Objetivos
Determinar el índice total de declinación funcional y evaluar la progresión de los diferentes signos de la enfermedad de Parkinson (PD).
Pacientes y métodos
En este estudio fueron incluidos pacientes con PD clínicamente diagnosticada que fueron sometidos a un período de seguimiento mínimo de 3 años. Los datos clínicos y demográficos (incluyendo la Escala de Clasificación de la Enfermedad de Parkinson [UPDRS]) fueron analizados a partir de mediciones repetidas multivariadas no balanceadas, diseñadas utilizando un modelo de efectos diversos para estudiar la asociación entre distintos síntomas y una serie de variables demográficas. Los modelos de regresión fueron de utilidad para estimar los índices de progresión de la enfermedad en relación a los distintos componentes de la UPDRS. Los pacientes fueron categorizados de acuerdo a si presentaban tremor dominante o PD dominante con dificultad al andar e inestabilidad postural; ambas categorías fueron comparadas para determinar la progresión de sus puntajes totales dentro la UPDRS.
Diseño
Se utilizó un modelo multivariado de efectos diversos para estudiar la relación existente entre distintos síntomas y una serie de variables demográficas. Se utilizaron pruebas estadísticas no paramétricas para comparar la progresión de los síntomas en grupos en estado "bueno" (buena función) y en estado "pobre" (función pobre) durante un período de 2 años desde el momento de la clasificación inicial ( 57 y >57 años).
Resultados
Se analizaron los datos obtenidos de 1.731 visitas sobre una muestra de 297 pacientes (181 hombres) que fueron sometidos a un período de seguimiento medio de 6.36 años (rango, 3-17 años). El índice anual de declinación en los puntajes totales de la UPDRS fue de 1.34 cuando se realizó la evaluación durante el estado "bueno" y de 1.58 cuando se evaluó durante el estado "pobre". Los pacientes de mayor edad al inicio presentaron una progresión más rápida de la PD que aquellos con una menor edad inicial.
Además, el grupo de mayor edad al inicio presentó estadística y significativamente una mayor progresión en relación a los subpuntajes correspondientes a la actividad mental, congelamiento y partes I (actividad mental) y II (actividades cotidianas) de la UPDRS. La escritura a mano fue el único componente dentro del puntaje de la UPDRS que no se vio notablemente deteriorado durante el período de observación. El análisis de regresión realizado sobre 108 pacientes cuyos síntomas fueron evaluados durante el estado "pobre" mostraron un índice más rápido de declinación cognitiva así como una mayor edad inicial.
Las declinaciones (es decir, los índices anuales de declinación) de la progresión en los puntajes de la UPDRS, cuando fueron ajustados por edad en la visita inicial, fueron más abruptas en el grupo dominante con dificultad al andar e inestabilidad postural, comparadas con el grupo con tremor dominante.
Conclusión
Basados en los datos longitudinales obtenidos durante el período de seguimiento, nuestros hallazgos proporcionan evidencia de un curso variable de la progresión de los diferentes síntomas de la PD, lo cual implica distintos mecanismos bioquímicos o degenerativos para las diversas características clínicas asociadas con la PD.