De la base de datos de estudio de la herencia familiar, fueron investigadas 13 hormonas esteroides (androstano- 3, 17-diol glucoronida, androsterona clurononida, cortisol, dehidroepiandrosterona (DHEA), DHEA ester (DHEAE), DHEA sulfato (DHEAS), dihidrotestosterona, progesterona, ester pregnenolona, globulina acoplada a la hormona sexual (SHBG) y testosterona (T)) (los tamaños de las muestras variarán de 676 a 750 por hormona) en cada sexo para analizar la relación existente con la edad, índice de masa corporal, raza y las variables claves del estilo de vida.
Los métodos de regresión incremental fueron utilizados para examinar la contribución de los mencionados elementos a la variabilidad de la hormona esteroide.
Los resultados obtenidos evidenciaron que la edad fue el predictor principal para la mayoría de las hormonas esteroides. La más alta contribución de la edad fue una relación negativa con DHE AS (R2=0.39). EL BMI fue también asociado con la variabilidad de varías hormonas esteroides, siendo el más importante predictor de SHBG (R2 =0.20) tanto como de los niveles t (R2 =0.12). Cuando la edad y el BMI fueron incluidas, la raza contribuyó a la variación del cortisol (R2 =0.02 para los hombres y 0.04 para las mujeres), de DHT (R2 =0.02 para hombres y 0.03 para mujeres) y también de progestesterona (R2 =0.03 para mujeres). Sin embargo, los indicadores del estilo de vida (raciones de alimentos, ingesta de nutrientes, consumo de tabaco y actividad física) influenciaron la variabilidad de la hormona esteroide. De todas maneras, sus contribuciones fueron menores en la mayoría de los casos, una vez que la edad, el BMI y la raza habían sido tomados en cuenta.
Los investigadores concluyeron que la edad era el factor de riesgo más importante, seguido por el BMI, la raza y los factores del estilo de vida, en la explicación de la variabilidad de la hormona esteroide.
Publicado el 21 de julio de 2001
Estudio de la herencia familiar
Edad, índice de masa corporal, raza y otros determinantes de la variabilidad de la hormona esteroide
La edad es el factor de riesgo más importante, seguido por el BMI, la raza y los factores del estilo de vida, en la explicación de la variabilidad de la hormona esteroide.
Fuente: European Journal of Endocrinology145:1
De la base de datos de estudio de la herencia familiar, fueron investigadas 13 hormonas esteroides (androstano- 3, 17-diol glucoronida, androsterona clurononida, cortisol, dehidroepiandrosterona (DHEA), DHEA ester (DHEAE), DHEA sulfato (DHEAS), dihidrotestosterona, progesterona, ester pregnenolona, globulina acoplada a la hormona sexual (SHBG) y testosterona (T)) (los tamaños de las muestras variarán de 676 a 750 por hormona) en cada sexo para analizar la relación existente con la edad, índice de masa corporal, raza y las variables claves del estilo de vida.
Los métodos de regresión incremental fueron utilizados para examinar la contribución de los mencionados elementos a la variabilidad de la hormona esteroide.
Los resultados obtenidos evidenciaron que la edad fue el predictor principal para la mayoría de las hormonas esteroides. La más alta contribución de la edad fue una relación negativa con DHE AS (R2=0.39). EL BMI fue también asociado con la variabilidad de varías hormonas esteroides, siendo el más importante predictor de SHBG (R2 =0.20) tanto como de los niveles t (R2 =0.12). Cuando la edad y el BMI fueron incluidas, la raza contribuyó a la variación del cortisol (R2 =0.02 para los hombres y 0.04 para las mujeres), de DHT (R2 =0.02 para hombres y 0.03 para mujeres) y también de progestesterona (R2 =0.03 para mujeres). Sin embargo, los indicadores del estilo de vida (raciones de alimentos, ingesta de nutrientes, consumo de tabaco y actividad física) influenciaron la variabilidad de la hormona esteroide. De todas maneras, sus contribuciones fueron menores en la mayoría de los casos, una vez que la edad, el BMI y la raza habían sido tomados en cuenta.
Los investigadores concluyeron que la edad era el factor de riesgo más importante, seguido por el BMI, la raza y los factores del estilo de vida, en la explicación de la variabilidad de la hormona esteroide.