Entrevistas

Publicado el 6 de noviembre de 2001

Dr. Oscar Alfredo Bedini, médico gastroenterólogo

Dispepsia: Enfoque integral

IntraMed entrevistó en la ciudad de Rosario al Dr. Oscar Alfredo Bedini, médico gastroenterólogo quien relató sus experiencias en el manejo de esta patología.

Autor/a: Dr. Oscar Alfredo Bedini *

¿Cuál es la incidencia de esta patología de acuerdo a la especialidad gastroenterología y clínica médica?
De acuerdo a estudios realizados, aproximadamente el 50% de la población de mediana edad presenta o ha presentado síntomas de dispepsia en algún momento de su vida. La incidencia de la enfermedad en un consultorio de gastroenterología es habitualmente de tres o cuatro de cada 10 pacientes, es decir, una altísima frecuencia. Tal es así, que estudios realizados por Heikkinen y col  para conocer la frecuencia de presentación de esta entidad en consultorios de Medicina Familiar, demostraron que este síndrome ocupa el segundo lugar después de la hipertensión arterial. Por supuesto, hay otras patologías que también son de frecuente presentación, como el colon irritable, la enfermedad por reflujo gastroesofágico, la úlcera gastroduodenal y las colecistopatías.

¿Cómo se presenta a la consulta un paciente con dispepsia?
El paciente se presenta con un síndrome, generalmente recurrente, a veces crónico, caracterizado por signos y síntomas que producen malestar o disconfor abdominal superior. Los signos y síntomas más comunes son la sensación de plenitud y el dolor epigástrico posprandial, la distensión abdominal superior, acompañándose también de náuseas, eructos, pirosis y a veces pérdida de peso. Como se puede apreciar, estos síntomas y signos son comunes a otras entidades, por lo que en orden de severidad, siempre tendremos que descartar primariamente la posibilidad de una enfermedad orgánica, el cáncer, para luego pensar que estamos frente a una patología funcional. Otro de los padecimientos funcionales habituales en los consultorios de gastroenterología y también de consulta frecuente en los de medicina general, es el síndrome del intestino irritable, especialmente dado en adultos jóvenes.
Por tal razón, la elaboración de una completa y minuciosa historia clínica, basada en un buen interrogatorio, que comprenda los aspectos físicos u orgánicos, pero también los sociales, familiares, laborales y los conflictos dependientes de tales situaciones, junto a un completo examen físico y a la falta de alteraciones patológicas en los análisis sanguíneos y otros estudios complementarios bioquímicos, radiográficos, endoscópicos, ecográficos y o tomográficos que nos permitan descartar, enfermedad por reflujo gastroesofágico, gastritis, duodenitis y úlcera gastroduodenal,  litiasis biliar, disquinesias vesiculares  o enfermedad pancreática, nos ayudaran  a realizar el diagnóstico por exclusión de Dispepsia Funcional.
Sin embargo, la presencia de pirosis, reflujo y aún de regurgitación, integrados comúnmente a los síntomas dispépticos, nos deben orientar a descartar la presencia de una enfermedad por reflujo por lo que este diagnóstico deberá ser confirmado por endoscopía,  phmetría de 24 hs y o manometría esofágica.
Por otro lado, la sensación de saciedad precoz,  por ejemplo es muy característica en un paciente con cáncer gástrico. Por tal motivo,  lo primero que tenemos que hacer cuando recibimos a un paciente que nos manifiesta esta sintomatología es descartar la posibilidad de una neoplasia gastroesofágica, especialmente si el paciente tiene mas de 45 años y se agregan síntomas de distensión epigástrica posprandial, eructos frecuentes,  pérdida de peso y antecedentes familiares de cáncer digestivo.  Por lo que debe indicarse un estudio endoscópico sin demora. Descartadas todas estas posibilidades, pensaremos en el diagnóstico de dispepsia funcional.