Noticias médicas

/ Publicado el 15 de noviembre de 2001

Estudio

Efecto de los estrógenos y la progesterona sobre el riesgo de cirugía del tracto biliar

Según un estudio reciente, la terapia con estrógenos y progesterona en mujeres postmenopáusicas diagnosticadas con enfermedad coronaria podría porvocar un incremento marginalmente significativo en el riesgo de cirugía del tracto biliar.

A pesar de que algunos estudios epidemiológicos observacionales realizados en animales reportaron que los estrógenoss podrían incrementar el riesgo de cálculos biliares, análisis clínicos de mayor importancia no examinaron el efecto de la terapia con estrógenoss y progesterona sobre el riesgo de cirugía del tracto biliar en mujeres postmenopaúsicas.

Recientemente, un grupo de investigadores norteamericanos intentó determinar este efecto en mujeres postmenopáusicas diagnosticadas con enfermedad de la arteria coronaria. Los investigadores llevaron a cabo un análisis placebo controlado, de doble ciego y randomizado desarrollado en 20 centros clínicos de los EE.UU.

Durante el Estudio Cardíaco y de Reemplazo de Estrógenos/Progestina (HERS) fueron seleccionadas un total de 2.253 mujeres postmenopáusicas con vesícula biliar, cuya edad al inicio de la investigación oscilaba entre los 44 y los 79 años. Las pacientes recibieron 0.625mg de estrógenos de equino conjugados más 2.5 mg de medroxiprogesterona administrados en una pastilla diaria o un placebo idéntico.

En el marco del HERS, fueron hospitalizadas un total de 147 mujeres (7%) para ser sometidas a una cirugía del tracto biliar. De acuerdo a los resultados obtenidos, los investigadores encontraron que el tratamiento con estrógenos y progesterona provocó un incremento marginalmente significativo del 38% en el riesgo relativo para una cirugía del tracto biliar (P = 0.05). Una pequeña diferencia absoluta en el riesgo sugirió que por cada 185 mujeres tratadas con estrógenoss y progesterona , una mujer más padece anualmente una cirugía del tracto biliar.

Después de realizar los ajustes para el uso de estatina al inicio del estudio y durante el mismo, la asociación fue atenuada aún más (P = 0.08). Una vez efectuados los ajustes para las variables del tratamiento, los investigadores asociaron el índice incrementado de masa corporal, el uso de ácido fíbrico y un antecedente de enfermedad de la vesícula biliar no quirúrgica con un riesgo incrementado de cirugía del tracto biliar, mientras asociaron el uso de estatina con un riesgo reducido (para cada comparación, P <0.05).

Los investigadores creen que la terapia con estrógenos y progesterona entre las mujeres postmenopáusicas con diagnóstico de enfermedad coronaria provoca un incremento marginalmente significativo en el riesgo de cirugía del tracto biliar.