Sensibilidad social, los sentimientos como factores de riesgo, escasa presencia high tech, hábitos y condiciones de vida fueron el centro de esta reunión con alto predominio femenino. Una temática con la impronta del género.
Se ha desarrollado durante esta semana la Segunda Conferencia sobre Enfermedades Cardiacas y Stroke en mujeres en la ciudad de Orlando, Florida. En esta oportunidad estuvieron representadas 48 naciones con una franco predominio de mujeres en los roles lideres tanto de la organización y la presentación de trabajos científicos.
El notorio predominio de mujeres en todos los ámbitos de la conferencia podría hacer necesario interrogarse si este dato se traduce en características particulares respecto de la producción científica presentada.
Resulta notorio el papel destacado que algunos de los temas abordados tuvieron respecto de otros encuentros de este tipo: tendencias internacionales sobre factores de riesgo, intervenciones efectivas, prevención primaria, actividad física, pobreza y condiciones sociales.
Igualmente destacable es el escaso porcentaje de presentaciones orientadas a los procedimientos de alta tecnología, técnicas invasivas, intervenciones de alto costo tan frecuentes en los programas habituales de este tipo de encuentros.
La Dra. Barbara Roberts comenta que 72 de un total de 91 presentaciones contenían palabras como: "género", "mujer", "femenino", "estrógeno".
Durante las sesiones se hizo un llamamiento a terminar con la pobreza.
Un mundo que gasta 92 billones de dólares en "comida chatarra", 66 billones en cosméticos y 800 billones en defensa podría afrontar el gasto de terminar con la miseria y solventar la prevención de las enfermedades crónicas.
La Dra. Sania Ninstar describió el problema de las causas de la pobreza y la lucha contra los factores de riesgo en mujeres particularmente en países con tradicionales culturas patriarcales. En esos ámbitos la condición devaluada de la mujer influye en sus posibilidades de acceso a los tratamientos en medios con alta escasez de recursos.
La Dra. Ninstar mostró una imagen de una familia pakistaní compuesta por 10 personas que subsiste con ingresos de 67 U$$ mensuales y para la que el costo de tratar a la abuela del grupo que padece hipertensión con un solo comprimido diario es de 11U$$.
En ese medio el gobierno no provee medicamentos para tratar la hipertensión ni la Diabetes dos patologías ampliamente prevalentes.
Las iniciativas de acción preventiva comunitaria resultaron las de mayor presencia en las presentaciones orales o en posters provenientes tanto de países desarrollados como en vías de desarrollo.
Mujeres y desempleo: situación de alto riesgo cardiovascular
Las mujeres que han sido despedidas de sus trabajos muestran un riesgo cardiovascular mayor que las que conservan un trabajo estable o son amas de casa de acuerdo con los resultados de una investigación presentada en el curso de la conferencia.
La Dra Sheree Marshall-Williams (Centers for Disease Control and Prevention, Atlanta, GA) presentó los datos de una investigación realizada sobre 34.879 mujeres americanas entre 25 y 64 años de edad.
Las mujeres desempleadas pero que buscan trabajo muestran un riesgo CV, y un deterioro de su salud mental mayor que aquellas en situación de estabilidad.
Esto podría explicarse por un stress social mayor en este subgrupo de mujeres.
Las mujeres participantes en este estudio fueron categorizadas en:
Empleadas.
Involuntariamente desempleadas.
Amas de casa.
Las mujeres desempleadas mostraron los peores indicadores de salud con 28% de hipertensión arterial y un 6% que reportaron haber sufrido un Infarto Agudo de Miocardio, dolor precordial o stroke.
En tanto las mujeres empleadas de manera estable exhibieron los mejores estándares de salud con sólo un 19% de HTA y 2% de enfermedad cardiovascular.
Las amas de casa mostraron indicadores similares a los de las mujeres con empleo con la excepción de la enfermedad cardiovascular que resultó 1.7 veces más alta que las que tenían empleo.
Las mujeres desempleadas reportaron peor estado de salud mental así como menor acceso a los sistemas de salud.
Estos parámetros resultaron aún peores para las mujeres afroamericanas.
Pese a que resulta todavía un tema controversial, estos datos parecen indicar que el empleo estable podría ser protector en la población de mujeres analizada.
Mujeres con trabajos conflictivos: maridos en alto riesgo cardiovascular.
La Dra. Elaine Eaker, (Eaker Epidemiology Enterprises, Chili, WI), produjo una interesante investigación con información proveniente del Framingham Offspring Study.
Una población de 1.769 hombres y 1.913 mujeres entre 18 y 77 años fue seguida durante 10 años para determinar si desarrollaban enfermedad coronaria y morían.
Pese a que los hombre casados tiene aproximadamente la mitad de posibilidades de morir que los soleteros, un hallazgo resultó especialmente interesante.
Los hombres casados cuyas esposas trabajaban en puestos conflictivos y trasladaban estos conflictos al hogar resultaron 2.7 veces más susceptibles a desarrollar enfermedad cardiovascular.
Se destacó la necesidad de interrogar a los hombres con patología CV acerca de sus vidas familiares. Los hombres pueden sentirse desamparados frente a esta situación ya que sienten que no pueden hacer nada para resolverla.
Mientras tanto, las mujeres que reportaron que guardaban sus sentimientos para sí mismas cuando entraban en conflicto con sus esposos ("self-silencing") resultaron cuatro veces más susceptibles de morir por cualquier causa que aquellas que lograban expresar sus emociones.
Published on March 29, 2005
Conferencia
Cuando las mujeres hablan del corazón
Algunas características de la Conferencia sobre enfermedades CV en mujeres resultan infrecuentes en encuentros de este tipo.
