Antecedentes:
A comienzos de 2000, una vacuna conjugada con polisacáridos-proteicos dirigida a siete serotipos neumocócicos obtuvo su licencia en los Estados Unidos para ser utilizada en niños pequeños.
Métodos:
Se examinaron datos poblacionales del Centro de Vigilancia Bacteriana activo del CDC para evaluar los cambios en la carga de la enfermedad invasiva, definidos a partir del aislamiento de Streptococcus pneumoniae de una zona generalmente estéril. Se realizó una serotipificación y estudios de susceptibilidad en los aislamientos. Se evaluaron las tendencias utilizando datos de 7 áreas demográficas con participación continua desde 1998 a 2001 (población, 16 millones).
Resultados:
El índice de enfermedad invasiva cayó de un promedio de 24.3 casos cada 100.000 personas en 1998 y 1999 a 17.3 cada 100.000 en 2001. La mayor caída fue observada en niños por debajo de los 2 años de edad. En este grupo, el porcentaje de enfermedad fue un 69% menor en 2001 que el índice inicial (59.0 casos cada 100.000 vs. 188.0 cada 100.000, P<0.001); el índice de enfermedad causada por la vacuna y serotipos relacionados a la vacuna declinaron un 78% (P<0.001) y un 50% (P<0.001), respectivamente.
Los índices de enfermedad también cayeron en los adultos; comparados con los datos iniciales, el índice de enfermedad en 2001 fue un 32% menor para adultos de 20 a 39 años de edad (7.6 casos cada 100.000 vs. 11.2 cada 100.000, P<0.001), un 8% menor para aquellos entre 40 y 64 años de edad (19.7 cada 100.000 vs. 21.5 cada 100.000, P=0.03) y un 18% menor para aquellos de 65 años de edad o mayores (49.5 cada 100.,000 vs. 60.1 cada 100.000, P<0.001). El índice de enfermedad provocado por cepas que no fueron susceptibles a la penicilina fue un 35% menor en 2001 que en 1999 (4.1 casos cada 100.000 vs. 6.3 cada 100.000, P<0.001).
Conclusiones:
El uso de una vacuna neumocócica conjugada previene la enfermedad en niños pequeños, por lo cual la vacuna está indicada y podría reducir el porcentaje de enfermedad en adultos. La vacuna proporciona una nueva herramienta efectiva para reducir la enfermedad causada por cepas resistentes a las drogas.