Un informe sobre la cantidad de chicos menores de cinco años que cada año mueren por enfermedades respiratorias prevenibles en nuestro país afirma que esa mortalidad disminuyó un 40% en los últimos diez años. Sin embargo, los virus del invierno seguirían atacando las vías respiratorias antes del primer año de vida, igual que años atrás.
"La mortalidad por enfermedades respiratorias se redujo por el aumento de los cuidados que se les dan a los chicos y las campañas de prevención en los últimos años; sin embargo, la incidencia de esas enfermedades, especialmente en los chicos menores de un año, no disminuyó y se mantiene constante", explicó a LA NACION el doctor Alberto Durante, jefe del Servicio de Neonatología del Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez al hablar sobre los resultados del relevamiento realizado por el Departamento de Salud del Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias Emilio Coni (INER), en Santa Fe.
El estudio se hizo con los últimos datos definitivos disponibles en nuestro país de mortalidad infantil por infecciones respiratorias, que son los que corresponden al bienio 2004-2005. Al compararlos con los registros epidemiológicos de 1995, los investigadores del INER observaron que las muertes en los chicos de hasta 5 años habían disminuido un 40 por ciento.
"Durante los últimos diez años, el promedio anual de descenso de la mortalidad por enfermedades respiratorias en la población menor de 5 años fue del 5,4% anual, una cifra considerablemente más alta que la registrada en la década anterior -indica el informe-. Ese descenso de la mortalidad por enfermedades respiratorias se hizo particularmente importante en 2004 y 2005, año en el que alcanzó una tasa de mortalidad que fue la mitad de la registrada en 1998."
Las provincias con menor mortalidad pediátrica por virus respiratorios son La Pampa, Córdoba y Entre Ríos, mientras que los distritos con mayor mortalidad son Chaco, Misiones y San Juan. En estas últimas, el promedio nacional de 1,27 chicos muertos cada año por cada mil nacidos vivos llega a superar los 2 chicos por cada mil nacidos vivos.
Asimismo, dos jurisdicciones llamaron la atención de los investigadores: la ciudad de Buenos Aires y la provincia de Buenos Aires. Ambos distritos también superan ese promedio nacional, al registrar una tasa de mortalidad por virus respiratorios de 1,45 y 1,42, respectivamente.
"Esto demuestra que la Argentina es un mosaico de situaciones -indicaron fuentes del INER que participaron en el relevamiento y solicitaron no revelar su nombre-. Los departamentos provinciales con mayor mortalidad por enfermedades respiratorias pediátricas en 1999-2000 fueron los que lograron la mayor reducción de muertes en 2004-2005, lo que ayuda a disminuir la brecha con los sitios con menos pobreza."
Según el mismo estudio, en nuestro país mueren por año 860 chicos por enfermedades respiratorias que se podrían prevenir. Las principales responsables de esas muertes son la neumonía y la bronquiolitis, dos enfermedades de las vías respiratorias inferiores. El 80% de esos chicos tiene menos de un año de vida.
Entre los chicos con menos de 2,5 kilos de peso al nacer, la mortalidad en 2004-2005 fue cinco veces mayor que entre los chicos con peso normal. En ese bienio, la neumonía provocó la muerte de 706 chicos menores de 5 años, es decir, dos muertes por día.
"Si bien la mortalidad bajó, los chicos se siguen enfermando, lo que aumenta la morbilidad -comentó Durante-. Habría que hacer campañas en la población general para instruirla sobre los medios a su alcance para prevenir el contagio, sobre todo en los chicos menores de un año y más en los de dos o tres meses de edad."
Estas infecciones virales son propias del otoño y el invierno, por lo que si se está al cuidado de un chico en esa época del año hay que tomar recaudos, como evitar exponer al niño a lugares con mucha gente, como los centros comerciales o las guarderías, y lavarse las manos para evitar el contagio del virus. "A veces, los padres piensan que cuanto antes se exponga a un recién nacido, más moderna es la crianza, y no es así... Como decía mi abuela, mejor prevenir que curar", recordó Durante.
Por Fabiola Czubaj
De la Redacción de LA NACION