Washington, Estados Unidos.- una dieta reducida en grasa protegería a las mujeres del cáncer de ovario, indicaron investigadores estadounidenses.
Los expertos evaluaron a unas 49 mil mujeres posmenopáusicas de todo Estados Unidos durante casi ocho años.
A cerca del 40 por ciento de las participantes les pidieron que disminuyeran a la mitad la cantidad de grasa en sus dietas, mientras que al resto se les solicitó que continuaran con su alimentación habitual.
No se observó diferencia en el riesgo de desarrollar cáncer de ovario en los primeros cuatro años del estudio, pero en los siguientes cuatro las pacientes que comían menos grasa fueron un 40 por ciento menos propensas a padecer esta forma de cáncer que otras mujeres, reveló el estudio.
“Estamos encantados de poder decir algo positivo a las mujeres estadounidenses: seguir una dieta baja en grasa reduciría bastante su riesgo de desarrollar cáncer de ovario”, dijo en una entrevista telefónica Ross Prentice, del Centro de Investigación del Cáncer Fred Hutchison, en Seattle.
Prentice fue el encargado de dirigir el estudio, publicado en Journal of the National Cnacer Institute.
La investigación es la última en indagar si existe una relación entre la dieta y la enfermedad. Estudios previos han implicado a los factores dietarios en el desarrollo de algunos tipos de cáncer.
Los tumores en los ovarios no son diagnosticados con frecuencia en sus estadios tempranos, cuando son más tratables, y sus causas son poco claras.
La sociedad Estadounidense del Cáncer indicó que el tumor de ovarios se ubica en el quinto lugar en la lista de las principales causas de muerte por cáncer en las mujeres en Estados Unidos y añadió que se prevé que provoque la muerte de alrededor de 15 mil estadounidenses este año.
Alrededor de dos tercios de las mujeres que desarrollan cáncer de ovario tienen 55 años o más y ésta es una condición levemente más común en las pacientes blancas que en las de raza negra.
Los antecedentes personales de cáncer de pecho o los episodios familiares de cáncer de ovario o de mama parecen elevar el riesgo de padecer la dolencia.
Algunos estudios anteriores hallaron una mayor tasa de muerte por cáncer de ovario en las mujeres con sobrepeso. Las pacientes con más exceso de kilos corren un 50 por ciento más peligro.
No obstante, la posible relación entre la dieta alta en grasa y el cáncer de ovario sigue presentando controversias.
Prentice manifestó que en Estados Unidos es común una dieta con un contenido graso que presenta el 35 por ciento de la ingesta total.
El experto señaló que las mujeres que realizaron cambios para reducir su consumo de grasas a alrededor 24 por ciento de su alimentación no habían alcanzado el objetivo pero aún mostraban importantes beneficios.
Las participantes que presentaban la mayor ingesta de grasa al comenzar el estudio experimentaron la principal disminución del riesgo, dijeron los investigadores.
Muchas de las mujeres que integraron el estudio actualmente están siendo analizadas por cinco años más, comento Prentice.