Medical News

/ Published on April 6, 2008

El cambio climático 'calienta' la salud mundial

Día Mundial de la Salud

Los efectos del calentamiento global causaron 150.000 muertes entre 1970 y 2000. Enfermedades respiratorias, cardiacas y propagadas por insectos, las más sensibles. Los países en desarrollo carecen de recursos para afrontar el reto del cambio climático.

DÍA INTERNACIONAL DE LA SALUD

MARÍA VALERIO

MADRID.- Desde su creación allá por el año 1948, la Organización Mundial de la Salud (OMS) aprovecha su 'cumpleaños' para llamar la atención sobre un aspecto sanitario de impacto global. En esta edición, y coincidiendo con su 60 aniversario, el organismo de Naciones Unidas ha decidido dedicar el 7 de abril, Día Internacional de la Salud, a las consecuencias que el cambio climático tiene (y tendrá) sobre el ser humano.

"Al elegir este tema", ha asegurado en una intervención grabada para la ocasión la directora del organismo, la doctora Margaret Chan, "queremos llamar la atención de las autoridades políticas sobre algunas evidencias preocupantes que se están lanzando desde el sector sanitario. El fenómeno del cambio climático no se puede poner en duda: sus efectos ya han comenzado a sentirse".

Y aunque la OMS admite que medir estas consecuencias en términos sanitarios es difícil, calcula que los cambios climáticos vividos en el planeta desde mediados de los años setenta podrían haber causado 150.000 víctimas hasta el año 2000. A partir de esa fecha, las mediciones son aún más concretas. Sólo la diarrea, la malaria y la malnutrición (enfermedades muy sensibles al clima) causaron más de 3,3 millones de muertes en 2002; mientras que la ola de calor sufrida por los países europeos en el verano de 2003 se cobró 27.000 vidas prematuramente.

La OMS insiste en que el calentamiento global tendrá "graves consecuencias" para la salud humana, entre otras cosas porque el fenómeno incide sobre algunos de los determinantes de salud más importantes para el ser humano como el aire, el agua, la alimentación y los insectos, que son los principales transmisores de ciertas enfermedades contagiosas. Así, el panorama que dibujan para el futuro cercano los expertos habla de un aumento de la malaria, el cólera y el dengue, pero también de patologías respiratorias y cardiovasculares, nacimientos prematuros, obesidad, diarreas, malnutrición...

Zonas áridas y densamente pobladas

Todos los datos indican además que los efectos de estos cambios serán diferentes de unos lugares a otros, "dependiendo del grado de desarrollo, pobreza, educación e infraestructuras de salud pública". Por eso, los expertos de Naciones Unidas subrayan que los países del Tercer Mundo serán los primeros en sufrir la catástrofe sanitaria, porque sus niveles de subdesarrollo, malnutrición y pobreza les impedirán enfrentarse a la nueva situación adecuadamente. "Las zonas áridas y montañosas, así como las áreas costeras densamente pobladas o las 'megaciudades' también son especialmente vulnerables", añaden también.

De hecho, las cifras que ofrecía ya en 2005 este organismo indicaban que en la década de los noventa (la más calurosa desde que se tienen registros) 600.000 personas murieron por catástrofes relacionadas con fenómenos naturales, el 95% de ellas en países en desarrollo. En muchos de estos casos, las consecuencias secundarias o que perduran a largo plazo, son incluso más difíciles de cuantificar.

Debido a la magnitud del fenómeno, la agencia de Naciones Unidas para la sanidad recuerda que los esfuerzos para hacerle frente también deben ser globales, y deben implicar a agencias gubernamentales y no gubernamentales, expertos independientes, grupos profesionales, comunidades locales... "Las decisiones sobre el desarrollo urbano, los sistemas de transporte, el suministro de energía, la producción alimentaria o el uso de la tierra y del agua afectan tanto al cambio climático como a la salud humana", apunta la OMS en un comunicado, al tiempo que anima a dejar el coche en casa y favorecer el transporte público y la bicicleta.

