Una investigación del National Heart, Lung, and Blood Institute (NHLBI) de Estados Unidos, publicada en el último número de "The New England Journal of Medicine", muestra que a lo largo del último medio siglo, la incidencia de la insuficiencia cardíaca entre la población femenina del país ha ido disminuyendo de forma continuada, pero no así entre los varones, cuya tasa ha permanecido estable en esas cinco décadas.
En opinión del investigador principal, el Dr. Daniel Levy, la razón de esta diferencia entre géneros reside en que las mujeres tienden a desarrollar la enfermedad por distintas causas que los varones.
Los investigadores analizaron las estadísticas de más de 10.000 hombres y mujeres entre 1950 y 1999, e identificaron algo más de un millar de casos de insuficiencia cardíaca. El número de nuevos casos entre las mujeres disminuyó en un 30-40% entre 1950 y 1999, pero varió muy poco entre los varones.
El Dr. Levy explica que tanto la hipertensión arterial como el infarto de miocardio incrementan el riesgo de desarrollar insuficiencia cardíaca, pero que en el caso de las mujeres es más frecuente que desarrollen la enfermedad como consecuencia de la hipertensión. A lo largo del último medio siglo se han producido importantes avances en cuanto a concienciación, tratamiento y control de la hipertensión, lo cual ha conducido, a su juicio, a una reducción de la tasa de incidencia de la insuficiencia cardíaca en la población femenina.
En el caso de los hombres, es más frecuente que desarrollen la enfermedad tras haber experimentado un infarto de miocardio, y dado que cada vez sobreviven más pacientes a este episodio cardíaco, hay por lo tanto más probabilidades de que se registren con posterioridad más casos de insuficiencia cardíaca. Por este motivo, la incidencia entre los varones no ha disminuido en la misma medida que entre las mujeres, comenta el Dr. Levy.
El estudio también muestra que el riesgo de mortalidad entre las personas diagnosticadas de insuficiencia cardíaca ha disminuido un tercio entre 1950 y 1990. "Pero a pesar de esta tendencia favorable en cuanto a supervivencia, la insuficiencia cardíaca sigue siendo una enfermedad muy mortífera, pues más de la mitad de los diagnosticados fallece antes de cinco años", escribe el citado investigador.
Webs Relacionadas
National Heart, Lung, and Blood Institute
http://www.nhlbi.nih.gov/
New England Journal of Medicine
http://content.nejm.org/