| La relación entre la yerba mate y la salud ósea ha generado creciente interés en los últimos años. Aunque la cafeína en general suele asociarse a un mayor riesgo de fracturas cuando la ingesta de calcio es insuficiente, distintos estudios realizados en Argentina han mostrado un efecto paradójico: las mujeres que consumen yerba mate de manera habitual presentan una mayor densidad mineral ósea (DMO). |
El nuevo trabajo publicado en Journal of Bone Metabolism profundiza en esta observación utilizando por primera vez modelado tridimensional (3D) basado en DXA, una herramienta que permite diferenciar la contribución del hueso cortical y trabecular en la cadera. El estudio incluyó 300 mujeres posmenopáusicas, 153 consumidoras habituales de yerba mate (≥1 litro diario durante al menos 5 años) y 147 no consumidoras, comparables en edad, IMC y años desde la menopausia.
Principales resultados |
• Mayor DMO de cadera total en el grupo consumidor de yerba mate (+8%, p<0.0001).
• Menor frecuencia de osteoporosis (3.3% vs. 10.9%) y menor tasa de fracturas de bajo impacto (5.9% vs. 12.9%).
• A través del análisis 3D, se observó que tanto el hueso cortical como el trabecular presentaban valores significativamente más altos en las consumidoras.
• La relación entre parámetros óseos con la edad y el IMC mostró una tendencia similar en ambos grupos, pero con elevaciones consistentemente superiores en las consumidoras de yerba mate, lo que sugiere un beneficio independiente de estas variables.
En conjunto, estos hallazgos refuerzan la hipótesis de que los polifenoles de la yerba mate —especialmente el ácido clorogénico— podrían ejercer efectos protectores sobre el hueso a través de mecanismos antioxidantes y antiresortivos.
¿Por qué es importante este estudio? |
Es la primera evidencia que analiza la estructura ósea en 3D en relación con el consumo de yerba mate. Esto permite ir más allá de la densidad ósea convencional y evaluar la calidad del hueso desde un punto de vista estructural. Además, abre la puerta a nuevas hipótesis fisiológicas vinculadas con el metabolismo energético, la inflamación, la incretina GLP-1 y la regulación del estrés oxidativo.
Si bien se trata de un estudio transversal —y por lo tanto no puede establecer causalidad—, sus resultados son consistentes, robustos y clínicamente relevantes.
Comentario del experto |
Este estudio aporta evidencia novedosa y clínicamente significativa. Hasta ahora sabíamos que las consumidoras de yerba mate tendían a tener una mejor DMO en columna y cuello femoral. Lo interesante aquí es la ampliación del análisis hacia la cadera total y, sobre todo, la evaluación cortical y trabecular por separado, algo que pocas investigaciones han explorado.
La magnitud del beneficio observada no es menor: un 8% más de DMO en cadera es similar al efecto logrado por algunos tratamientos farmacológicos de primera línea. Además, la menor tasa de fracturas y la reducción del diagnóstico de osteoporosis refuerzan la relevancia clínica del hallazgo.
Aunque no se puede concluir que la yerba mate “prevenga” la osteoporosis, los datos sugieren que su consumo habitual podría formar parte de un estilo de vida protector, especialmente en mujeres posmenopáusicas. Se necesitan estudios prospectivos y ensayos clínicos que permitan establecer con claridad causalidad y mecanismos.
Mientras tanto, el mensaje práctico es equilibrado: en el contexto de una dieta adecuada en calcio y vitamina D, la yerba mate —lejos de perjudicar— podría ofrecer beneficios adicionales para la salud ósea.
*Dr Agustin Ramírez. Especialista en Endocrinología, presidente de la Federación Argentina de Sociedades de Endocrinología (FASEN) y coordinador de la Unidad de Tiroides y Paratiroides del Grupo Gamma (Rosario).