Antecedentes
La meningitis tuberculosa mata o deja inválidos a más de la mitad de las personas que la padecen. Estudios anteriores fueron demasiado pequeños para determinar si el tratamiento complementario con corticoesteroides puede reducir el riesgo de invalidez o muerte entre los adultos con meningitis tuberculosa y el efecto de la coinfección con el virus de inmunodeficiencia humano (VIH) no es claro.
Métodos
Realizamos un estudio randomizado, doble ciego y placebo controlado, en Vietnam en pacientes de más de 14 años que tenían meningitis tuberculosa, infectados o no con VIH, para determinar si el tratamiento complementario con dexametasona reduce el riesgo de muerte o invalidez severa luego de nueve meses de seguimiento. Llevamos a cabo análisis de subgrupo preespecificados y análisis con la intención de tratar.
Resultados
Un total de 545 pacientes fueron aleatoriamente asignados a grupos que recibieron dexametasona (274 pacientes) o placebo (271 pacientes). Sólo 10 pacientes (1,8%) discontinuaron el seguimiento de nueve meses de tratamiento. El tratamiento con dexametasona fue asociado con un riesgo de muerte bajo (riesgo relativo, 0,69; intervalo de confianza 95%, 0,52 a 0,92; P=0,01). No se encontró relación con una reducción significativa en la proporción de pacientes con invalidez severa (34 de 187 pacientes [18,2%] entre los sobrevivientes en el grupo de la dexametasona vs. 22 de 159 pacientes [13,8%] en el grupo del placebo, P=0,27) o en la proporción de pacientes que habían muerto o quedaron severamente inválidos luego de nueve meses (odds ratio, 0,81; intervalo de confianza 95%, 0,58 s 1,13; P=0,22). El efecto del tratamiento fue consistente en todos los subgrupos que fueron definidos por el grado de severidad de la enfermedad (riesgo de muerte relativo estratificado, 0,68; intervalo de confianza 95%, 0,52 a 0,91; P=0,007) y por el estado del VIH (riesgo de muerte relativo estratificado, 0,78; intervalo de confianza 95%, 0,59 a 1,04; P=0,08). En el grupo de la dexametasona ocurrieron significativamente menos efectos adversos que en el grupo de placebo (26 de 274 pacientes vs. 45 de 271 pacientes, P=0,02).
Conclusiones
El tratamiento complementario con la dexametasona mejora la sobrevida en pacientes de más de 14 años con meningitis tuberculosa, pero probablemente no previene la invalidez severa.
Publicado el 29 de marzo de 2005
Terapéutica
Dexametasona para el tratamiento de la meningitis tuberculosa
Este tratamiento complementario mejora la sobrevida en pacientes de más de 14 años, pero probablemente no previene la invalidéz severa.
Autor/a: Dres. Thwaites GE, Nguyen DB, Nguyen HD, Hoang TQ.
Fuente: N Engl J Med. 2004 Oct 21;351(17):1741-51.
Antecedentes
La meningitis tuberculosa mata o deja inválidos a más de la mitad de las personas que la padecen. Estudios anteriores fueron demasiado pequeños para determinar si el tratamiento complementario con corticoesteroides puede reducir el riesgo de invalidez o muerte entre los adultos con meningitis tuberculosa y el efecto de la coinfección con el virus de inmunodeficiencia humano (VIH) no es claro.
Métodos
Realizamos un estudio randomizado, doble ciego y placebo controlado, en Vietnam en pacientes de más de 14 años que tenían meningitis tuberculosa, infectados o no con VIH, para determinar si el tratamiento complementario con dexametasona reduce el riesgo de muerte o invalidez severa luego de nueve meses de seguimiento. Llevamos a cabo análisis de subgrupo preespecificados y análisis con la intención de tratar.
Resultados
Un total de 545 pacientes fueron aleatoriamente asignados a grupos que recibieron dexametasona (274 pacientes) o placebo (271 pacientes). Sólo 10 pacientes (1,8%) discontinuaron el seguimiento de nueve meses de tratamiento. El tratamiento con dexametasona fue asociado con un riesgo de muerte bajo (riesgo relativo, 0,69; intervalo de confianza 95%, 0,52 a 0,92; P=0,01). No se encontró relación con una reducción significativa en la proporción de pacientes con invalidez severa (34 de 187 pacientes [18,2%] entre los sobrevivientes en el grupo de la dexametasona vs. 22 de 159 pacientes [13,8%] en el grupo del placebo, P=0,27) o en la proporción de pacientes que habían muerto o quedaron severamente inválidos luego de nueve meses (odds ratio, 0,81; intervalo de confianza 95%, 0,58 s 1,13; P=0,22). El efecto del tratamiento fue consistente en todos los subgrupos que fueron definidos por el grado de severidad de la enfermedad (riesgo de muerte relativo estratificado, 0,68; intervalo de confianza 95%, 0,52 a 0,91; P=0,007) y por el estado del VIH (riesgo de muerte relativo estratificado, 0,78; intervalo de confianza 95%, 0,59 a 1,04; P=0,08). En el grupo de la dexametasona ocurrieron significativamente menos efectos adversos que en el grupo de placebo (26 de 274 pacientes vs. 45 de 271 pacientes, P=0,02).
Conclusiones
El tratamiento complementario con la dexametasona mejora la sobrevida en pacientes de más de 14 años con meningitis tuberculosa, pero probablemente no previene la invalidez severa.