Noticias médicas

/ Publicado el 15 de noviembre de 2001

Estrategias para el tratamiento de niños con trastornos alimenticios

Diagnóstico y tratamiento por trastornos alimenticios en niños con incapacidades de desarrollo

Investigadores norteamericanos determinaron los resultados de una evaluación diagnóstica y los efectos de una intervención nutricional sobre el consumo de energía, el aumento de peso, el crecimiento y el estado clínico de niños con incapacidades de desarrollo neurológico y sospecha de trastornos alimenticios.

A partir de un reciente estudio, un grupo de investigadores norteamericanos intentó determinar los resultados de una evaluación diagnóstica y los efectos de una intervención nutricional sobre el consumo de energía, el aumento de peso, el crecimiento y el estado clínico de niños con incapacidades de desarrollo neurológico y sospecha de trastornos alimenticios.

Durante el estudio, los investigadores evaluaron un total de 79 niños con disfunción cognitiva o motriz de moderada a severa (masculino:femenino, 38:41; edad, 5.8 ± 3.7 años) quienes habían sido derivados para el diagnóstico y tratamiento por problemas alimenticiones o nutricionales. Las evaluaciones iniciales incluyeron un registro de las calorías consumidas en 3 días, un estudio de deglución videofluoroscópico (VFSS), un monitoreo del pH intraesofágico de 24 horas, una centellografía por leche y una esofagogastroduodenoscopía.

De acuerdo a los resultados obtenidos, los estudios demostraron un reflujo gastroesofágico (GER) con o sin aspiración en 44 del total de los 79 pacientes (56%), una disfagia orofaríngea en 21 (27%) y comportamientos de repulsión a los alimentos en 14 (18%). Los posibles métodos diagnósticos específicos incluyeron una terapia GER médica en 20 pacientes (25%), una fundoaplicación y gastrotomía por tubo (GT) en 18 (23%), suplementos orales en 17 (22%), terapia alimenticia sóla en 14 (18%) y sólo GT en 10 pacientes (13%).

Luego de un período de 24.6 ± 3.0 meses, el consumo relativo de calorías, expresado como consumo (kcal/d)/recomendado diariamente (RDA, kcal/d), mejoró significativamente (inicial:final = 0.78 ± 0.36:1.23 ± 0.27). Los puntajes z aumentaron significativamente tanto para el peso (inicial:final =  2.80 ± 1.33: 0.81 ± 0.69) como para la altura ( 3.14 ± 0.98: 2.00 ± 0.67). La mejoría del tejido subcutáneo fue demostrada a partir del aumento del espesor tanto de los pliegues cutáneos subescapulares (cambio = 71% ± 26%) como de los pliegues cutáneos de los tríceps (38% ± 17%). Luego de la intervención nutricional, el índice de hospitalización para cuidados intensivos, comparado con el índice registrado durante los dos años anteriores a la intervención, disminuyó de 0.4 ± 0.18 a 0.15 ± 0.06 admisiones por paciente al año e incluyó sólo 3 admisiones (0.02 por pacientes al año) relacionadas con problemas alimenticios.

En niños con incapacidades de desarrollo, el tratamiento específico para el diagnóstico de trastornos alimenticios da como resultado un consumo energético y un estado nutricional significativamente mejorado. Los datos obtenidos a partir de este estudio indican que una mortalidad reducida (reflejada a través de un índice menor de hospitalización para cuidados intensivos) puede estar relacionada, al menos en parte, con un manejo exitoso de los problemas alimenticios.

Los investigadores creen que es importante desarrollar estrategias de tratamiento estructuradas para estos problemas, así como un algoritmo para el diagnóstico y tratamiento en niños con incapacidades de desarrollo y sospecha de trastornos alimenticios. 

Crea una cuentao iniciar sesión para continuar con la lectura