 g por centímetro cuadrado por cada aspiración por año de tratamiento, observada tanto en la cadera total como en el montículo de la misma (P=0.01 y P=0.005, respectivamente). No se observó ningún efecto relacionado a la dosis en el cuello femoral o en la columna vertebral. Incluso luego de la exclusión de todas las mujeres que habían recibido glucocorticoides orales o parenterales en cualquier momento durante el estudio, la asociación entre la declinación de densidad ósea y el número de aspiraciones por año de uso, permaneció intacta. Los marcadores séricos y urinarios del cambio óseo o de la función suprarrenal no fueron predictivos del grado de pérdida ósea.

En base a estos resultados, los investigadores creen que los glucocorticoides inhalados conducen una pérdida ósea relacionada a la dosis en la cadera de las mujeres premenopáusicas asmáticas.
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