Noticias médicas

/ Publicado el 2 de diciembre de 2002

Médicos, siempre al borde del burnout

De qué se enferman los que cuidan a otros

Aunque muchos se niegan a reconocerse como parte de una población de riesgo, sufren un alto grado de estrés. Las consecuencias son tanto orgánicas como psicológicas.

Cuidar la salud de los demás es una actividad que, más allá de ser gratificante, en la práctica muchas veces termina siendo desgastante, amenazando incluso la salud de los profesionales. "Estudios epidemiológicos internacionales dan cuenta de tasas de suicidio y cirrosis entre los médicos tres veces más altas que en la población general, y de accidentes de tránsito dos veces mayores", afirma Graciela Zaldúa, profesora de Psicología Preventiva y Epidemiología de la Facultad de Psicología de la UBA.

¿Cómo incide la actual crisis social sobre el quehacer cotidiano de los médicos? "La reducción de la protección social y el aumento de las desigualdades e inequidades afectan la producción de los actos de salud, y en particular a un grupo de sus actores: los médicos y médicas, que junto con el personal de enfermería suelen ser los más afectados", responde Zaldúa.

"Esta situación se refleja en perfiles de desgaste laboral importantes asociados con compromisos psicosomáticos moderados y severos", completa. Un estudio realizado en hospitales públicos de la Capital y el interior revela la presencia de indicadores de afectación emocional y física vinculados con un exceso de demanda laboral, y con los sobreesfuerzos que los médicos realizan para afrontarla con la mayor eficacia posible.

Reconocerse

"Situaciones de ansiedad, angustia, adicciones, suicidios, episodios cardiológicos y neurológicos, muertes súbitas, entre otros, son emergentes de las condiciones estresantes de trabajo y de vida actuales de los médicos", señala Zaldúa.

En la década del 70 surgió un concepto destinado a brindar un marco teórico para comprender los procesos de deterioro que sufren las personas que brindan cuidados y atención profesional a los toxicomaníacos. El burnout (en español, quemado) se ajustaba a aquellas situaciones en que "los profesionales comenzaban a perder la energía hasta llegar al agotamiento, así como la desmotivación por el trabajo, sumada a síntomas de ansiedad y depresión", define Zaldúa.

Con el tiempo, el concepto de burn-out comenzó a ser aplicado en medicina laboral. Diversos estudios han señalado a los médicos como integrantes de una de las profesiones que lo experimenta en mayor grado. Un estudio realizado por Ana Lía Kornblit, del Instituto Gino Germani, revela que los más afectados son quienes trabajan en salas de guardia.

"La guardia médica es un escenario laboral particularmente estresante -confirma Kornblit-. Lo que más llama la atención es la débil elaboración de estrategias para enfrentar el stress que los entrevistados ponen de manifiesto."

"El burnout y sus efectos deben incluirse en las currículas de grado, y los residentes deben evaluar sus posibilidades y efectos patológicos, igual que los médicos y médicas con años de ejercicio profesional -opina Zaldúa-. El negar síntomas leves como cansancio o la incomodidad en el trabajo, u otros como el aislamiento, enlentecimiento y automatismo compensado con la automedicación, puede eclosionar en riesgos efectivos o potenciales ya sea emocionales o físicos."

"Reconocer y ser reconocido como profesional en riesgo de enfermar es hoy un imperativo ético, político y sanitario", concluyó Zaldúa.