
Siempre ten presente que la piel se arruga, el pelo se vuelve
blanco, los días se convierten en años...
Pero lo importante no cambia; tu fuerza y tu convicción
no tienen edad.
Tu espíritu es el plumero de cualquier tela de araña.
Detrás de cada línea de llegada, hay una de partida.
Detrás de cada logro, hay otro desafío.
Mientras estés viva, siéntete viva.
Si extrañas lo que hacías, vuelve a hacerlo.
No vivas de fotos amarillas...
Sigue aunque todos esperen que abandones.
No dejes que se oxide el hierro que hay en ti.
Haz que en vez de lástima, te tengan respeto.
Cuando por los años no puedas correr, trota.
Cuando no puedas trotar, camina.
Cuando no puedas caminar, usa el bastón.
Pero nunca te detengas…
Madre Teresa de Calcuta
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¿Dónde Empezó?
El primer Día Internacional de la Mujer fue organizado en los Estados Unidos el último día de febrero de 1908. Ese día las organizaciones de mujeres socialistas llamaron a desarrollar enormes manifestaciones públicas para luchar por el derecho de la mujer al voto y por sus derechos políticos y económicos.
En 1909, en fecha similar, 2,000 personas asistieron a una demostración para celebrar el Día de la Mujer en Manhattan, Nueva York. En 1910, las feministas y las socialistas de todo el país se unieron a la celebración de este día de movilización popular.
La Segunda Conferencia de Mujeres Socialistas que tuvo lugar en Copenhague, Dinamarca, el 27 de agosto de 1910 estableció el 8 de marzo como Día Internacional de la Mujer. A esta conferencia asistieron más de 100 delegadas de 17 países representando sindicatos, partidos socialistas y organizaciones de trabajadoras.
Las representantes de los Estados Unidos llevaban como objetivo proponer el establecimiento de un día internacional de la mujer. Al final, la propuesta fue presentada por Clara Zetkin y Kathy Duncker (miembros del Partido Socialista Alemán).
La propuesta señalaba: "En unión organizaciones de clase, partidos políticos y sindicatos proletarios en cada país, las mujeres socialistas del mundo celebrarán cada año un Día de la Mujer. Su objetivo principal será obtener el derecho a voto de la mujer. Esta demanda debe ser levantada dentro del contexto global de los asuntos concernientes a las mujeres de acuerdo a los principios socialistas. El Día de la Mujer debe tener un carácter internacional y deber ser preparado cuidadosamente."
¿Por qué se escogió el día 8 de marzo para este objetivo?
Los antecedentes históricos para tal opción no se consiguen fácilmente. Sin embargo, se atribuyen dos hechos importantes como motivo de inspiración para escoger esa fecha. Ambos eventos ocurrieron en la ciudad de Nueva York. El primero fue una gran marcha de trabajadoras textiles en el año 1857. Miles de mujeres marcharon sobre los barrios adinerados de Nueva York en protesta por las miserables condiciones de las trabajadoras. El segundo, ocurrió en 1908. Ese año 40,000 costureras industriales de grandes factorías se declararon en huelga demandando el derecho de unirse a los sindicatos, mejores salarios, una jornada de trabajo menos larga, entrenamiento vocacional y el rechazo al trabajo infantil. Durante la huelga, 129 trabajadoras murieron quemadas en un incendio en la fábrica Cotton Textile Factory, en Washington Square, Nueva York. Los dueños de la fábrica habían encerrado a las trabajadoras para forzarlas a permanecer en el trabajo y no unirse a la huelga. Supuestamente estos dos hechos ocurrieron alrededor de la fecha 8 de marzo.
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El Secretario General de las Naciones Unidas:
Mensaje sobre el Día Internacional de la Mujer
8 de marzo de 2006
El tema del Día Internacional de la Mujer de este año, el papel de la mujer en la adopción de decisiones, es decisivo para el adelanto de la mujer en todo el mundo y para el progreso de la humanidad en su conjunto. Como dice la Declaración de Beijing, "la potenciación del papel de la mujer y la plena participación de la mujer en condiciones de igualdad en todas las esferas de la sociedad, incluidos la participación en los procesos de adopción de decisiones y el acceso al poder, son fundamentales para el logro de la igualdad, el desarrollo y la paz".
