Noticias médicas
Publicado el 27 de abril de 2008
Medicos argentinos del Garrahan
Crearon un test que detecta problemas de desarrollo
Desarrollaron una prueba que permite determinar problemas imperceptibles de desarrollo infantil.
Como en pediatría hay problemas de desarrollo que tardan en detectarse, algunos países recomiendan el uso de tests específicos en todos los niños menores de 6 años, con el fin de poder intervenir antes de la edad escolar en el caso de hallarlos. En ese sentido, médicos del hospital Garrahan desarrollaron una prueba que permite determinar problemas imperceptibles de desarrollo infantil. Se aplicó en 830 chicos que concurrían a una consulta de rutina en San Isidro y comprobaron que casi un 20% de ellos presentó algún problema: desde parálisis cerebral hasta autismo y retardo del lenguaje.
Por Clara Pensa
En accion. El pediatra Horacio Lejarraga toma el test a una de sus pacientes. Realizó el estudio en tres centros de salud que dependen de la municipalidad de San Isidro.
Como sucede a diario, en distintos centros asistenciales, en este caso de San Isidro, cientos de bebés y chicos de hasta cinco años son llevados al control pediátrico o a recibir la vacuna correspondiente. Pero esta vez, además, se los invitó a participar de una prueba diseñada en nuestro país que no lleva más de 20 minutos y permite detectar problemas de crecimiento y desarrollo en niños aparentemente sanos. ¿Los resultados? De los 839 menores de seis años estudiados, un 20 % mostró dificultades y fue derivado a especialistas para su diagnóstico y tratamiento.
“Entre los trastornos se hallaron parálisis cerebral, autismo, retardo global del desarrollo y del lenguaje”, detalla Horacio Lejarraga, jefe del servicio de Crecimiento y Desarrollo del Hospital de Pediatría Prof. Dr. Juan P. Garrahan, que tras 10 años de investigación confeccionó este test en colaboración con el Instituto del Cálculo, el hospital Gutiérrez y el Servicio Nacional de Rehabilitación.
“Muchos problemas de desarrollo son tardíamente reconocidos y aparecen en la escuela como un trastorno de aprendizaje o de conducta luego de años de sufrimiento para el niño y la familia. Lo ideal es detectarlos antes de la edad escolar porque una intervención temprana tiene mejores resultados terapéuticos”, definió Lejarraga, tras la publicación de los resultados de esta investigación en la edición de marzo de la prestigiosa revista británica Paediatric and Perinatal Epidemiology. De hecho, según informó el experto, en algunos países recomiendan hacer algún test formal de pesquisa al menos una vez en niños menores de seis años.
Unos cubos de madera, una pelota, lápiz y papel son algunos de los elementos de esta prueba que fue preparada en la Argentina por el equipo dirigido por el pediatra Lejarraga. “Las costumbres de crianza varían de un país a otro. En la China hay una pauta de desarrollo que consiste en ver si un niño es capaz de tomar un grano de arroz con dos palitos. Esto no se puede trasladar aquí. Por lo tanto, la prueba debe ser compatible con cada cultura”, indicó.
Paso a paso. Varias etapas requirió esta Prueba Nacional de Pesquisa (Prunape) antes de su implementación. Primero se evaluaron los parámetros normales de desarrollo de los niños argentinos en un programa colaborativo con 200 pediatras y casi 4.000 niños de todo el país.
Tras delinear cómo maduran los pequeños, se adaptó el test y se analizó su validez en otra muestra de niños sanos, con resultados exitosos, dado que la prueba mostró un valor predictivo del 94% y una sensibilidad del 80%. Con esta investigación de base y la colaboración de las autoridades locales, los especialistas llevaron por primera vez al terreno en tres centros asistenciales de San Isidro.
“Este test –aclaró el pediatra– no permite diagnosticar, sino que selecciona niños con probabilidad más alta de tener problemas de desarrollo. Aquellos pequeños que no pasan la prueba, no necesariamente padecen un problema, puede ocurrir que ese día estaban cansados o tenían alguna molestia. Es por eso que luego deben ser derivados para ser atendidos por especialistas para confirmar un diagnóstico y eventualmente hacer un tratamiento”, dijo.
Nacional. La prueba detecta problemas inaparentes de desarrollo infantil y en algunos países es usado a nivel nacional. La idea es dar el alerta con un examen sencillo, económico y que todos los pediatras puedan realizarlo en su consultorio.
Pero hay que capacitar y preparar al sistema para atender los casos detectados porque “si se hace de golpe en forma masiva puede crearse una demanda que no podrá satisfacerse. Esto requiere una capacitación lenta, progresiva de los profesionales y aumento de la capacidad instalada de la atención. Si tenemos los casos detectados y no hay recursos para atenderlos, se produce un conflicto importante”, señaló Lejarraga.
¿Qué posibilidades hay de desarrollar este test a nivel nacional en la Argentina?, preguntó PERFIL. “Creo que hay posibilidades”, aseguró el pediatra. Y abundó: “En 2007, el Congreso de la Nación aprobó una ley de pesquisa nacional neonatal que deja espacio para este tipo de examen. Estamos en conversaciones con el Ministerio de Salud”.
Una forma de derribar mitos
Se suele pensar que los niños con hermanos son más estimulados que aquellos que no los poseen. “Esa es una creencia, pero algunos estudios muestran lo opuesto. Estas investigaciones arrojaron que los niños de familias con muchos hijos maduran, en promedio, más lentamente que en aquellas con pocos hijos. Puede tener que ver con el tiempo materno disponible”, indicó Horacio Lejarraga.
