
Por primera vez se observa que la comida en la escuela está relacionada con escasos nutrientes y alto colesterol.
Investigadores de la Universidad de Michigan realizaron y analizaron cuestionarios de comportamiento de salud en niños de sexto grado durante un período de casi 3 años.
Descubrieron que los niños que almuerzan en la escuela son más propensos al sobrepeso y la obesidad que los niños que almuerzan en sus hogares (38,8% vs. 24,4%, respectivamente). Esto se debe a una mayor tendencia a consumir comidas grasas (25,8% vs. 11,4%, respectivamente) y bebidas azucaradas (36% vs. 14,5%), mientras que comían menos frutas y vegetales (16,3% vs. 91,2%, respectivamente). Estos niños además tenían valores más altos de C-LDL.
“Estos resultados destacan la necesidad de educar a los niños sobre comidas saludables y una mejor calidad de vida”, manifestó la Dra. Elizabeth Jackson, de la Universidad de Michigan.
La Dra. Jackson está elaborando proyectos para difundir entre los escolares y sus padres, hábitos alimentarios más saludables.
Hasta el presente sólo el 6% de los programas de almuerzo en las escuelas se encuentra dentro de los requerimientos establecidos por la School Meals Initiative for Healthy Children.
*Trabajo presentado durante las sesiones 2010 del American College of Cardiologý, Atlanta, EEUU.

Publicado el 16 de marzo de 2010
¿Cómo combatir la obesidad infantil?
Diferencias entre niños que almuerzan en la escuela o en el hogar
Los niños que almuerzan en la escuela tienen mayor tendencia al sobrepeso.
Por primera vez se observa que la comida en la escuela está relacionada con escasos nutrientes y alto colesterol.
Investigadores de la Universidad de Michigan realizaron y analizaron cuestionarios de comportamiento de salud en niños de sexto grado durante un período de casi 3 años.
Descubrieron que los niños que almuerzan en la escuela son más propensos al sobrepeso y la obesidad que los niños que almuerzan en sus hogares (38,8% vs. 24,4%, respectivamente). Esto se debe a una mayor tendencia a consumir comidas grasas (25,8% vs. 11,4%, respectivamente) y bebidas azucaradas (36% vs. 14,5%), mientras que comían menos frutas y vegetales (16,3% vs. 91,2%, respectivamente). Estos niños además tenían valores más altos de C-LDL.
“Estos resultados destacan la necesidad de educar a los niños sobre comidas saludables y una mejor calidad de vida”, manifestó la Dra. Elizabeth Jackson, de la Universidad de Michigan.
La Dra. Jackson está elaborando proyectos para difundir entre los escolares y sus padres, hábitos alimentarios más saludables.
Hasta el presente sólo el 6% de los programas de almuerzo en las escuelas se encuentra dentro de los requerimientos establecidos por la School Meals Initiative for Healthy Children.
*Trabajo presentado durante las sesiones 2010 del American College of Cardiologý, Atlanta, EEUU.