Según un estudio reciente, las parientes de las mujeres que han tenido cáncer en ambas mamas y sean portadoras de una versión dañada del gen CHEK2 están en riesgo significativamente elevado de desarrollar cáncer de mama.
Este gen podría ser utilizado como herramienta de diagnóstico para otros miembros de la familia. Por otra parte, podría interactuar con otros genes actualmente desconocidos para incrementar el riesgo.
Los expertos señalan que dos genes más conocidos relacionados con el cáncer de mama, el BRCA1 y el BRCA2, confieren un riesgo muy superior. Las mujeres portadoras de un BRCA1 o de un BRCA2 alterado tienen entre tres y siete veces más posibilidades de desarrollar cáncer de mama.
Los expertos consideran que las historias familiares del cáncer de mama que no sean causadas por los BRCA1 BRCA2 podrían ser explicadas por la existencia de dos grupos de genes que pueden constituir, cada uno, un riesgo bajo, pero funcionan en conjunto para aumentar la posibilidad de malignidad.
El gen CHEK2 podría ser el responsable de entre el 1% y el 2% por ciento de todos los cánceres de mama.
Webs Relacionadas
The Lancet
Institute of Cancer Research