Métodos:
Los autores de este trabajo, midieron la proteína C reactiva al inicio del protocolo y al término de un año en 5742 participantes aleatorizados para lovastatina o placebo en prevención primaria.
Resultados:
Se observó que los episodios de enfermedad coronaria aumentaban en forma significativa con los niveles elevados de proteína C reactiva. El tratamiento con lovastatina redujo drásticamente los valores de este marcador (reducción del 14%, p<0.001). Este efecto no se explicaba por los cambios del perfil lipídico producidos por la estatina. Cuando la relación colesterol total/HDL (CT/HDL) era elevada, la estatina reducía la incidencia de episodios coronarios independientemente del valor de la proteína C reactiva. Sin embargo si este marcador estaba elevado en el registro inicial, la estatina también reducía la incidencia de episodios coronarios aunque la relación CT/HDL fuera baja. Este efecto se perdía cuando tanto la relación CT/HDL como la proteína C reactiva eran bajas (Tabla).
En conclusión: en individuos con factores de riesgo y valores normales de lípidos se puede precisar la utilidad de las estatinas, mediante la medición de la proteína C reactiva. Por lo tanto empleando esta metodología de selección se puede ajustar el costo-beneficio en prevención primaria.