Arte & Cultura

/ Publicado el 25 de abril de 2026

Una obra de relatos clínicos

Crónicas de la Unidad Coronaria

Historias que exploran el territorio donde la medicina deja de ser algoritmo y vuelve a ser interpretación. Una escritura que pone en primer plano la experiencia frente al paciente.

La medicina contemporánea nos enseñó a confiar en la evidencia. Ensayos clínicos, guías de práctica, algoritmos. Todo parece ordenado, jerarquizado, disponible para ser aplicado con precisión. Y sin embargo, quienes trabajamos en una Unidad Coronaria sabemos que hay momentos en los que ese orden no alcanza. No porque la evidencia sea insuficiente. Sino porque la realidad es más compleja que cualquier esquema.

“Crónicas de la Unidad Coronaria” nace en ese espacio. No como un tratado ni como un manual, sino como una reconstrucción honesta del pensamiento clínico en tiempo real. De esas situaciones en las que el diagnóstico no es evidente, la conducta no está escrita y la decisión ocurre en un terreno de incertidumbre.

A lo largo del libro aparecen escenas que son, al mismo tiempo, cotidianas y profundamente desafiantes: un edema agudo de pulmón que oscila entre lo hipertensivo y lo isquémico, una arritmia que interpela más al médico que al paciente, una hipotensión transitoria que no encaja en ninguna definición formal, o la incomodidad persistente de decidir si estamos tratando un fenómeno clínico… o una señal del monitor. En ese contexto, la medicina deja de ser únicamente aplicación de conocimiento y vuelve a ser, también, interpretación.

Porque hay algo que la práctica enseña, y que rara vez queda escrito: no todas las decisiones se toman leyendo un algoritmo. Muchas se construyen al lado de la cama del paciente, en diálogo con la fisiopatología, pero también con la experiencia.

Como aparece en uno de los pasajes del libro:

“No sacamos la duda. Y quizás esa sea la enseñanza. Que no todos los cuadros se dejan etiquetar con facilidad.” Esa incomodidad no es un error del sistema. Es parte del ejercicio clínico.

El libro no intenta resolver estas preguntas de forma definitiva. Tampoco busca reemplazar la evidencia. Propone, en cambio, integrarla con aquello que muchas veces queda por fuera de los protocolos: la duda, la interpretación y el juicio clínico. En definitiva, “Crónicas de la Unidad Coronaria” es una invitación a volver a pensar la medicina desde su lugar más genuino. Ese en el que la evidencia guía, pero no siempre alcanza.

Porque al final, no tratamos diagnósticos.

Tratamos personas. Y en ese encuentro, muchas veces, la experiencia —en voz baja— también tiene algo para decir.

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*Dr. Diego Huberto Picchio. Médico cardiólogo. Coordinador del área de Cardiología en Clínica Polymedic. Federación Argentina de Cardiología (FAC).