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Publicado el 12 de marzo de 2014

Estudio comparativo

¿Cuál es la mejor técnica quirúrgica para elprolapso vaginal?

Dos cirugías comunes para el prolapso paginal proporcionan resultados similares.

Por Megan Brooks

NUEVA YORK (Reuters Health) - Dos cirugías de uso común para corregir el prolapso de órgano pélvico comparten la tasa de éxito y de seguridad, mientras que los ejercicios de Kegel para reforzar los músculos del piso pélvico no mejoran los resultados de ambas técnicas, según revela el estudio OPTIMAL.

Para los autores, la investigación aporta evidencia de los beneficios, los riesgos y las complicaciones de la fijación al ligamento sacroespinoso transvaginal (FLST) y la suspensión de la cúpula vaginal al ligamento úterosacro (SCVLU), junto con el papel de los ejercicios periquirúrgicos.

"Estas dos cirugías de uso común para el prolapso de órgano pélvico nunca se habían comparado de manera directa en un ensayo clínico, de modo que no sabíamos qué esperar. Este fue el motivo del estudio", dijo por e-mail el autor principal, doctor Matthew D. Barber, de la Clínica de Cleveland, Ohio.

"Haber hallado resultados similares nos tranquiliza porque los cirujanos podrán optar por cualquier técnica de acuerdo con las características de cada paciente", agregó.

Por su parte, la coautora Susan Meikle, científica de proyecto de la Red de Trastornos del Piso Pélvico del Instituto Nacional de Salud Infantil y Desarrollo Humano Eunice Kennedy Shriver, indicó que "es el estudio más amplio en su tipo para comparar ambos procedimientos y analizar el beneficio potencial agregado del entrenamiento muscular del piso pélvico".

"Los resultados aportan información sólida para que las pacientes y sus médicos planifiquen el tratamiento más adecuado", agregó.

El estudio, publicado en JAMA, incluyó 374 mujeres operadas en nueve hospitales de Estados Unidos por un prolapso vaginal apical e incontinencia urinaria por estrés. Al azar, se utilizó la SCVLU o la FLST, junto con terapia conductual con entrenamiento muscular del piso pélvico (TCEM) o la atención habitual.

El resultado primario sería el éxito quirúrgico, es decir, ningún descenso apical superior a un tercio del canal vaginal o la pared vaginal anterior o posterior más allá del himen (éxito anatómico), ausencia de síntomas de prolapso vaginal y de un nuevo tratamiento del prolapso a los dos años.

En el 84,5 por ciento de las participantes controladas durante dos años, no varió la proporción de resultados quirúrgicos exitoso de ambos grupos (FLST 59,2 por ciento versus SCVLU 60,5 por ciento).

"Nuestras tasas de éxito quirúrgico (tratamiento con resultados anatómicos, síntomas y nuevos tratamientos) estuvieron por debajo del 70-90 por ciento publicado para estos procedimientos", aseguran los autores.

"Esto coincide con otros ensayos clínicos multicéntricos, en los que la tasa de éxito disminuía cuando se utilizaba una definición compuesta de los resultados. Aun así, la tasa de nuevos tratamientos se mantuvo baja en el 5 por ciento", agregó.

Tampoco varió entre los procedimientos la cantidad de mujeres con efectos adversos graves (16,5 por ciento con la FLST y 16,7 por ciento con la SCVLU).

"Estas bajas tasas de efectos secundarios detectadas en ambos grupos coinciden con la experiencia clínica previa con la seguridad de la reconstrucción quirúrgica del tejido vaginal nativo", aseguran los autores.

Menos de una de cada cinco mujeres desarrolló un efecto adverso grave durante el seguimiento, con menos del 5 por ciento de los casos asociados con la cirugía.

La TCEM periquirúrgica no estuvo asociada con un aumento de la mejoría de la incontinencia a los seis meses, de los síntomas del prolapso a los 24 meses o el éxito de los resultados anatómicos a los 24 meses.

El Instituto Nacional de Salud Infantil y Desarrollo Humano Eunice Kennedy Shriver y la Oficina de Investigación de la Salud Femenina de los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos financiaron el estudio OPTIMAL.

FUENTE: http://bit.ly/1epluLp