¿Dónde Empezó?
El primer Día Internacional de la Mujer fue organizado en los Estados Unidos el último día de febrero de 1908. Ese día las organizaciones de mujeres socialistas llamaron a desarrollar enormes manifestaciones públicas para luchar por el derecho de la mujer al voto y por sus derechos políticos y económicos.
En 1909, en fecha similar, 2,000 personas asistieron a una demostración para celebrar el Día de la Mujer en Manhattan, Nueva York. En 1910, las feministas y las socialistas de todo el país se unieron a la celebración de este día de movilización popular.
La Segunda Conferencia de Mujeres Socialistas que tuvo lugar en Copenhague, Dinamarca, el 27 de agosto de 1910 estableció el 8 de marzo como Día Internacional de la Mujer. A esta conferencia asistieron más de 100 delegadas de 17 países representando sindicatos, partidos socialistas y organizaciones de trabajadoras.
Las representantes de los Estados Unidos llevaban como objetivo proponer el establecimiento de un día internacional de la mujer. Al final, la propuesta fue presentada por Clara Zetkin y Kathy Duncker (miembros del Partido Socialista Alemán).
La propuesta señalaba: "En unión organizaciones de clase, partidos políticos y sindicatos proletarios en cada país, las mujeres socialistas del mundo celebrarán cada año un Día de la Mujer. Su objetivo principal será obtener el derecho a voto de la mujer. Esta demanda debe ser levantada dentro del contexto global de los asuntos concernientes a las mujeres de acuerdo a los principios socialistas. El Día de la Mujer debe tener un carácter internacional y deber ser preparado cuidadosamente."
¿Por qué se escogió el día 8 de marzo para este objetivo?
Los antecedentes históricos para tal opción no se consiguen fácilmente. Sin embargo, se atribuyen dos hechos importantes como motivo de inspiración para escoger esa fecha. Ambos eventos ocurrieron en la ciudad de Nueva York. El primero fue una gran marcha de trabajadoras textiles en el año 1857. Miles de mujeres marcharon sobre los barrios adinerados de Nueva York en protesta por las miserables condiciones de las trabajadoras. El segundo, ocurrió en 1908. Ese año 40,000 costureras industriales de grandes factorías se declararon en huelga demandando el derecho de unirse a los sindicatos, mejores salarios, una jornada de trabajo menos larga, entrenamiento vocacional y el rechazo al trabajo infantil. Durante la huelga, 129 trabajadoras murieron quemadas en un incendio en la fábrica Cotton Textile Factory, en Washington Square, Nueva York. Los dueños de la fábrica habían encerrado a las trabajadoras para forzarlas a permanecer en el trabajo y no unirse a la huelga. Supuestamente estos dos hechos ocurrieron alrededor de la fecha 8 de marzo.
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El 80% de las mujeres usa algún método anticonceptivo. En promedio cada una tiene dos hijos.
Radiografía de la salud sexual en la Argentina
Por primera vez, un estudio nacional muestra la realidad de la salud sexual y reproductiva en el país. Según la investigación, el preservativo es el método anticonceptivo más usado por las mujeres. El 20 por ciento se informa sobre anticoncepción sólo con amigas. Y uno de cada tres partos se hace por cesárea. La encuesta fue presentada por el Ministerio de Salud en el marco del Día Internacional de la Mujer, que se conmemora hoy.
Por Mariana Carbajal
En el país hay casi 10 millones de mujeres en edad fértil (entre los 10 y los 49) y unas 7.200.000 se encuentran iniciadas sexualmente.La prédica de la Iglesia Católica en contra del preservativo hace agua en el país. El condón es el método anticonceptivo más usado por las mujeres, seguido por la píldora y el DIU. El dato lo revela la Primera Encuesta Nacional de Salud Sexual y Reproductiva, cuyos principales resultados fueron presentados ayer por el ministro de Salud, Ginés González García, en el marco del Día Internacional de la Mujer, que se conmemora hoy. Casi la mitad de las argentinas debuta sexualmente en la adolescencia. El estudio, encargado por la cartera sanitaria, muestra que existen grandes disparidades por zonas en cuanto a la cantidad de hijos. El promedio general es de 1,9 por mujer. El más bajo se registra en el área metropolitana, seguido por la región pampeana y Cuyo –en todos los casos por debajo de los dos hijos–. Sin embargo, una de cada cinco mujeres del NOA y una de cada cuatro del NEA tienen 4 o más criaturas. El trabajo encontró que todavía dos de cada diez mujeres se informan sobre anticoncepción a través de alguna amiga, vecina o pariente, y uno de cada tres partos termina en cesárea.
