Pese a esta buena noticia, los autores también señalan que acceder a la asistencia es el principal obstáculo al que se enfrentan estos pacientes.
Revisaron los datos de 664 pacientes VIH-positivos diagnosticados de tuberculosis entre 1991 y 2000 en su hospital. La cifra de estos casos alcanzó su pico máximo en 1992 con 102, hasta caer a tan sólo 39 en el 2000. Lo interesante es constatar que la supervivencia en este grupo de enfermos ha aumentado de forma significativa. La tasa de supervivencia a un año en 1991, 1994 y 1997 fue, respectivamente, del 58%, 81% y 83%.
La menor incidencia de esta combinación de las dos enfermedades, según los autores, pude deberse a un mayor uso de medidas de control de las infecciones hospitalarias entre ellas el aislamiento de los pacientes seropositivos con sospecha de tuberculosis.
Asimismo, creen que las mejores terapias disponibles para tratar la tuberculosis activa han desempeñado un papel crucial en la reducción del número de nuevos casos entre los pacientes infectados por el VIH. No obstante, el artículo señala que pocos pacientes del estudio estaban sometidos a terapia antirretroviral de gran actividad, algo que consideran necesario para mejorar más aún las tasas de supervivencia.
Webs Relacionadas
Clinical Infectious Diseases
http://www.journals.uchicago.edu/
Emory University
http://www.emory.edu/