Author: Dr. Daniel Flichtentrei
Sensibilidad social, los sentimientos como factores de riesgo, escasa presencia high tech, hábitos y condiciones de vida fueron el centro de esta reunión con alto predominio femenino. Una temática con la impronta del género.
Se ha desarrollado durante esta semana la Segunda Conferencia sobre Enfermedades Cardiacas y Stroke en mujeres en la ciudad de Orlando, Florida. En esta oportunidad estuvieron representadas 48 naciones con una franco predominio de mujeres en los roles lideres tanto de la organización y la presentación de trabajos científicos.
El notorio predominio de mujeres en todos los ámbitos de la conferencia podría hacer necesario interrogarse si este dato se traduce en características particulares respecto de la producción científica presentada.
Resulta notorio el papel destacado que algunos de los temas abordados tuvieron respecto de otros encuentros de este tipo: tendencias internacionales sobre factores de riesgo, intervenciones efectivas, prevención primaria, actividad física, pobreza y condiciones sociales.
Igualmente destacable es el escaso porcentaje de presentaciones orientadas a los procedimientos de alta tecnología, técnicas invasivas, intervenciones de alto costo tan frecuentes en los programas habituales de este tipo de encuentros.
La Dra. Barbara Roberts comenta que 72 de un total de 91 presentaciones contenían palabras como: "género", "mujer", "femenino", "estrógeno".
Durante las sesiones se hizo un llamamiento a terminar con la pobreza.
Un mundo que gasta 92 billones de dólares en "comida chatarra", 66 billones en cosméticos y 800 billones en defensa podría afrontar el gasto de terminar con la miseria y solventar la prevención de las enfermedades crónicas.
La Dra. Sania Ninstar describió el problema de las causas de la pobreza y la lucha contra los factores de riesgo en mujeres particularmente en países con tradicionales culturas patriarcales. En esos ámbitos la condición devaluada de la mujer influye en sus posibilidades de acceso a los tratamientos en medios con alta escasez de recursos.
La Dra. Ninstar mostró una imagen de una familia pakistaní compuesta por 10 personas que subsiste con ingresos de 67 U$$ mensuales y para la que el costo de tratar a la abuela del grupo que padece hipertensión con un solo comprimido diario es de 11U$$.
En ese medio el gobierno no provee medicamentos para tratar la hipertensión ni la Diabetes dos patologías ampliamente prevalentes.
Las iniciativas de acción preventiva comunitaria resultaron las de mayor presencia en las presentaciones orales o en posters provenientes tanto de países desarrollados como en vías de desarrollo.
Mujeres y desempleo: situación de alto riesgo cardiovascular
Las mujeres que han sido despedidas de sus trabajos muestran un riesgo cardiovascular mayor que las que conservan un trabajo estable o son amas de casa de acuerdo con los resultados de una investigación presentada en el curso de la conferencia.
La Dra Sheree Marshall-Williams (Centers for Disease Control and Prevention, Atlanta, GA) presentó los datos de una investigación realizada sobre 34.879 mujeres americanas entre 25 y 64 años de edad.
Las mujeres desempleadas pero que buscan trabajo muestran un riesgo CV, y un deterioro de su salud mental mayor que aquellas en situación de estabilidad.
Esto podría explicarse por un stress social mayor en este subgrupo de mujeres.
Las mujeres participantes en este estudio fueron categorizadas en:
Empleadas.
Involuntariamente desempleadas.
Amas de casa.
Las mujeres desempleadas mostraron los peores indicadores de salud con 28% de hipertensión arterial y un 6% que reportaron haber sufrido un Infarto Agudo de Miocardio, dolor precordial o stroke.
En tanto las mujeres empleadas de manera estable exhibieron los mejores estándares de salud con sólo un 19% de HTA y 2% de enfermedad cardiovascular.
Las amas de casa mostraron indicadores similares a los de las mujeres con empleo con la excepción de la enfermedad cardiovascular que resultó 1.7 veces más alta que las que tenían empleo.
Las mujeres desempleadas reportaron peor estado de salud mental así como menor acceso a los sistemas de salud.
Estos parámetros resultaron aún peores para las mujeres afroamericanas.
Pese a que resulta todavía un tema controversial, estos datos parecen indicar que el empleo estable podría ser protector en la población de mujeres analizada.
Mujeres con trabajos conflictivos: maridos en alto riesgo cardiovascular.
La Dra. Elaine Eaker, (Eaker Epidemiology Enterprises, Chili, WI), produjo una interesante investigación con información proveniente del Framingham Offspring Study.
Una población de 1.769 hombres y 1.913 mujeres entre 18 y 77 años fue seguida durante 10 años para determinar si desarrollaban enfermedad coronaria y morían.
Pese a que los hombre casados tiene aproximadamente la mitad de posibilidades de morir que los soleteros, un hallazgo resultó especialmente interesante.
Los hombres casados cuyas esposas trabajaban en puestos conflictivos y trasladaban estos conflictos al hogar resultaron 2.7 veces más susceptibles a desarrollar enfermedad cardiovascular.
Se destacó la necesidad de interrogar a los hombres con patología CV acerca de sus vidas familiares. Los hombres pueden sentirse desamparados frente a esta situación ya que sienten que no pueden hacer nada para resolverla.
Mientras tanto, las mujeres que reportaron que guardaban sus sentimientos para sí mismas cuando entraban en conflicto con sus esposos ("self-silencing") resultaron cuatro veces más susceptibles de morir por cualquier causa que aquellas que lograban expresar sus emociones.