La encuesta se realizó entre 2005 y 2006 para relevar información relativa a la salud reproductiva de las mujeres argentinas, con el objetivo de “orientar y priorizar” acciones del Programa Nacional de Salud Sexual y Reproductiva en función de las necesidad de la población, destacó el ministro.
Para el trabajo fueron encuestadas 7713 mujeres, de 10 a 49 años, de las cuales 1621 estaban embarazadas. Al extrapolar los datos de la muestra a los valores poblacionales, surge que en el país hay 9.869.151 mujeres en edad fértil (entre los 10 y los 49): 7.234.088 de ellas se encuentran iniciadas sexualmente.
Algunas de las conclusiones del estudio son:
- Casi 8 de cada 10 mujeres sexualmente activas usan un método anticonceptivo.
- Las mujeres que viven en la región patagónica y pampeana tienen el nivel más alto de uso (84 por ciento), mientras que sus pares en el NOA, el más bajo (68 por ciento).
- El método más usado es el preservativo: 42 por ciento de las mujeres elige el condón en sus relaciones sexuales. En el área metropolitana ese porcentaje trepa al 54 por ciento, mientras que en las otras regiones del país su utilización es menor.
- En segundo término, el anticonceptivo preferido es la píldora (25 por ciento de las mujeres), seguido por el DIU (11 por ciento).
- Un 8 por ciento de las mujeres tiene una ligadura de trompas de Falopio. Para el ministro, este porcentaje elevado –medido antes de la sanción de la ley nacional de anticoncepción quirúrgica– respondería a que muchas mujeres “como parte de la última cesárea se están produciendo una ligadura”.
- Las mujeres residentes en el NOA no sólo utilizan con menor frecuencia anticonceptivos sino que, cuando los usan, recurren a métodos poco eficaces: una de cada cinco mujeres en esa región elige “cuidarse” con el método del “ritmo” promovido por la Iglesia Católica, el coitus interruptus y otras variantes como “lavarse” la zona genital después del coito.
- El uso de métodos inseguros es considerablemente menor en otras zonas del país y oscila entre el 6 por ciento (Patagonia) y el 12/13 por ciento (Pampeana, NEA y Cuyo).
“Este tipo de estudio nos sirve para saber por los caminos que debemos ir”, señaló González García y subrayó como un objetivo de su gestión “buscar que en el territorio sanitario exista la equidad”. El ministro reconoció que algunas provincias todavía oponen resistencia a la implementación del Programa Nacional de Salud Sexual y Reproductiva. Pero aclaró que más que confrontar con los gobernadores díscolos, su política apunta a que “las mujeres sepan cuáles son sus derechos y los reclamen”.
La primera vez
El estudio encontró que el 44 por ciento de las mujeres se inició sexualmente entre los 15 y los 19 años. “Este dato refuerza la idea de que las estrategias educativas tienen que ser dirigidas a los preadolescentes”, opinó González García. Otro 46 por ciento debutó entre los 20 y los 29 años. Entre los 10 y 14 años apenas un 0,8 por ciento de la población femenina tuvo su primera relación sexual: en números absolutos, 12.079 chicas.
Se trata de la primera vez que se mide a nivel nacional la edad de iniciación sexual femenina. Hasta ahora los estudios sobre el tema se habían realizado sobre muestras poblacionales pequeñas y generalmente en relación con la ciudad de Buenos Aires y el conurbano.