La comunidad internacional está empezando por fin a comprender un principio fundamental: las mujeres se ven igual de afectadas que los hombres por los problemas que afronta la humanidad en el siglo XXI, en el desarrollo económico y social y en la paz y la seguridad. Y a menudo resultan más afectadas. Por tanto, es justo y verdaderamente necesario que las mujeres participen en los procesos de adopción de decisiones en todos los ámbitos, con el mismo vigor y en números iguales.
Además, el mundo está empezando a entender que no hay política más eficaz para promover el desarrollo, la salud y la educación que el empoderamiento de las mujeres y las niñas. Y me atrevería a decir que ésta es también la política más importante para prevenir conflictos y lograr la reconciliación una vez terminados los conflictos.
Hemos logrado avances dignos de celebración en lo que respecta a la representación de la mujer en todo el mundo. En enero de este año, la proporción de mujeres en los parlamentos nacionales alcanzó un nuevo máximo mundial. Hay ahora 11 mujeres Jefas de Estado o de Gobierno, en países de todos los continentes. Y tres países -Chile, España y Suecia- tienen ahora gobiernos con paridad entre los géneros.
Pero aún nos queda mucho por hacer. Los progresos generales son lentos. Cabe recordar que en algunos países el aumento del número de mujeres en puestos de adopción de decisiones no ha sido fortuito, sino que a menudo es el resultado de iniciativas institucionales y electorales, como el establecimiento de objetivos y cuotas, el compromiso de los partidos políticos y una movilización constante. También es el resultado de medidas concretas y concertadas para mejorar el equilibrio entre la vida personal y laboral. Son éstas lecciones que todos los países -y las Naciones Unidas- deben tomar muy en serio.
En la Cumbre Mundial 2005, los dirigentes mundiales declararon que "el progreso de la mujer es el progreso de todos". En este Día Internacional de la Mujer, dediquémonos una vez más a demostrar cuán ciertas son esas palabras. Intentemos garantizar que la mitad de la población mundial ocupe el lugar que por derecho le corresponde en los procesos de adopción de decisiones en el mundo.
La mujer en la adopción de decisiones: enfrentando los desafíos, generando el cambio.
"Al aumentar de manera efectiva la influencia de la mujer en todos los niveles de la vida pública se acrecientan las posibilidades de cambio hacia la igual-dad entre los géneros y el empoderamiento de la mujer, así como hacia una sociedad más justa y democrática."
En 1995, la Plataforma de Acción de Beijing determinó que la mujer en el ejercicio del poder y la adopción de decisiones era una de sus esferas de especial preocupación y esbozó medidas concretas que habían de adoptar los gobiernos, el sector privado, las instituciones académicas, los órganos regionales y las organiza-ciones no gubernamentales, así como el sistema de las Naciones Unidas, para lograr un mayor acceso y una participación plena de la mujer en las estructuras de poder y la adopción de decisiones.
En la mayoría de los países, las mujeres se están enfrentando a los problemas que entraña el liderazgo, y están contribuyendo a modificar sus comunidades, sus países y el escenario internacional de forma muy real. Las mujeres han ocupado cargos públicos en diversos niveles de gobierno, han puesto en marcha y dirigido orga-nizaciones comunitarias y están presentes en casi todos los ámbitos profesionales y el sector privado.
No obstante, aunque se está progresando en el logro de la igualdad entre mujeres y hombres en la adopción de decisiones a todos los niveles, el ritmo es lento. Las mujeres siguen estando muy poco representadas a todos los niveles de la adopción de decisiones y sus logros siguen sin cobrar visibilidad y reconocimiento, además de que sus voces pasan desapercibidas. Aún queda mucho por hacer, no sólo para acele-rar la inclusión de la mujer en los órganos oficiales de adopción de decisiones, sino también para incrementar su impacto en la adopción de decisiones.
"La participación igualitaria de la mujer en la adopción de decisiones no sólo es una exigencia básica de justicia o democracia sino que puede considerarse una condición necesaria para que se tengan en cuenta los intereses de la mu-jer. Sin la participación activa de la mujer y la incorporación del punto de vis-ta de la mujer a todos los niveles del proceso de adopción de decisiones no se podrán conseguir los objetivos de igualdad, desarrollo y paz."
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