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Publicado el 11 de marzo de 2003

Trabajo multicéntrico, randomizado, doble ciego

Efectividad y seguridad de la vacuna contra el papiloma virus humano 16

La mayoría de las veces genera infecciones benignas pero la persistencia del virus se asocia con el desarrollo del carcinoma cervical.

Autor/a: Dres. Koutsky LA, Ault KA, Wheeler CM, Brown DR

Fuente: N Engl J Med 2002 Nov 21;347(21):1645-51

El papiloma virus humano (HPV) es una infección de transmisión sexual muy frecuente. La mayoría de las veces son infecciones benignas pero la persistencia del virus se asocia con el desarrollo del carcinoma cervical. Hay más de 30 tipos de HPV conocidos y el HPV 16 está presente en el 50 por ciento de los cánceres de cuello y las neoplasias cervicales intraepiteliales de alto grado y en el 25 por ciento de las neoplasias cervicales intraepiteliales de bajo grado. La posibilidad de desarrollar una vacuna que prevenga la persistencia del HPV-16 podría reducir la incidencia del cáncer cervical.

La inmunogenicidad del papiloma virus involucra la presentación al sistema inmune de los epitopes de la cápside viral compuesta por la proteína L1. La vacuna con partículas L1 neutralizan al virus y, en modelos animales, protege contra el desarrollo de las lesiones. En estudios anteriores se observó una buena tolerancia a la vacuna con partículas L1 del HPV-16 y se generaron altos niveles de anticuerpos contra el HPV-16.

Material y métodos

Se realizó un estudio doble ciego, multicéntrico, randomizado para determinar si esta vacuna puede prevenir la infección por HPV-16 en mujeres. Entre octubre de 1998 y noviembre de 1999, se reclutaron 2392 mujeres en 16 centros de Estados Unidos. Se incluyeron a las mujeres de 16 a 23 años que no estaban embarazadas, sin Papanicolaou alterados previos, con el antecedente de menos de cinco parejas sexuales.

Al comienzo del estudio se tomó una muestra de Papanicolaou, se realizó un test para detección del ADN del HPV-16 y se obtuvo sangre para la medición de anticuerpos de HPV-16. El seguimiento se realizó al mes de la tercera dosis de la vacuna (mes 7), a los seis meses de la tercera vacuna (mes 12) y luego cada seis meses hasta el mes 48. Durante estas consultas se tomaron muestras de Papanicolaou de ADN de HPV-16 y se midieron los anticuerpos de HPV-16. En los casos de encontrarse una lesión intraepitelial escamosa de alto grado o un Papanicolaou con una lesión intraepitelial escamosa de bajo grado a repetición o células escamosas atípicas de significado no determinado (ASC-US) se realizó una colposcopía. Si la colposcopía mostraba alguna lesión se indicó la biopsia refiriendo material para el diagnóstico anatomopatológico y para una PCR para la tipificación del HPV.

Resultados

De las 2392 mujeres que participaron en el estudio, 1194 recibieron la vacuna y 1198 recibieron placebo. La media de edad de las mujeres fue de 20 años y el 75.8 por ciento fueron mujeres de raza blanca.

Luego de la tercera dosis (mes 7), los títulos de anticuerpos de HPV-16 fueron de 1510 mMU por mililitro (IC 95% 1370-1660) entre las 619 mujeres que recibieron la vacuna de HPV-16 y de menos de 6 mMU por mililitro (todos los valores con IC 95% <6) en las 631 mujeres que recibieron placebo. Como referencia se tomaron los títulos de anticuerpos para HPV-16 de 25.7 mMU por mililitro (IC 95% 22.4-29.4) al inicio en las 337 mujeres que tuvieron anticuerpos de HPV-16 detectables el día 0.

La incidencia de persistencia de infección por HPV-16 fue de 3.8 por 100 mujeres-año en riesgo en el grupo placebo y de 0 por 100 mujeres-año en riesgo en el grupo con vacuna (100 por ciento de eficacia; IC 95% 90-100; P<0.001). Los 41 casos de infección por HPV-16 ocurrieron en el grupo placebo, 31 fueron persistencias sin neoplasia cervical intraepitelial, 5 fueron HPV-16 con neoplasia cervical intraepitelial grado 1, 4 fueron HPV-16 con neoplasia cervical intraepitelial grado 2 y 1 ocurrió en una mujer con ADN HPV-16 positivo en la última consulta y luego se la perdió en el seguimiento. Hubo 44 casos de neoplasia cervical intraepitelial no asociados con la infección por HPV-16, 22 en el grupo placebo y 22 en el grupo con vacuna.

La incidencia de efectos adversos fue similar en ambos grupos. La molestia más frecuente fue el dolor en el lugar de la aplicación de la inyección. El porcentaje de mujeres con temperatura mayor a 37.7° C fue similar en ambos grupos.

Discusión y Conclusión

Los datos expuestos indican que la vacuna sería eficaz para la profilaxis de la infección por HPV. El régimen de tres dosis de la vacuna contra el HPV-16 redujo la incidencia de la infección persistente por HPV-16; los 41 nuevos casos de infección por HPV-16, incluyendo 9 casos de HPV-16 relacionados con neoplasia cervical intraepitelial, se produjeron en el grupo placebo lo que mostró una eficacia del 100 por ciento en la vacuna.

De las mujeres que recibieron la vacuna, el 99.7 por ciento tuvieron una seroconversión.
Se excluyeron del trabajo a las pacientes que presentaron ADN de HPV-16 o anticuerpos en las muestras del día 0 o del mes 7 porque no se tienen datos sobre si la vacuna aporta protección postinfección contra la persistencia o la aparición de lesiones.

La principal razón para la vacunación es la prevención del cáncer cervical. Lógicamente, no se puede estudiar esto por una cuestión ética y es por eso que se estudia la persistencia de la infección por HPV-16 ya que el HPV-16 se encuentra en el 50 por ciento de los cánceres cervicales.

Se evaluó una vacuna de HPV-16 monovalente. Sería más conveniente contar con una vacuna que prevenga la infección de un espectro más amplio de tipos de HPV, o al menos que incluya a todos los de alto riesgo.

Artículo comentado por la Dra. Marisa Géller, editora responsable de IntraMed en la especialidad de Tocoginecología.