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/ Published on June 28, 2005

Cada vez menos hombres eligen la profesión médica.

Debate: "Feminización de la Medicina" Causas y consecuencias

IntraMed invita al debate abierto en su Foro de Discusión, esperamos sus opiniones.

Author: Wendy Levinson, Nicole Lurie.

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Cuando la mayoría de los médicos son mujeres: ¿qué hay detrás?

La profesión médica se está feminizando.  En las últimas décadas, el número de mujeres inscriptas en las escuelas de Medicina y en los programas de residencias ha aumentado dramáticamente.  En los Estados Unidos, más del 50% de los estudiantes de medicina son mujeres, y un 25% son médicas practicantes.  Este cambio tan brusco nos llevó a explorar cómo puede modificarse el futuro de la Medicina con esta proporción de mujeres cada vez mayor.  ¿Cuáles son las implicancias en la profesión médica cuando el número de mujeres iguala o supera al número de hombres?

A lo largo de las últimas décadas, varios estudios compararon a las médicas con sus colegas hombres basándose en las características de la práctica, el progreso en cuanto a lo académico y el talento en los cargos directivos en instituciones y asociaciones profesionales.  Algunas investigaciones examinaron cómo las mujeres están progresando en la profesión, pero pocos consideraron cómo la feminización de la profesión afectará la atención del paciente y los sistemas de atención, así como a la profesión misma. Nosotros predecimos que pueden emerger cambios notables en 4 dominios:  la relación médico-paciente, la atención local, la atención al nivel de la sociedad, y la profesión médica misma.

Relación médico-paciente

Los médicos deberían comprometerse con cada paciente para guiarlos a tomar las decisiones relacionadas a su cuidado, y deberían demostrar sensibilidad emocional dirigida a las circunstancias de cada paciente.  La evidencia sugiere que las mujeres están bien equipadas para satisfacer estos dos elementos de la atención centrada en el paciente.  Varios estudios demostraron que:

* Las mujeres médicas tienen mayor índice de comprometerse con sus pacientes en forma activa en su cuidado, comparado con sus colegas hombres. 
 
* Las mujeres adoptan típicamente un estilo democrático de comunicación que fomenta una relación colaboradora.  

* Discuten las opciones de un tratamiento, tienen en cuenta las preferencias de los pacientes, y los comprometen en tomar sus decisiones. 

* También cuentan con el principio de la atención centrada en el paciente; el estilo de comunicación de las médicas, tiende a ser sensible no sólo en lo que concierne a los asuntos biomédicos, sino también en cuanto a lo emocional. 
 
* Las médicas ofrecen más apoyo emocional, estímulo y consuelo a sus pacientes, y se comprometen en más discusiones psicosociales que los médicos hombres.
 
A pesar de estos comportamientos positivos en cuanto a la comunicación, los estudios no muestran consistentemente una mayor satisfacción de los pacientes al atenderse con médicas mujeres. 
Actualmente se requiere que los médicos demuestren una habilidad efectiva en cuanto a la comunicación. 
La fuerza que las mujeres demuestran en cuanto a la atención centrada en el paciente, puede conducir a importantes mejoras en la efectividad y resultados de la atención.  Varios estudios demostraron que la comunicación médico-paciente también puede mejorar los resultados de la atención, incluyendo la adherencia a las recomendaciones del tratamiento, resultados biológicos en enfermedades crónicas, y a la satisfacción del paciente.
Algunos pacientes prefieren que los atienda alguien del mismo sexo y raza que ellos mismos.  Efectivamente, se han visto mejores resultados cuando ambos son del mismo sexo.

Atención en el ámbito local

Un talento crucial es la habilidad de trabajar eficazmente en un equipo de salud o en un grupo de profesionales médicos.  Varios estudios recientes sobre estilos de dirección indican:

* Las mujeres autorizan a otros miembros del equipo a desarrollar su potencial.

