Comentario del Editor:
Durante la transición hacia la menopausia se comprobó que aumenta el colesterol LDL (C-LDL) y descienden los niveles de colesterol-HDL (C-HDL). Existen varios mecanismos mediante los cuales la transición hacia la menopausia puede afectar la vasculatura arterial. Uno de ellos es la alteración del perfil lipídica ya mencionado. En segundo lugar durante la menopausia se produce un aumento del peso corporal y esto está vinculado con el síndrome de resistencia a la insulina cuya repercusión sobre el aparato cardiovascular es bien conocida.
La libre actuación de la insulina es muy importante ya que al unirse a los receptores celulares ejerce una potente acción vasodilatadora mediada por una mayor producción de óxido nítrico. Finalmente está la posible acción antiaterosclerótica de los estrógenos y la progesterona. Si bien el Women's Health Study no demostró que los estrógenos reducen la tasa de complicaciones cardiovasculares, el mecanismo de los estrógenos endógenos puede ser diferente.
El estudio Women's Healthy Lifestyle Project (WHLP) se llevó a cabo para determinar la eficacia de la dieta y del ejercicio físico sobre los cambios en el peso corporal y las lípoproteínas séricas que se observan durante la menopausia.
Los resultados mostraron que luego de 6 meses de ejercicio programado y dieta se lograron los objetivos de impedir el sobrepeso, la hipertensión arterial y la dislipidemia. El presente trabajo buscó establecer si los cambios en el espesor de la pared de las arterias carótidas en el seguimiento alejado se modificaban favorablemente con el ejercicio y la dieta a pesar del período de menopausia.
Métodos
Desde 1991 a 1994 fueron incorporadas 535 mujeres entre 44 y 50 años de edad que fueron aleatorizadas para seguimiento periódico sin modificación de su estilo de vida o para un programa de ejercicio físico (aumento entre 1.000 a 1.500 kcal/semanales de energía) y a dieta hipocalórica (reducción del consumo de calorías a 1.300 kcal/día. Todas las participantes debían ser premenopáusicas (< 3 meses de amenorrea)
Se determinó por ecografía el espesor íntima-media de la arteria carótida primitiva, el bulbo y la arteria carótida interna. Esto se logró al inicio y en el curso de 4 años en 353 mujeres que fueron las que se consideran en este estudio.
Resultados
Las mujeres que efectuaron la transición de la perimenopausia a la posmenopausia sufrieron cambios significativos del espesor íntima-media, especialmente en el bulbo carotídeo. También se observó que entre las mujeres premenopáusicas no hubo cambios ni diferencias significativas en el espesor íntima-media entre el grupo que cambió su estilo de vida y la dieta respecto a las mujeres premenopáusicas del grupo control (Figura).
Sin embargo, en el grupo de mujeres perimenopáusicas y posmenopáusicas, las que fueron sometidas a cambios en el estilo de vida y la dieta tuvieron una progresión significativamente menor del espesor íntima-media respecto de las mujeres posmenopáusicas del grupo control (Figura)

Figura. Modificaciones del espesor íntima-media entre las mujeres premenopáusicas que no fueron sometidas a dieta ni cambios en el estilo de vida (control: columna izquierda) y las posmenopáusicas control(columna central). La columna de la derecha muestra como en las mujeres posmenopáusicas los cambios en la dieta y el estilo de vida retardaron el crecimiento del espesor íntima-media en comparación con las posmenopáusicas control (columna central)
En conclusión, los resultados de este estudio señalan que en la transición hacia la menopausia se produce una progresión de la patología aterosclerótica evaluada por la ecografía de los vasos carotídeos y que si a esta población se la somete a una actividad física regular y dieta hipocalórica se puede prevenir dicha progresión.