El 40% de los cánceres de próstata se detectan cuando el paciente acude al urólogo por una visita rutinaria o por otros motivos ajenos a los síntomas de este tumor, según los resultados del estudio “Situación actual del diagnóstico y tratamientos del cáncer de próstata en España” que han sido presentados por la Asociación Española de Urología (AEU).
En dicho estudio participaron un total de 192 urólogos que recabaron datos de 1.551 pacientes de todo España. El secretario general de la AEU y jefe del Servicio de Urología del Hospital Puerta de Hierro de Madrid, el Dr. Joaquín Carballido, apuntó que el estudio "es un mapa fijo de la situación actual del cáncer de próstata que nos permite tener cifras, aspecto imprescindible para la planificación del diagnóstico y del tratamiento".
Según los datos que maneja la AEU, cada año se diagnostican 13.000 casos nuevos de cáncer de próstata, de los cuales un 42,7% se dan en pacientes de entre los 60 y los 70 años. Además, el cáncer de próstata es la segunda causa de muerte en varones en España con 5.800 muertes anuales, sólo por detrás del cáncer de pulmón.
En lo referente a los diagnósticos, el estudio muestra una tendencia a rebajar la edad a la que se descubre el tumor. El urólogo del Hospital Juan Canalejo de A Coruña y coordinador del estudio, Dr. Francisco Gómez Veiga, afirmó que en 2001 "únicamente un 3% de los casos se detectaban en menores de 60 años, cuando hoy en cambio, ya son un 15% los casos detectados a esta edad".
Según su opinión, esto se debe al desarrollo de pruebas como la determinación del antígeno prostático y el tacto rectal, la divulgación que se ha hecho de la necesidad de hacerse revisiones y a la mayor preparación de los profesionales de este campo.
Por ello, el Dr. Carballido insistió en la necesidad de realizarse chequeos a partir de los 50, ya que estos "son clave para la detección precoz de este tumor". El grupo de población con mayor riesgo de padecer esta enfermedad es el compuesto por varones de más de 70 años y con antecedentes de cáncer de próstata, que en el caso de ser un familiar cercano aumenta en un 50% la probabilidad de padecerlo.