Se evaluaron las variaciones en los procedimientos diagnósticos y terapéuticos. Se envió un cuestionario a los 110 hospitales donde se internaron los pacientes pediátricos en Holanda y se consiguió una asombrosa tasa de respuestas del 100%.
Este estudio demostró amplias variaciones en el manejo de esta patología. La mayoría utilizaba oxigeno suplementario y alimentación por sonda (96%) cuando era necesario, algunos suministraban además broncodilatadores por nebulización, ya sea para evaluar la respuesta inicial antes de indicarlos (59%) o como parte del protocolo del tratamiento (33%). El 69% de los encuestados utilizaba antibioticos por una supuesta infección bacteriana.
Los corticoides se utilizaban en los casos severos por el 35% de los encuestados y la ribavirina se utilizaba en sólo en el 11% de los hospitales en los chicos de alto riesgo.
Cuando los pacientes habían respondido favorablemente a los broncodilatadores al ingreso, éstos se indicaron después del alta por el 69% de los encuestados. Las conclusiones del estudio muestran variaciones llamativas en el manejo de la bronquiolitis entre distintos hospitales en Holanda.
Los investigadores concluyen con la triste opinión de que estas variaciones reflejan la falta de opciones terapéuticas de probada eficacia clínica para el manejo de esta patología