Según los autores del estudio, la presencia en Buenos Aires de pacientes con dengue pone en riesgo de adquirir la enfermedad a una población de 11 millones de habitantes. Tanto en la ciudad de Buenos Aires como en el conurbano bonaerense, el monitoreo del Aedes aegypti realizado entre 1997 y 2000 ha mostrado altos índices de abundancia y crecimiento de estos mosquitos. Es de destacar, dicen, que si los pacientes que ingresan con dengue se encuentran en los primeros 5 días de la enfermedad presentan viremia, lo cual completa el ciclo epidemiológico de transmisión.
Hacia fines de 1999 y primer cuatrimestre de 2000, el Paraguay estuvo afectado por un brote de dengue de gran magnitud, con más de 45.000 casos denunciados. Con la finalidad de observar la repercusión de este brote en la Argentina, los autores estudiaron la clínica y la epidemiología de los pacientes asistidos en el Servicio de Zoonosis del Hospital de Enfermedades Infecciosas, FJ Muñiz.
Fueron estudiados 52 pacientes que presentaban un cuadro compatible con dengue, de inicio brusco, con fiebre durante 24 horas, mialgias que en los 2/3 del os pacientes provocó invalidez transitoria, artralgias de grandes articulaciones, síntomas gastrointestinales, exantema, hemorragias y otros menos específicos.
Los resultados mostraron que los pacientes adquirieron la infección en Paraguay y el 66% de ellos ingresó al área metropolitana de Buenos Aires en el período de viremia, lo cual constituyó un alto riesgo para la transmisión autóctona, dada la abundancia de Aedes aegypti en la región. Como hallazgos clínicos no citados habitualmente se observó aumento transitorio de la aspartato aminotransferasa en el 52% de los pacientes y diarrea en el 29%. En todos los casos el exantema fue pruriginoso. Solo el 15,7% de los pacientes presentaron curva febril bifàsica y ninguno de los 5lesión pacientes con hemorragias tuvo prueba del lazo positiva.
Los responsables del estudio alertan sobre la posibilidad de confundir los hallazgos clínicos del dengue con otras enfermedades como gastroenteritis o estados febriles inespecíficos, quedando estos pacientes expuestos al riesgo de dengue hemorrágico.
Durante más de 70 años la Argentina estuvo libre de la enfermedad, hasta que en 1998 se produjo un brote epidémico en la región subtropical de Salta, pero no puede descartarse que hayan en los años anteriores hayan existido casos no identificados.
Finalmente, los autores afirman que el gran flujo de personas de países vecinos con dengue, la rapidez del transporte y la multiplicación no controlada de Aedes aegypti en los grandes centros urbanos, colocan a la Argentina en riesgo de una de las enfermedades que causan mayor preocupación para la salud pública de vastas regiones del mundo.