La OMS también reconoce que es difícil dar plazos acerca de esta catástrofe, "sobre todo si el aumento de las temperaturas sigue al ritmo actual". Por eso, pide acciones "urgentes" para empezar a estabilizar el clima del planeta y tratar de prevenir futuras enfermedades relacionadas con el calentamiento global.

 


 

Mensaje de la directora general de la OMS

Con motivo de la celebración del Día Mundial de la Salud, dedicado este año al cambio climático, reproducimos el mensaje de la Dra. Margaret Chan.

El cambio climático constituye uno de los mayores desafíos de nuestra época. Afectará de manera profundamente perjudicial a algunos de los determinantes más fundamentales de la salud, como los alimentos, el aire y el agua. Frente a este reto necesitamos en todo el mundo paladines que procuren que la protección de la salud humana ocupe un lugar central en el programa relativo al cambio climático.

El Día Mundial de la Salud, que se celebra el 7 de abril de cada año, es una oportunidad extraordinaria para llamar la atención en el mundo entero sobre un asunto de suma importancia para la salud mundial. Este año el Día Mundial de la Salud se concentra en la necesidad de proteger la salud de los efectos perjudiciales del cambio climático. Además de que se asuma un compromiso personal en la organización de eventos relacionados con el Día Mundial de la Salud, en 2008 será vital que se haga tomar a todos conciencia de los problemas de salud y la urgencia de los objetivos por alcanzar. Cada evento y cada voz en cada ocasión son esenciales para insuflar energías renovadas e infundir un sentido de compromiso a fin de que se introduzcan los cambios fundamentales necesarios para estabilizar el clima y prevenir sufrimientos humanos.

Sabemos lo que significa para la salud un clima inestable y cambiante. Olas de calor, tormentas, inundaciones y sequías matan a decenas de miles de personas por año. Enfermedades sensibles al clima tales como las diarreas, el paludismo y la malnutrición proteinoenergética causan ya más de tres millones de defunciones en el mundo. Ni siquiera estas cifras impresionantes reflejan las devastadoras repercusiones sanitarias indirectas previstas como consecuencia de los efectos del cambio climático en las cosechas y la disponibilidad de agua dulce en extensas zonas del mundo. Todas las poblaciones son vulnerables, pero los pobres son los primeros y los peor afectados. El cambio climático amenaza con un retroceso en la lucha contra las enfermedades de la pobreza y un aumento de las disparidades de los resultados sanitarios entre los más ricos y los más pobres. Esto es injusto e inaceptable.

¿Qué podemos hacer? Necesitamos tener claro que en un medio ambiente rápidamente cambiante necesitan protección no sólo los animales y las plantas, sino también los seres humanos. Necesitamos que los gobiernos asignen a la salud y al bienestar humanos un lugar central en la política sobre el cambio climático y renueven sus esfuerzos encaminados a proteger la salud mediante la consecución de los Objetivos de Desarrollo del Milenio. Necesitamos que los ministerios de salud fortalezcan la política y la práctica de la salud pública para hacer frente a los desafíos del cambio climático y proteger a las poblaciones. Más importante aún, necesitamos que las personas opten tanto por el fortalecimiento de la salud como por la reducción del cambio climático.

El Día Mundial de la Salud 2008 ofrece la oportunidad no sólo de destacar la magnitud del problema sino también de reunir a todos los interesados a fin de que juntos llevemos a la práctica soluciones eficaces. El cambio climático sólo responderá a la acción concertada de las naciones y los pueblos. Sea cual fuere el tipo de eventos que usted decida organizar y aunque su presupuesto sea modesto, confiamos en que esta guía le ayudará a conseguir que sus actividades tengan repercusiones óptimas.

Se ha pronunciado el veredicto. El cambio climático es real. Las actividades humanas son una causa principal. Las actividades humanas también pueden ser la solución. Debemos actuar ya mismo, juntos, para encontrar maneras de proteger la salud humana y la población del planeta. Todos nuestros esfuerzos contribuirán. Hagamos del Día Mundial de la Salud 2008, "Proteger la salud frente al cambio climático", un evento histórico que genere condiciones favorables para una verdadera acción mundial.

Dra. Margaret Chan
Directora General
Organización Mundial de la Salud

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