En cuanto a la cantidad de hijos, la encuesta determinó que el promedio nacional es de casi 2 por mujer: exactamente, 1,91. Pero en este punto también hay grandes diferencias por región:
- El promedio más bajo se registra en el área metropolitana (1,74 hijo por mujer), seguido por la región pampeana (1,89) y Cuyo (1,93).
- En las otras tres regiones las mujeres tienen más de dos hijos en promedio. En el NEA se contabiliza el mayor número de criaturas por mujer.
- A la vez, una de cada cinco mujeres del NOA y una de cada cuatro del NEA tienen 4 hijos o más. En cambio, en el área metropolitana apenas 1 de cada 10 tiene prole tan numerosa.
El relevamiento encontró como tendencia que, a medida que aumenta el nivel educativo de las mujeres, disminuye el número promedio de hijos que tienen. Además, las mujeres que viven en condiciones de mayor vulnerabilidad social y que habitan en viviendas muy precarias tienen mayor número de hijos. La educación y la pobreza condicionan también el uso de métodos anticonceptivos: las mujeres de sectores más precarios son las que menos los utilizan.
Los lugares
Dónde se informan las mujeres sobre anticoncepción fue otro de los tópicos de la encuesta. Alrededor de la mitad, lo hizo en un servicio de salud: ya sea en un hospital público (12,5 por ciento), en una salita (10 por ciento) o en consultorios privados u obra social (27 por ciento). Un 21 por ciento obtuvo información a través de un establecimiento educativo (escuela o universidad) y una proporción similar en diálogo con amigas, vecinas o parientes.
Otros datos relevantes:
- Una de cada cinco usuarias de métodos anticonceptivos lo obtiene en forma gratuita, con variaciones regionales que van del 15 por ciento en el área metropolitana al 35 por ciento en la Patagonia. Esta amplia cobertura en las provincias del sur del país se relaciona con que han sido pioneras en leyes de Salud Sexual y Reproductiva, destacó el ministro.
- Más de la mitad de los partos de todo el país tiene lugar en establecimientos públicos. Esta tendencia es aún más notable en el NOA y en el NEA.
- Uno de cada tres partos se realiza por cesárea.
Los resultados de la encuesta fueron interpretados por investigadoras de primer nivel en la materia como Silvina Ramos, del Centro de Estudios de Estado y Sociedad (Cedes), y Edith Panelides, del Centro de Estudios de Población (Cenep). Ambas especialistas estuvieron en el acto de ayer que encabezó González García y se realizó en uno de los salones del ministerio, con la presencia de representantes de organismos internacionales, de sociedades científicas y de ONG integrantes del Movimiento de Mujeres, que coincidieron en destacar la gestión de González García en la promoción de la salud reproductiva.
“Creo que avanzamos mucho y vamos a seguir avanzando”, señaló González García. El ministro mostró el reciente inicio de la distribución en todo el país de la anticoncepción de emergencia como el último gran logro de su política (ver aparte). “Lo que queremos es seguir fuertemente con el programa (de Salud Sexual y Reproductiva)”, precisó el funcionario. Y se llevó fuertes aplausos del auditorio.
La salud de las argentinas: en 5 años hubo avances decisivos
Los especialistas coinciden en que desde 2001 se mejoró en salud reproductiva, anticoncepción quirúrgica y en la disminución de la transmisión del sida de madres a hijos. Pero todavía quedan temas pendientes.
Sibila Camps
Los especialistas coinciden: en la Argentina, la salud de la mujer ha experimentado notables progresos en los últimos años, sobre todo en salud sexual y reproductiva. También han aumentado la conciencia y la prevención de factores de riesgo de las enfermedades más frecuentes. Quedan, sin embargo, deudas de peso, tanto referidas al acceso a diagnósticos y tratamientos como a la violencia doméstica y a la problemática a partir de los 50 años.
