John Lauerman
El descubrimiento de un gen que muta en uno de cada tres casos de cáncer de mama podría llevar a la realización de investigaciones sobre nuevos tratamientos, según científicos de la Universidad de Harvard.
Los científicos que hicieron este descubrimiento precisaron que en lugar de ser transmitido de madres a hijas, el defecto en el gen aparece normalmente durante la vida de una persona. Así lo indicaron en la publicación Cell. El daño ocurre cuando copias numerosas del gen desatan un crecimiento anormal, explicó William Hahn, autor de este estudio y profesor de Medicina en Harvard y en el Instituto del Cáncer Dana-Farber, de Boston.
Los avances de las últimas décadas en la detección y tratamiento condujeron a bajas en la cantidad de muertes por este tipo de cáncer, que afecta a 1 de cada 8 norteamericanas. Hahn adelantó que una droga que bloquee al gen encontrado en este estudio podría conducir a mayores progresos en la lucha contra este cáncer. Su efecto sería similar al de otros fármacos "con un blanco específico", como el Herceptin de Genentech, que ataca a una proteína en particular.
El gen, denominado IKBKE, fabrica kinasa, parte de una familia de proteínas que envían señales cruciales al núcleo de la célula. El IKBKE activa un camino celular, que estimula el crecimiento pero desconecta al mismo tiempo un mecanismo de protección que lleva a las células anormales a morir.
Los investigadores descubrieron este gen al analizar tejido tumoral del organismo a la búsqueda de genes de la kinasa mutados. Los científicos creen que las kinasas contribuyen al cáncer porque estimulan el crecimiento celular, proceso que se descontrola en los tumores.
Son varios los medicamentos contra el cáncer, como el Gleevec de Novartis AG (con ventas el año pasado que llegaron a los 2.600 millones de dólares), que bloquean a las kinasas. De las cerca de 920 drogas contra el cáncer que fueron probadas en humanos entre 1990 y 2006 en todo el mundo, 110 eran inhibidores de kinasa, recordó Janice Reichert, investigadora en el Centro Tufts de Estudio sobre Creación de Drogas de Boston.
Mientras que las células normales tiene dos copias del gen, algunas del cáncer de mama tienen hasta 15. Los científicos ignoran cómo llegan allí los genes adicionales, si bien muy a menudo se observa un fenómeno denominado "inestabilidad genómica" en las células cancerígenas cuando se desorganiza el ADN celular.
Colaboraron en este estudio investigadores del MIT (Massachusetts Institute of Technology), el Broad Institute y el Brigham and Women's Hospital, de EE.UU.
TRADUCCION: Silvia S. Simonetti