
Por: Sibila Camps
Científicos de la compañía Gendiag han desarrollado un "biochip" de ADN que permitirá prevenir la muerte súbita, un mal que es responsable de más de 300.000 fallecimientos al año en Europa. El anuncio fue realizado por el director de investigaciones de la empresa, el doctor Eduardo Salas.
Tras participar en el curso "Biomedicina a la carta" celebrado el último pasado fin de semana en Tarragona, al noreste de España, Sala explicó que ese chip se utilizará para identificar a aquellas personas con riesgo elevado de sufrir muerte súbita, a través de la detección de cerca de 1.500 mutaciones ubicadas en 50 genes asociados con síndromes arrítmicos congénitos y cardiomiopatías.
La muerte súbita es responsable de más de 300.000 muertes al año en Europa, lo que representa entre el 1 y el 1,5 por cada 1.000 habitantes al año en los países industrializados.
Salas adelantó las investigaciones llevadas a cabo por Gendiag para la concreción del "cardiochip", diseñado para predecir riesgo cardiovascular en personas con riesgo bajo o intermedio, según los métodos actuales.
También se refirió al desarrollo de un "hematochip", que permitirá establecer cuál será el pronóstico de la leucemia linfocítica crónica a la hora de fijar el diagnóstico.
La tecnología del biochip ya es utilizada para otras enfermedades, como el cáncer, y consiste en cortar minúsculos tramos de las hebras de la cadena de ADN para detectar las informaciones erróneas que, por ejemplo, puedan generar con el tiempo un tumor.
El anuncio se produce pocas semanas después de una serie trágica para el fútbol internacional, ya que la muerte súbita se cobró la vida de cuatro jugadores. En menos de 10 días, murieron por ese motivo un futbolista ecuatoriano, un zambiano y dos españoles, entre los que se encontraba el reconocido mediocampista del Sevilla, Antonio Puerta.