"El balance es positivo, en el sentido de que, si bien atravesamos esa crisis tan importante desde 2001, hemos hecho avances en algunos campos —destaca la doctora Mabel Bianco, presidenta de la Fundación de Estudios e Investigación de la Mujer (FEIM)—. En parte, esos avances quizá fueron posibles porque ese empobrecimiento brusco hizo visibles problemas crónicos, como la existencia de mujeres desnutridas y malnutridas, otras víctimas de la violencia de género, y madres prolíficas sin saber qué hacer con sus hijos."
· Salud sexual y reproductiva. El Programa Nacional de Salud Sexual y Procreación Responsable, implementado a partir de 2002, "ha sido muy bueno y permite llegar a los adolescentes, pese a que su implementación no es pareja en el país", subraya Bianco, quien también integra el Consorcio Nacional de Derechos Reproductivos y Sexuales (CoNDeRS). Otras medidas seguramente darán sus frutos en los próximos años, como las leyes de anticoncepción quirúrgica y de educación sexual.
En cambio, la médica señala un retroceso en la interrupción no punible del embarazo, para la cual los médicos piden innecesariamente autorización a la Justicia. Y queda pendiente una discusión no prejuiciosa sobre su ampliación a casos de violación.
· VIH/sida. Como en el resto del mundo, en nuestro país se extiende cada vez más en la población femenina joven y pobre. Se relaciona con aspectos biológicos, pero también sociales, económicos y culturales. Dolores Fenoy, del equipo de prevención del Programa Nacional de Sida, menciona "la dificultad de muchísimas mujeres para negociar con sus parejas el uso del preservativo. Aun así, su uso es mayor: diez años atrás, ni siquiera estaba presente en las campañas de VIH".
La mortalidad femenina ha disminuido, pero en menor proporción que la masculina. La transmisión madre/hijo, en cambio, se ha reducido: en 2000 representaba el 6% del total de casos, y en 2004 (último año procesado) era del 1,5%. "La prevención del sida pediátrico mediante la detección en el embarazo ha servido —subraya Fenoy— para que muchas mujeres cuenten con diagnóstico precoz y posterior tratamiento."
· Cáncer de cuello uterino y de mama. "Estamos mejor, porque hay una concientización médica y de la mujer para hacer anualmente el Papanicolaou —destaca la presidenta de la Asociación Argentina de Cancerología, Silvia Jovtis—. Pero por el bajo nivel cultural, la lejanía de los centros donde hacerlo y los costos de traslado, la práctica es menor en algunas provincias." Detectar a tiempo el cáncer de mama es aún más difícil, por costos y por falta de mamógrafos.
· Violencia doméstica. Según Eugenio Freixas, titular de la Oficina de Asistencia a la Víctima del Ministerio Público Federal, "ha mejorado sustancialmente la accesibilidad" al acceso a la Justicia y a la atención de quienes la sufren. Pero aún son muchas las mujeres que sufren incluso la muerte, pues "hay que capacitar a quienes deben detectar un alerta temprana, para que la escucha del problema sea calificada", agrega Freitas.
· Climaterio y menopausia. "En la Ciudad, cada vez más hospitales incorporan este área —en la que se debe trabajar en forma interdisciplinaria—, lo que no ocurre en el Gran Buenos Aires", indica la presidenta de la Asociación Argentina para el Estudio del Climaterio, Marta Murga. Sin embargo, la especialista señala la carencia de planes de prevención en la etapa en que se inician los desniveles hormonales "y se abre la posibilidad de tener patologías prevalentes, sobre todo hipertensión, dislipidemia y osteoporosis. La caída de los estrógenos impacta en la esfera sexual, en el sueño, en el ánimo, en la calidad de vida —agrega Murga—. Por eso es importante que el ginecólogo esté instruido también en clínica médica".
· Enfermedades cardiovasculares. "Querríamos que a partir de la menopausia, el ginecólogo —al que acude la mujer desde siempre— nos ayudara indicando que consulte al cardiólogo durante este período de su vida", propone el presidente de la Sociedad Argentina de Cardiología, Osvaldo Masoli. Esa entidad inició hace dos años un programa para concientizar sobre las enfermedades cardiovasculares por ser la principal causa de muerte en la mujer.
