Los hallmarks of cancer (características distintivas del cáncer) son un conjunto de propiedades biológicas que permiten a las células tumorales crecer y diseminarse. Inicialmente propuestos por Hanahan y Weinberg en el año 2000, y actualizados en 2011, estos conceptos explican cómo las células cancerosas adquieren habilidades de autosuficiencia en señales de crecimiento, de evasión de supresores del crecimiento, de resistencia a la muerte celular, de replicación ilimitada, de angiogénesis sostenida y de invadir tejidos y formar metástasis.
En su actualización, los autores añadieron nuevas capacidades que complementan el entendimiento del comportamiento tumoral: la desregulación del metabolismo energético y la evasión del sistema inmunitario. También identificaron características facilitadoras, como la inestabilidad genómica (que permite la acumulación de mutaciones) y la inflamación tumoral crónica, que crean un entorno propicio para la progresión del cáncer.
Estos hallmarks proporcionan un marco conceptual útil para investigar y desarrollar nuevas terapias oncológicas. Al dirigir tratamientos contra una o más de estas características, como inhibidores de puntos de control inmunológico o terapias antiangiogénicas, la medicina de precisión puede avanzar en estrategias más efectivas para detener el crecimiento tumoral y mejorar la supervivencia de los pacientes con cáncer.

Las lesiones precancerosas son alteraciones celulares o tisulares que, aunque aún no presentan características malignas, tienen un mayor riesgo de progresar a cáncer si no se detectan y tratan a tiempo. Estas lesiones representan una etapa intermedia entre el tejido sano y el cáncer invasivo, y su estudio es fundamental para la prevención y el diagnóstico temprano de diversos tipos de tumores.
Su reconocimiento permite intervenir antes de que se desarrolle la enfermedad oncológica, lo que puede mejorar significativamente el pronóstico.
Actualmente, se identificaron hallmarks of precancer que son los principios biológicos que gobiernan las lesiones precancerosas, destacando la importancia de la intervención temprana para reducir la carga del cáncer. Aunque las lesiones precancerosas pueden aparecer en tejidos aparentemente normales, solo una fracción progresa a malignidad, lo que hace esencial la estratificación de riesgo para evitar sobrediagnóstico y sobretratamiento.
Entre las características distintivas de precáncer se destacan:
- El envejecimiento biológico como un factor crítico en el desarrollo del precáncer, diferenciándolo de la edad cronológica.
- Alteraciones como el acortamiento de los telómeros, mutaciones somáticas y cambios epigenéticos, como la metilación del ADN, que contribuyen a la inestabilidad genética y a la transformación celular.
- Factores macroambientales como la dieta occidental, la obesidad y las disparidades socioeconómicas que aceleran el envejecimiento biológico y aumentan el riesgo de cáncer.
También, las células precancerosas secuestran mecanismos regenerativos normales, como la metaplasia, para favorecer su crecimiento anormal. Y el microambiente tumoral es otra clave, que incluye fibroblastos senescentes y respuestas inmunitarias alteradas, lo que facilita la progresión.