* Actúan como los modelos a seguir ganando la confianza y confidencia de los colegas.

* Ponen interés en las necesidades personales de su equipo.

Concluimos que la visión transformativa y democrática de un equipo de trabajo dirigido por mujeres, tiene más probabilidad de mejorar el manejo de las enfermedades crónicas; también puede apoyar a un foro de discusión abierto acerca de la seguridad del paciente, un punto de interés en crecimiento.

Atención en el ámbito social

Las médicas tienden a trabajar como directoras médicas de centros de salud comunitarios y de emigrantes, los cuales sirven a las comunidades pobres y con déficit de atención.
Con respecto a los modelos de trabajo, estudios en los Estados Unidos y Europa demostraron que las mujeres

* Trabajan menos horas por semana y se toman tiempo libre para la crianza de sus hijos.  

* Permanecen trabajando por más tiempo y se retiran más tardíamente.

*  Además prefieren trabajar en zonas urbanas antes que en las rurales.  

* En  las regiones rurales, las médicas pueden experimentar soledad profesional, falta de privacidad, y falta de oportunidad de empleo para sus esposos.

Entonces, ¿cómo puede afectar a la sociedad una profesión médica feminizada?  El reciente cuadro sobre el profesionalismo médico hace valer la responsabilidad profesional de los médicos, para mejorar el acceso a la atención médica y para eliminar sus barreras.   La buena voluntad de las médicas para ejercer la atención primaria, y para servir a las poblaciones carenciadas, podrían apoyar este compromiso.  Para compensar, se requiere la capacitación de más médicos y el diseño de nuevos programas para mantener la atención médica, particularmente en áreas rurales.  

                                                 

La profesión médica

Afirmamos que las mujeres están cambiando la profesión
.  Los efectos pueden verse en el balance trabajo-familia, en las posiciones directivas, y en el estado de la profesión en la sociedad.  Las mujeres en la medicina han realizado nuevos caminos para permitir a los médicos el balance entre las responsabilidades de la carrera y de la familia.  Varias prácticas médicas y organizaciones de la salud, desarrollaron políticas que permiten a las mujeres trabajar media jornada.  Especulamos que la presencia creciente de mujeres médicas continúe la presión en legisladores para fomentar la flexibilidad, que permita un balance entre la vida profesional y personal, ayudando tanto a los médicos hombres como a las mujeres a cumplir con las responsabilidades de sus propios hijos, padres ancianos y de ellos mismos.

Estudios en la Medicina académica se demuestra que las mujeres continúan siendo considerablemente menos propensas a ocupar cargos superiores que los hombres.  Observamos que varias de nuestras colegas mujeres que están calificadas para ejercer en puestos directivos, deciden no hacerlo.  Además ellas  creen que no tendrán éxito en la competencia, o no quieren asumir roles de ese rango en un ambiente donde la mayoría de sus colegas serán hombres.  Sugerimos que mientras la proporción de mujeres médicas continúe creciendo, la profesión necesitará alentar y apoyar a las mujeres a los puestos directivos.

Una especulación controvertida sobre el efecto de la feminización de la labor médica, es una declinación en el nivel de la profesión.  En las últimas dos décadas, período en el cual aumentó el número de mujeres en la Medicina, el nivel de los médicos se desgastó desde el punto de vista público.  Sin embargo, las razones para este decaimiento son complejas y multifactoriales y están relacionados con la tendencia en la sociedad, sin implicancias de la profesión médica misma.  En resumen, el fenómeno no ha sido adecuadamente analizado para hacer una predicción.

En su lugar, especulamos que el número creciente de mujeres, particularmente en los cargos directivos, pueden arriesgar el nivel de la profesión de muchas otras maneras.  Como en la mayoría de las profesiones, las mujeres tienden a disponer de salarios más bajos que los hombres en puestos similares.  Dado que la compensación es correlacionada con el nivel social, al aumentar el número de médicas con menor poder adquisitivo, puede llevar a reducir el nivel de la profesión médica y una remuneración menos generosa para la profesión en general.