Entre flores y reclamos
Silvina Heguy
sheguy@clarin.com
Fue un 8 de marzo, pero de 1857, cuando 146 mujeres murieron quemadas en Nueva York. Habían tomado la fábrica en la que trabajaban en reclamo de un salario y un lugar de trabajo dignos. La respuesta fue un ataque con bombas incendiarias. La era industrial había modificado el rol femenino: ellas eran obreras textiles. En su honor, hoy el mundo se inunda de noticias de género y hasta se regalan flores. La ocasión sirve también para recordar deudas pendientes. En el Congreso esperan dos leyes que podrían salvar vidas: la penalización del tráfico de personas para su explotación, que tiene media sanción del Senado, y una ley de violencia familiar. Su aprobación sería un homenaje real para las argentinas.
26.000 denuncias por violencia familiar se recibieron durante 2006 en la provincia de Buenos Aires. El 80% de ellas las hicieron mujeres y la mitad fue por lesiones físicas.
La situación varía según la provincia
Los aspectos económicos, sociales, culturales y hasta políticos marcan desigualdades en la salud de la mujer según las provincias, a partir del mayor o menor acceso a la información, la prevención, el diagnóstico y el eventual tratamiento.
Una de cada 8 mujeres padecerá un cáncer de mama. "Pero en algunas provincias, para hacerse una mamografía sin costo tiene que trasladarse hasta 500 kilómetros —informa la oncóloga Silvia Jovtis—. Si no tiene servicio de salud, debe pagar de 60 a 100 pesos en la Capital, y entre 150 y 300 en Gualeguay. En algunas capitales, como Río Gallegos, no hay mamógrafo."
"Una lesión no palpable se detecta con mamografía, y esto puede contribuir a la curación de la paciente —explica Jovtis—. Pero hay que tener acceso al mamógrafo, al profesional que informa sobre ella, al especialista que puede hacer la extracción, al patólogo a cargo de la biopsia, al tratamiento y a las drogas. A las pacientes sin cobertura social ni posibilidades tecnológicas sólo les queda la 'palmoterapia' y acompañarlas en su muerte".
"La crisis ha deteriorado un poco el hospital público, pero aún sigue siendo el lugar adonde la gente puede acudir y, además, recibir los medicamentos, por el Programa Remediar", rescata Mabel Bianco, titular de FEIM.
Como aspecto a corregir, indica las largas esperas —más penosas para la mujer, a cargo de la casa y los hijos— y el costo de los traslados de quienes padecen enfermedades crónicas. Y agrega la necesidad de reforzar los centros de salud y los programas de médicos comunitarios, para que la mujer consulte antes, con especialistas, y no por guardia, de emergencia.
Finalmente, queda pendiente una visión global, tanto en las políticas sanitarias como por parte de los médicos. Buena parte de la problemática de salud de la mujer se articula en torno de lo sexual. Sin embargo, los enfoques son fragmentados, tanto en prevención como en atención médica.
El 44,4 por ciento se inicia sexualmente antes de los 19 años
Casi la mitad de las mujeres argentinas pierden la virginidad antes de los 20 años. El dato se desprende de la Primera Encuesta Nacional de Salud Sexual y Reproductiva que realizó el Ministerio de Salud de la Nación —a nivel regional—, entre los años 2005 y 2006 y que fue presentada ayer.
Los datos oficiales indican que el 44,4% de las chicas se inician sexualmente entre los 15 y los 19 años. Y para antes de los 30 años, otro 45,9% de las argentinas ya mantiene relaciones sexuales.
Del total de mujeres que mantienen actividad sexual, el 80% conoce algún método anticonceptivo. Los que emplean con mayor frecuencia son la píldora —en primer lugar—, seguidas del preservativo y del DIU (Dispositivo Intra Uterino). Aunque el preservativo es mencionado con mayor recurrencia entre las más jóvenes (entre 15 y 30 años) y con menor frecuencia entre las adultas de entre 40 y 50 años. Además, un 8% de las mujeres admiten que eligieron una ligadura de trompas como método anticonceptivo.
