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/ Published on February 12, 2005

Oncología

Dolor Metastásico: Revisión de la Literatura

Irrefutable resulta que el oncólogo y el algólogo caminen sobre la misma línea en beneficio de la calidad de vida.

Author: Dr. Mario Enríquez Barrera

Fuente:

Index
1. Hemicuerpos y Radionúclidos
2. Cont. y Bibliografía
3. Introducción



HEMICUERPOS
Aproximadamente 76 a 80 por ciento de los pacientes requiere tratamientos localizados en una zona, mientras que un pequeño grupo de éstos (20 a 30 por ciento) presenta varios sitios comprometidos. La causa lleva al empleo de campos extendidos, para lo que se ha dividido a los pacientes en dos hemicuerpos: el hemicuerpo superior, que va desde el surco mandibular hasta la línea bicrestal y/o cicatrizumbilical, y el hemicuerpo inferior, que va desde la línea bicrestal y/o cicatriz umbilical hasta las rótulas. Lo anterior se corresponde con dosis que fluctúan de 4 a 10 Gy (400 a 1000cGy) en dosis únicas en campos AP y PA, con una gran toxicidad hematológica gastrointestinal como vómito, náuseas y/o diarrea, pero la más severa es la probabilidad de falla cardiaca y neumonía, por lo que se requiere premedicación y la hospitalización del paciente.

Las respuestas de 75 por ciento ocurren dentro de las primeras 24 a 48 horas del tratamiento, (13) pero la toxicidad mencionada ha limitado su aceptación como una modalidad de abordaje de rutina en aquellos pacientes con probabilidad de metástasis o enfermedad microscópica. Será causa de una publicación futura de experiencia en nuestro centro de trabajo, la Unidad de Oncología del Hospital General de México.

RADIONÚCLIDOS
Utilizados en medicina nuclear y quimioterapia, estos elementos han resultado ser otra arma para atacar al cáncer. En 1934 Irene Curie y Frédéric Joliot descubren la radioactividad artificial, lo cual representa nuevas posibilidades de crear isótopos radiactivos de todos los elementos naturales y siembra los conocimientos que darían lugar a la medicina nuclear y, posteriormente, a la quimioterapia. Los isótopos se emplean tanto en las investigaciones médicas como en el diagnóstico y aspectos terapéuticos. En 1935 Curie y Joliot reciben el Premio Nobel en Química por la síntesis de nuevos elementos radiactivo s. (14)

El uso de radiofármacos consiste en la administración de un fármaco con tropismo por un tejido o tumor al que va unido un isótopo, generalmente con emisión de electrones con energía beta. Alcanzada la máxima dosis tolerada por los tejidos, no es posible suministrar más dosis sin riesgo de producir lesiones graves hasta transcurridos muchos años (si bien la tolerancia a irradiación es menor). Algunas de sus aplicaciones son: (5, 16)

• Yodo radiactivo para localizar tumores en el tejido de la tiroides.
• Estroncio radioactivo para irradiación ósea Üantiálgica en casos de metástasis óseas.
• MIBG, metayodobencilguanidina, para la irradiación de tumores neuroendocrinos.
• Radioinmunoconjugados, empleados en la administración de anticuerpos frente a un tumor unido a emisores beta, que aunque es un tratamiento experimental ha mostrado buenos resultados en linfomas de células B.

Dado que el efecto citotóxico de la quimioterapia y la radioterapia se ejerce en grupos de células tumorales, la combinación de estas técnicas se basa en la búsqueda de un equilibrio entre la toxicidad y el beneficio que se obtiene, siendo sus objetivos aumentar el control locorregional del cáncer primario y actuar de manera inmediata sobre la enfermedad sistémica, manifestada por las metástasis subclínicas. Esta es una combinación que trata de aumentar la supervivencia sin tanta toxicidad. (17)

Los primeros resultados de la aplicación de radionúclidos datan de los años 50 y fueron publicados por Pecher, quien, mediante la inyección por vía intravenosa, administró fósforo. El fósforo 32 (P32) fue el primer radionúclido utilizado como emisor de irradiación de tipo beta, ya que su vida media es de 14.3 días, con una energía máxima a 1.7 MeVs (mega electronvolts) y su penetración es sólo a centímetros de la superficie. Los criterios de inclusión de un paciente son: (11)

1. Pacientes con enfermedad metastásica diseminada, con empleo de irradiación externa.
2. Como primera modalidad de tratamiento para el paciente fuera de manejo oncológico con gran dolor.
3. Pacientes en quienes la irradiación externa, debido al número de campos, aumente su toxicidad.
4. Pacientes con expectativas de vida menores a los tres meses.
5. Pacientes que tienen como mínimo 2,400 leucocitos y 100,000 plaquetas.

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