Foto: Corbis
Pero los progresos vehiculizados por el Proyecto Genoma son apenas una pequeña porción de los avances que distancian a años luz los nuevos de los viejos resortes científicos. Las células madre también participan de la nueva revolución médica.
El doctor Jorge Trainini, jefe del Servicio de Cirugía Cardíaca del Hospital Presidente Perón, comenzó ya en 2001 a trabajar con estas células indiferenciadas que el cuerpo autorrenueva a diario. Como estas células tienen el poder de asociarse al tejido dañado y regenerarlo, se han convertido en el material de construcción y regeneración orgánica por excelencia.
Inicialmente, el equipo de Trainini las extraía de los músculos y las implantaba en los corazones infartados de los pacientes que llegaban sin grandes esperanzas de vida. Las investigaciones siguieron avanzando y hoy tienen 75 casos de implantes de células madre extraídas de la médula ósea de los mismos pacientes, que actúan con el mismo principio: una célula indiferenciada se transporta hasta la región lastimada del corazón y la repara.
En la mira del equipo comienza a dibujarse el nuevo capítulo: la implantación de células madre procedentes del corazón del enfermo. "Nuestro trabajo es demostrar que un área del corazón que está muerta adquiere cierta motilidad mediante un procedimiento que respeta el mandato de la naturaleza, ya que aprovechamos una potencialidad del mismo organismo de regenerar tejidos, sin necesidad de aplicar fármacos", se entusiasma Trainini, convencido de que está participando en el surgimiento de un nuevo paradigma médico.
Así, una tecnología que está revolucionando la medicina regenerativa mundial por su potencial de revivir tejidos muertos "nada menos" tiene un importante centro de investigación en el corazón de Avellaneda. "Yo me gané la lotería", confiesa Juan Carlos Espeche, un dibujante e ilustrador que se recuperó de "un infartazo" gracias a este procedimiento, que lo llevó, sin pagar un peso, de la convalecencia desahuciada en una cama de hospital a una vida normal.
Y destaca la prehistoria del desenlace favorable: el contacto con el doctor Justo Carbajales, jefe de Cardiología del Hospital Ramos Mejía, y coordinador de la Red Solidaria de Profesionales de la Salud ( www.redesdesalud.org ), la organización que reúne a 6000 médicos que se proponen el acceso de todos a la salud, y lo condujo hasta el equipo del doctor Trainini.
"En el nivel privado, hoy el procedimiento se cobra no menos de 20000 dólares", aclara el doctor Carbajales, que aspira a que los grandes avances científicos también se ofrezcan gratuitamente en los hospitales públicos.
Hoy, instituciones científicas de todo el mundo investigan el potencial de las células madre ?también las embrionarias y de cordón umbilical? para recuperar distintos tejidos y órganos corporales, aunque el éxito, al día de hoy, se circunscribe al corazón.
"El trasplante de células madres o embrionarias sin duda es tal vez una de las alternativas que ofrecen mayores posibilidades terapéuticas a futuro, ya que permitiría un proceso de reparación. Sin embargo, el estado actual del tema debe ser tomado con cautela. Son escasos los ensayos clínicos en curso en el mundo; todos son experimentales (no existe prueba cierta aún de que sean eficaces y seguros), y, como todo procedimiento experimental, debe ser gratuito para el paciente", aclara Jorge Correale, jefe de Neuroinmunología de Fleni.
Y concluye: "Sin duda, estos estudios abren un campo con muchas expectativas. Pero los pacientes deben recordar que todavía resta mucho por investigar". Aunque el futuro está en marcha, la ciencia todavía no alcanzó a la ficción.
Tesy De Biase
Cáncer: ¿una enfermedad crónica?
La oncología está perdiendo parte de su caudal letal y en muchos casos se convirtió en una patología crónica. Los avances médicos son indudables: tecnología que facilita diagnósticos tempranos, cirugías cada vez menos invasivas, con aparatología de última generación que permite visualizar y actuar sobre un tumor con precisión milimétrica, radiaciones cada vez más puntuales y fármacos capaces de reconocer a las células enfermas dirigiendo el ataque al tumor y protegiendo a los tejidos vecinos.
De hecho, en Estados Unidos y algunos países de Europa están disminuyendo los índices de mortalidad por cáncer, salvo en aquellos tipos de cáncer asociados con el tabaquismo y la obesidad.
Claramente, el cáncer es un target privilegiado de la nueva era científica, que a través de la oncología molecular indaga sobre las alteraciones genéticas involucradas en su aparición y progreso, mientras utiliza técnicas de ingeniería genética para producir proteínas con poder antitumoral.
"El cáncer es una enfermedad multifactorial, desencadenada por la alteración de numerosos genes y la corrección génica de los mismos hasta ahora no ha sido lograda. Aunque los genes alterados no puedan ser reemplazados en la actualidad, numerosas investigaciones en curso seguramente hallarán formas de neutralizar las proteínas alteradas y/o suplir sus funciones, auspicia con optimismo el doctor Jorge Mordoh, director del Centro de Investigaciones Oncológicas de la Fundación Cáncer (FUCA) y jefe del Laboratorio de Cancerología de la Fundación Instituto Leloir, donde se han desarrollado vacunas antitumorales terapéuticas con resultados preliminares exitosos que se encuentran en fase de investigación.
En tanto, una vacuna que previene la infección por el virus del papiloma humano, principal factor de riesgo del cáncer cervical, comenzó a comercializarse en el mundo hace pocos meses. Su costo de 300 dólares de cada una de las tres dosis necesarias -cubierto por unas pocas empresas de medicina prepaga- la hace particularmente inalcanzable, pero es un éxito indiscutible que acerca el futuro. Es decir que no todas son promesas de cumplimiento incierto en la cocina top de la ciencia.