Conclusiones

Compartimos nuestras reflexiones con motivo de describir algunos de los efectos potenciales de la feminización de la medicina, para el paciente, la profesión y para la sociedad.  No afirmamos explícitamente que las mujeres son mejores médicos que los hombres.  Sino que destacamos algunas de las potenciales ventajas y desventajas del trabajo médico, que refleja más de cerca el balance del género en nuestra sociedad.  Actualmente, la información sugiere que el número creciente de mujeres, puede afectar a algunas especialidades en particular y a los lugares de atención.  Dado que todavía hay pocos datos con los cuales se puedan predecir los efectos a largo plazo, podríamos anticipar los posibles efectos de estos cambios, con lo que estaríamos mejor posicionados para capitalizar las ventajas y prevenir las desventajas.


ASPECTOS DESTACADOS

¿A qué pregunta responde este trabajo?
 Demostramos que a nivel mundial cada vez son más las mujeres que eligen la medicina.  Esto trae acarreado ventajas y desventajas.

¿Qué aporta a lo que ya se conocía del tema?
 Analizamos las variables en cuanto a la relación médico-paciente, la atención en el ámbito local y social, y en cuanto a la profesión misma.  Para equiparar a los hombres, habría que estimular y capacitar a las mujeres para que tomen parte en los cargos directivos.

¿Cómo influye en mi práctica cotidiana?
 Todavía no contamos con información suficiente como para tomar precauciones, ni ninguna conducta en particular.  Que las mujeres son mayoría, es un hecho; tendremos que adaptarnos y esforzarnos para que no decaiga aún más el nivel tanto profesional como social.

                                      

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ESPAÑA
Ser mujer sigue siendo obstáculo en la Medicina
21/06/2005 - Diario Médico - España


El porcentaje de mujeres que ejercen la medicina ha subido del 13 al 46 por ciento en los últimos treinta años, y va en aumento, pero hay algo que no varía: los hombres siguen mandando.

El máximo poder en el Sistema Nacional de la Salud español lo ostentan actualmente mujeres, comenzando por la ministra Elena Salgado y las consejeras de Cataluña, Marina Geli; Navarra, María Kutz; Aragón, Luisa Noeno; Cantabria, Charo Quintana; Andalucía, María Jesús Montero; Murcia, Teresa Herranz; Canarias, María del Mar Julios, y Baleares, Aina Castillo, y, sin embargo, ayer se presentó un estudio que tira por tierra que la desigualdad por razón de sexo sea agua pasada en la medicina y el sector sanitario.

El estudio Las mujeres médicas: de la incorporación a la discriminación, de Pilar Arrizabalaga, del Hospital Clínico de Barcelona-Idibaps, y Carme Valls-Llobet, presidenta del Centro de Análisis y Programas Sanitarios y miembro de la Red de Investigación Cooperativa de Salud y Género, concluye que la condición femenina "es un obstáculo para la promoción en el ámbito académico, investigador y de gestión".

En el caso de la docencia, en el curso 2000-2001 las mujeres ocupaban sólo el 16 por ciento de las principales titulaciones docentes de medicina, con una detacable diferencia entre los catedráticos de universidad y escuelas universitarias (4 por ciento) y profesores asociados (18 por ciento).

El diferente porcentaje de presencia de mujeres entre las categorías fundamentales de medicina (19 por ciento), cirugía (9 por ciento) y psiquiatría (28 por ciento) refleja, a juicio de las autoras, "la desproporción de género en docencia respecto a la composición de la medicina asistencial".

En investigación el panorama es, al parecer, similar: se conceden el mismo número de contratos a mujeres que a varones, así como de ayudas a la postformación sanitaria especializada, pero la participación femenina en puestos de responsabilidad en esta área se reduce al 4 por ciento en centros de investigación y al 10 por ciento en grupos de investigación.

