Si de la salud de los riñones se trata, los más jóvenes son el grupo considerado de más bajo riesgo, a menos que tengan antecedentes familiares de esa afección o sean diabéticos o hipertensos. Sin embargo, el 4% de 250 estudiantes avanzados de medicina aparentemente sanos tenían alteraciones renales y lo ignoraban.
Así lo demostró el primer programa piloto de prevención de la enfermedad renal para estudiantes de la Facultad de Medicina de la UBA realizado en el Hospital de Clínicas para enseñarles de manera práctica cómo algunas preguntas sencillas durante una consulta y estudios de bajo costo permiten identificar a los que están en riesgo de sufrir deterioro de los riñones.
La importancia de detectar la enfermedad renal, como propone hoy el Día Mundial del Riñón, se debe no sólo a su cercana relación con la enfermedad cardiovascular -de hecho, ya se habla de un síndrome cardiorrenal-, sino a que no produce síntomas. Por lo tanto, sólo se puede detectar a tiempo a través de los análisis de sangre y orina de rutina, así como del control regular de la presión arterial.
"Nos pareció interesante hacer este programa, porque el 10% de la población del mundo tiene alguna alteración renal con tendencia a desarrollar insuficiencia en el futuro", explicó la nefróloga Alicia Marini, que junto con la doctora María del Carmen Bacqué, también docente del Clínicas, propusieron poner en práctica este programa, en el que colaboró Fresenius Medical Care. La coordinación general la hizo el doctor Antonio Raúl de los Santos, jefe del Departamento de Medicina y director de la Unidad Docente Hospitalaria del Clínicas; el licenciado Mariano Méndez coordinó las actividades de campo.
"Si todos los médicos, incluidos los psiquiatras, les controlaran la presión a sus pacientes, estaría controlada la presión de todos los argentinos -propuso el doctor De los Santos-. Hay un conjunto de análisis estandarizados y económicos que permiten hacer prevención, además de la toma de la presión, que es un procedimiento muy barato, pero muy eficiente para detectar una de las enfermedades más frecuentes, pero muy dañinas, como la hipertensión."
Entre esos análisis está el nivel de urea, que es un marcador de fallo renal, y de orina, que aporta información sobre qué desechan los riñones y permite conocer si existe inflamación, infección o alteración. La creatinina y la microalbuminuria permiten precisar el diagnóstico.
Al inicio de los 14 meses que duró el programa, Marini y Bacqué entrenaron en prevención renal a 30 estudiantes del internado rotatorio del Clínicas, que recorrieron las aulas en busca de "pacientes". De los mil estudiantes que concurren a clases en el hospital, 250 participaron voluntariamente.
Fabiola Czubaj