Las manifestaciones de ojo seco traen más pacientes al consultorio oftalmológico que cualquier otro diagnóstico. Los pacientes se quejan de síntomas de irritación, menos comúnmente de enrojecimiento, fotofobia, sensación de cuerpo extraño y lagrimeo. Dicho síntomas pueden medirse mediante cuestionario y además existen una serie de pruebas que sirven al profesional para diagnosticarlo: examen de la película lagrimal, métodos de tinción con fluoresceína, verde lisamina o rosa de bengala y pruebas de producción de lágrimas como el test de Schirmer.
A pesar de que los síntomas de ojo seco son varios, el tratamiento principal para esta afección son las lágrimas artificiales. Estas alivian los síntomas comunes del ojo seco, sin embargo no apuntan al origen del problema y solo otorgan alivio momentáneo. Existen estudios que han demostrado que las lágrimas artificiales sirven para corregir temporariamente las irregularidades de la superficie de la córnea, la sensibilidad de contraste y frente de onda con aberraciones, en pacientes con ojo seco sintomático. El presente estudio tiene el objetivo de examinar la discapacidad visual de los pacientes con ojo seco sintomático y asintomático y estudiar el efecto obtenido con las lágrimas artificiales libres de conservantes, a base de carboximetilcelulusa (CMC) 0,5%, sobre la agudeza visual.
Pacientes y métodos:
El presente es un estudio prospectivo en el que participaron 20 pacientes con OSS y 20 pacientes con OSA, todos de cuarenta años en adelante. La agudeza visual de lejos se midió mediante gráficos de visión ETDRS (Early Tratment of Diabetic Retinopathy Study- Estudio del tratamiento precoz de la retinopatía diabética) y la agudeza visual de cerca se midió mediante el gráfico Lighthouse Near Vision antes y 30 segundos después de la instilación de una goda de CMC. En ambos casos la agudeza visual se midió con y sin corrección. La duración de la acción de la CMC se midió a intervalos de un minuto hasta que la agudeza visual del paciente recobró el nivel anterior a la aplicación de la lágrima.
A pesar de que la cantidad de pacientes que consultan por síntomas de ojo seco y de que existen cada vez más tratamientos, el tratamiento principalmente utilizado son las lágrimas artificiales. Numerosos estudios han investigado el rol de las lágrimas artificiales en el tratamiento del ojo seco. La mayoría de las lágrimas artificiales tienen la finalidad de prolongar el alivio de los síntomas de ojo seco mediante el aumento de la viscosidad de las gotas, sin embargo las gotas más espesas, normalmente pueden nublar la visión. Se seleccionó la CMC en este estudio ya que los autores han observado una mejoría constante mediante el uso de estas gotas en la agudeza visual de pacientes sometidos a cirugía refractiva.
Tanto los pacientes con ojo seco sintomático como asintomático mostraron una mejoría de la agudeza visual. Se estima que ochenta millones de personas padecen ojo seco, pero solo un pequeño porcentaje realiza una consulta profesional. La película lagrimal irregular puede ser detectada mediante CMC y la tabla de agudeza visual de Snellen. Estos resultados demuestran que, aunque de forma temporaria, las lágrimas artificiales mejoran todos los parámetros de la agudeza visual medidos, de cerca y de lejos, con y sin corrección. Existen varias explicaciones científicas para estos resultados. Se sabe que la película lagrimal contribuye al estado refractivo del ojo, por lo tanto la corrección de una película lagrimal anormal contribuiría a proporcionar una visión más clara.
También, las lágrimas artificiales disminuyen significativamente las irregulares topográficas y queratométricas de la superficie de la córnea anterior, contribuyendo así a una mejor superficie refractiva. Esto ha sido confirmado por análisis del frente de onda que muestra una reducción en las aberraciones más importantes mediante lágrimas artificiales. Cada uno de estos factores juega un papel importante en sustentar los resultados obtenidos por este estudio que indican que las lágrimas artificiales mejoran la agudeza visual.
Es interesante observar que la mejoría de la agudeza visual tuvo lugar tanto en pacientes con OSS como en aquellos con OSA. Ambos grupos de pacientes tienen un componente de sequedad, pero solo en uno de los grupos los cambios son lo suficientemente significativos para provocar síntomas. La mayoría de los pacientes con OSA se sorprendieron al ver la mejoría de la agudeza visual con las lágrimas artificiales. La mejoría de la visión al aplicar lágrimas artificiales puede ser un método para que los oftalmólogos puedan detectar la presencia de anormalidades en la película lagrimal. Sin embargo, esta evaluación de la agudeza visual con lágrimas artificiales debería ser realizada antes de otras pruebas o de la administración de agentes farmacológicos que pueden afectar la superficie ocular al punto de alterar los resultados.
Asimismo, fue interesante observar la mejoría en los pacientes con presbicia. El 75% de los pacientes tuvo mejoría en la agudeza visual de 20/40 o más, lo que les permitió ver sin lentes de lectura temporariamente. Esto pudo deberse a la reducción de las irregularidades de la superficie y de las aberraciones ópticas inducida por las lágrimas artificiales, o posiblemente, a la modificación miope inducida por las lágrimas artificiales que producen una película lagrimal más gruesa.
El presente estudio abre el camino a futuras investigaciones con el objetivo de desarrollar tratamientos que prolonguen el efecto benéfico de las lágrimas artificiales sobre la agudeza visual. La mayoría de los pacientes pudo experimentar el alivio de los síntomas de irritación provocados por el ojo seco, pero acompañado además de una mejoría de la agudeza visual.
Conclusiones:
La CMC 0,5% proporciona una mejoría momentánea, pero significativa de la agudeza visual en pacientes con OSS y con OSA. El efecto de las lágrimas artificiales sobre la agudeza visual puede servir como prueba de diagnóstico para detectar anormalidades en la superficie ocular de pacientes sintomáticos y asintomáticos.