Medical News

/ Published on August 10, 2005

NUEVOS ESTUDIOS EN ESTADOS UNIDOS

Del 10% al 20% de los que sufren cáncer de pulmón nunca fumaron

Son los porcentajes para hombres y mujeres, respectivamente. Los expertos dicen que son índices altos, aunque aclaran que los que no fuman tienen más posibilidades de curarse al responder mejor a los remedios.

El cáncer de pulmón no sólo se desarrolla en los fumadores. El 10 por ciento de los varones y el 20 por ciento de las mujeres que sufren la enfermedad son personas que nunca han consumido cigarrillos.

Esos porcentajes corresponden a la población de los Estados Unidos, donde este año 93.010 hombres y casi 80.000 mujeres serán diagnosticados con cáncer de pulmón, según la Asociación Americana del Cáncer.

Una de las mujeres afectadas es la actriz Dana Reeve, la viuda del actor Christopher Reeve (famoso por su papel como Superman). Ella anunció el martes que le diagnosticaron cáncer de pulmón y que ya está siguiendo un tratamiento médico.

El caso de la viuda de Reeve, de 44 años, como las noticias de las muertes de la actriz que ganó fama como Miss Ellie en la serie Dallas, Barbara Bel Geddes, y la de Peter Jennings —un presentador de la televisión estadounidense que tenía 67 años— dieron esta semana una visibilidad mayor al número de vidas que se lleva el cáncer de pulmón. Una enfermead que está asociada en un 90 por ciento al consumo del tabaco (ya sea en forma de cigarrillos, cigarros y pipas o por el humo del ambiente).

El debate —a su manera— también está en la agenda de la salud pública argentina. Según las estadísticas del Ministerio de Salud de la Nación, a cargo de Ginés González García, mueren 100 fumadores por día (habría unos 8 millones de fumadores). Y el 60 por ciento de los no fumadores está expuesto al humo de cigarrillos en sus hogares.

Esta realidad hizo que el Gobierno mandara esta semana al Congreso un proyecto de ley que, si lo aprueban, llevará a prohibir el fumar en espacios públicos cerrados y en lugares de trabajo. Esta restricción ya es habitual en los países desarrollados y ha dado muy buenos resultados: menos gente expuesta al humo, menos fumadores y más gente que va a los bares y restoranes, como sucedió en la ciudad de Nueva York.

En los Estados Unidos, tras varias décadas de campañas agresivas para prevenir el cáncer, hay una mayor conciencia de la enfermedad. Y se está averiguando por qué hay más casos de gente menor de 50 años con cáncer de pulmón, como ocurrió con la viuda de Reeve, quien asistió a su marido cuadripléjico durante nueve años.

También allí aumentó la estigmatización contra los pacientes con cáncer de pulmón, según le dijo a la agencia AP Michael Thun, jefe de epidemiología de la Sociedad Americana del Cáncer.

"Cuando alguien tiene cáncer de mama, los demás preguntan: ¿Qué puedo hacer para ayudarte? Cuando alguien desarrolla cáncer de pulmón, la gente pregunta: ¿Fumabas?", dijo Susan Mantel, de una ONG dedicada al cáncer.

Otra fuente, Burce Johnson, del Centro del Cáncer Dana Farber, pidió no diferenciar entre víctimas inocentes y no inocentes del cáncer. "Los que fuman tampoco merecen tener cáncer", señaló. Un fumador tiene 40 veces más posibilidades de desarrollar cáncer.

En personas que no fuman, el cáncer de pulmón se puede desarrollar de manera diferente, según explicó a Clarín el especialista Maximiliano van Kooten, del Instituto Fleming. Un no fumador con cáncer de pulmón tiene más chances de sobrevivir que el fumador. Incluso su organismo puede responder mejor a los medicamentos más nuevos, como los inhibidores de factores de crecimiento epidérmico.

En el 60 por ciento de los casos de los pacientes no fumadores, se detectan adenocarcinomas: "Se debería a que los carcinógenos que viajan pegados a las micropartículas del aire contaminado pueden penetrar en los bronquiolos terminales y los alvéolos pulmonares", aclaró.

El cáncer de pulmón en no fumadores está asociado a los ambientes contaminados. En 1997 el equipo de Allan Hachshaw realizó un metaanálisis de 37 estudios y concluyó que estar casado con un fumador o una fumadora aumentaba el riesgo de cáncer de pulmón en un 26 por ciento.

¿Quiere fuego?
Daniel dos Santos
ddossantos@clarin.com

Si se aburrió de la vida, contrate un asesino para que lo mate y páguele en cuotas. Si fuma, absténgase de la recomendación porque ya lo hizo. En ese caso no tendrá nada de qué quejarse. El sicario es silencioso, elegante y hasta posee un toque romántico. La delicadeza es uno de sus atributos y por eso casi no deja huellas externas. Salvo la marquilla —también atractiva— que ocupa poco lugar entre los desechos. Y los filtros, que corren con facilidad por el inodoro. Los otros vestigios se van con las estelas de humo y no son detectables por las pericias. Como las balas, todo queda adentro del cuerpo del delito, su cuerpo, en realidad: la nicotina, el monóxido de carbono, el alquitrán, los oxidantes. Ahora, ¿quiere fuego?