La encuesta se basó en una muestra de 6.092 mujeres no embarazadas de entre 10 y 49 años y en otras 1.621 mujeres embarazadas. De sus respuestas también se desprende que el 56% de las mujeres dan a luz en un hospital público y el 36%, en un centro de salud privado. A un tercio de ellas se les realizó una cesárea. Según estos datos oficiales —que reafirman una situación ya conocida—, el 27% elige el consultorio privado para informarse sobre anticoncepción.
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La clave de la longevidad de las mujeres se oculta en los extremos de los cromosomas. N. RAMÍREZ DE CASTRO. MADRID.
El secreto de la esperanza de vida de las mujeres y el bajo riesgo cardiovascular de los franceses, pese a su dieta rica en colesterol, podría estar escondido en una pequeña porción de sus cromosomas. Investigadores del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) han encontrado que ellas poseen telómeros de mayor longitud que los hombres. Esta estructura, situada en el extremo final de los cromosomas y que se acorta en cada división celular, es también más larga en los franceses que en el resto de los europeos.
A esta conclusión se ha llegado tras estudiar más de 200 muestras de sangre en hombres y mujeres en España, Italia, Francia, Grecia y Polonia con edades comprendidas entre los 60 y los 100 años. La medición de los telómeros ha sido posible gracias a una novedosa técnica, desarrollada por el grupo del CNIO, que permite medir estas estructuras con eficacia y rapidez. Los detalles de la técnica y los resultados del estudio de las diferentes poblaciones se publican hoy en la revista «Proceedings».
Desde hace años se sabe que los telómeros y la telomerasa -una enzima que fabrica nuevos telómeros- desempeñan una función clave en el cáncer y en el envejecimiento. Por un lado, las células malignas ponen en marcha mecanismos para mantener los telómeros y poder crecer de forma indefinida. Las células sanas, sin embargo, pierden esa función con el paso del tiempo, lo que contribuye a la aparición de problemas relacionados con el envejecimiento, como son las enfermedades cardiovasculares.
Edad cognitiva
En el estudio, que ha dirigido María Blasco del CNIO, se ha constatado, por primera vez, que la longitud de los telómeros no sólo predice problemas del corazón y cerebrovasculares, sino la edad y la capacidad cognitiva. Al estudiar las muestras se vio cómo la longitud de los telómeros decae de manera muy significativa en intervalos de diez años, tanto en hombres como en mujeres, aunque ellas poseen telómeros más largos que los varones en todos los grupos de edad. Esta propiedad se mantiene hasta cumplir los 80 años. A partir de esa edad, los telómeros de las mujeres se acortan más rápidamente que en los hombres.
La longitud de esta estructura sería una posible explicación a la mayor esperanza de vida de las mujeres, según la investigadora María Blasco. «De hecho, se sabe que los estrógenos (hormonas femeninas) son activadores de la telomerasa, la enzima que, a su vez, se encarga de mantener los telómeros», explicó ayer a ABC.
Esta región de los cromosomas también aclararía la denominada «paradoja francesa». que tanto acompleja a los norteamericanos: la maravillosa capacidad de los franceses por consumir deliciosas grasas saturadas sin que se resientan ni el corazón ni las arterias. Durante años esa contradicción se ha explicado por el consumo de vino tinto. El estudio español ofrece otra explicación.
«Paradoja francesa»
En las pruebas realizadas con individuos de la misma edad y sexo de distintos países europeos, se comprobó que los franceses tenían los telómeros más largos en todos los grupos de edad. Una longitud menor se asocia con un mayor riesgo de muerte por problemas cardiovasculares.
Sin la técnica de medición de telómeros diseñada por el CNIO no hubiera sido posible alcanzar estas conclusiones y abre nuevas posibilidades de investigación en cáncer. La nueva técnica permite obtener datos de 99 muestras a la vez y obtener resultados en menos de dos horas, frente al mes que se tardaría en el proceso convencional. Blasco cree que «las farmacéuticas cuentan ahora con una herramienta eficaz para buscar fármacos antitumorales contra los telómeros como diana».