Las autoras del trabajo, que publica la revista Medicina Clínica y que ha sido presentado en el Hospital Clínico de Barcelona, también han hallado una desproporción entre las mujeres que ejercen la medicina y las que ocupan puestos de gestión y dirección.

De las 57 gerencias de primaria y 12 gerencias del 061 gestionadas por el extinto Insalud en 2001, sólo 17 las ocupaban mujeres (24 por ciento), y el porcentaje descendía hasta el 7 por ciento en la atención especializada (82 hospitales y 99 centros de especialidades).

Y para completar...
Para completar el panorama, la desproporción se reproduce miméticamente en el ámbito sindical y colegial. Según los datos de la Confederación Estatal de Sindicatos Médicos recogidos en el estudio, sólo el 19 por ciento de los representantes médicos son mujeres que se hallan repartidas entre comités ejecutivos, vocalías y delegaciones sindicales, y sólo el 11 por ciento son mujeres en los órganos de representación de las corporaciones profesionales provinciales.

"Es el primer estudio que se realiza en España y es objetivo, ya que se basa en datos oficiales, y está exento de planteamientos ideológicos o emotivos", dijo Arrizabalaga a este diario. También anunció que seguirán investigando este asunto.

En proceso de feminización

La Medicina está registrando una creciente presencia de mujeres que, de acuerdo con los últimos datos oficiales disponibles, parece superior al que se observa en el resto de ámbitos profesionales, según han puesto de relieve varios estudios sectoriales.

Los registros del Ministerio de Educación recogen que el número de alumnos matriculados en los estudios de Medicina ha descendido de 36.884 a 29.723 entre los cursos 1990-91 y 2000-01, según se expone en el informe presentado ayer en Barcelona. El descenso del 20 por ciento del alumnado en estos diez años coincide, además, con un marcado incremento del género femenino, que alcanza hasta el 65,8 por ciento entre los estudiantes matriculados y llega al 70 por ciento en los de nuevo ingreso en el año 2000.

Los datos también indican que entre los algo más de 4.000 alumnos que completan los estudios a lo largo de los seis años de licenciatura, prácticamente se registran los mismos porcentajes de alumnas y los índices de género entre los alumnos matriculados y graduados se repiten cuando se observan las solicitudes que presentaron a la convocatoria MIR 2001-2. En este último caso, el 63,7 por ciento de los 9.927 médicos admitidos en la prueba eran mujeres.

En cuanto a los datos relativos a colegiación, en el año 2000 había registrados 110.320 varones y 67.713 mujeres, apreciándose algunas diferencias de porcentaje que van desde el 32 al 43 por ciento de mujeres en función del tamaño de los colegios.

El 40% de los médicos españoles son mujeres

Jano On-line y agencias
14/07/2005 13:03

Las mujeres constituyen ya el 56% de los médicos menores de 45 años en nuestro país y el 40% del total de los 190.665 facultativos colegiados en España, según los últimos estudios del Instituto Nacional de Estadística (INE).

Según estos datos, correspondientes a 2003, en el caso de los farmacéuticos el porcentaje de mujeres es del 68% y se eleva hasta el 81,6% entre los diplomados de enfermería. Además, más del 45% de los médicos y enfermeros colegiados en España son menores de 45 años.

En España hay una media de 454 médicos por 100.000 habitantes. Las comunidades autónomas con mayor tasa de médicos son Madrid, Asturias, Navarra y Aragón, con más de 500 médicos por 100.000 habitantes, frente a los menos de 400 de Castilla-La Mancha, Murcia y Canarias. En torno a la media se encuentran Cataluña, Castilla y León, Cantabria, País Vasco, con entre 450 y 500, y por debajo de ella Galicia, Extremadura, La Rioja, Andalucía y Baleares, con entre 400 y 450.

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