Según explicó, en el hogar es mucho lo que puede hacerse para estimular a los chicos. “Cuidar el embarazo, cumplir con los controles prenatales, jugar con el hijo”, aconsejó, al tiempo que agregó: “Los primeros cinco años son clave para el desarrollo infantil. En este período tiene lugar la aventura intelectual más importante de la vida del ser humano: la adquisición del lenguaje.”
En tanto, señaló falencias en edades más avanzadas. “Hoy los adolescentes muestran una gran pobreza del lenguaje, contestan con monosílabos y, lejos de ser algo gracioso, esto expresa un pavoroso vacío interior.”
Publicado el 27 de abril de 2008
Medicos argentinos del Garrahan
Crearon un test que detecta problemas de desarrollo
Desarrollaron una prueba que permite determinar problemas imperceptibles de desarrollo infantil.
Por Clara Pensa
En accion. El pediatra Horacio Lejarraga toma el test a una de sus pacientes. Realizó el estudio en tres centros de salud que dependen de la municipalidad de San Isidro.
Como sucede a diario, en distintos centros asistenciales, en este caso de San Isidro, cientos de bebés y chicos de hasta cinco años son llevados al control pediátrico o a recibir la vacuna correspondiente. Pero esta vez, además, se los invitó a participar de una prueba diseñada en nuestro país que no lleva más de 20 minutos y permite detectar problemas de crecimiento y desarrollo en niños aparentemente sanos. ¿Los resultados? De los 839 menores de seis años estudiados, un 20 % mostró dificultades y fue derivado a especialistas para su diagnóstico y tratamiento.
“Entre los trastornos se hallaron parálisis cerebral, autismo, retardo global del desarrollo y del lenguaje”, detalla Horacio Lejarraga, jefe del servicio de Crecimiento y Desarrollo del Hospital de Pediatría Prof. Dr. Juan P. Garrahan, que tras 10 años de investigación confeccionó este test en colaboración con el Instituto del Cálculo, el hospital Gutiérrez y el Servicio Nacional de Rehabilitación.
“Muchos problemas de desarrollo son tardíamente reconocidos y aparecen en la escuela como un trastorno de aprendizaje o de conducta luego de años de sufrimiento para el niño y la familia. Lo ideal es detectarlos antes de la edad escolar porque una intervención temprana tiene mejores resultados terapéuticos”, definió Lejarraga, tras la publicación de los resultados de esta investigación en la edición de marzo de la prestigiosa revista británica Paediatric and Perinatal Epidemiology. De hecho, según informó el experto, en algunos países recomiendan hacer algún test formal de pesquisa al menos una vez en niños menores de seis años.
Unos cubos de madera, una pelota, lápiz y papel son algunos de los elementos de esta prueba que fue preparada en la Argentina por el equipo dirigido por el pediatra Lejarraga. “Las costumbres de crianza varían de un país a otro. En la China hay una pauta de desarrollo que consiste en ver si un niño es capaz de tomar un grano de arroz con dos palitos. Esto no se puede trasladar aquí. Por lo tanto, la prueba debe ser compatible con cada cultura”, indicó.
Paso a paso. Varias etapas requirió esta Prueba Nacional de Pesquisa (Prunape) antes de su implementación. Primero se evaluaron los parámetros normales de desarrollo de los niños argentinos en un programa colaborativo con 200 pediatras y casi 4.000 niños de todo el país.
Tras delinear cómo maduran los pequeños, se adaptó el test y se analizó su validez en otra muestra de niños sanos, con resultados exitosos, dado que la prueba mostró un valor predictivo del 94% y una sensibilidad del 80%. Con esta investigación de base y la colaboración de las autoridades locales, los especialistas llevaron por primera vez al terreno en tres centros asistenciales de San Isidro.
“Este test –aclaró el pediatra– no permite diagnosticar, sino que selecciona niños con probabilidad más alta de tener problemas de desarrollo. Aquellos pequeños que no pasan la prueba, no necesariamente padecen un problema, puede ocurrir que ese día estaban cansados o tenían alguna molestia. Es por eso que luego deben ser derivados para ser atendidos por especialistas para confirmar un diagnóstico y eventualmente hacer un tratamiento”, dijo.
Nacional. La prueba detecta problemas inaparentes de desarrollo infantil y en algunos países es usado a nivel nacional. La idea es dar el alerta con un examen sencillo, económico y que todos los pediatras puedan realizarlo en su consultorio.
Pero hay que capacitar y preparar al sistema para atender los casos detectados porque “si se hace de golpe en forma masiva puede crearse una demanda que no podrá satisfacerse. Esto requiere una capacitación lenta, progresiva de los profesionales y aumento de la capacidad instalada de la atención. Si tenemos los casos detectados y no hay recursos para atenderlos, se produce un conflicto importante”, señaló Lejarraga.
¿Qué posibilidades hay de desarrollar este test a nivel nacional en la Argentina?, preguntó PERFIL. “Creo que hay posibilidades”, aseguró el pediatra. Y abundó: “En 2007, el Congreso de la Nación aprobó una ley de pesquisa nacional neonatal que deja espacio para este tipo de examen. Estamos en conversaciones con el Ministerio de Salud”.
Una forma de derribar mitos
Se suele pensar que los niños con hermanos son más estimulados que aquellos que no los poseen. “Esa es una creencia, pero algunos estudios muestran lo opuesto. Estas investigaciones arrojaron que los niños de familias con muchos hijos maduran, en promedio, más lentamente que en aquellas con pocos hijos. Puede tener que ver con el tiempo materno disponible”, indicó Horacio Lejarraga.
Según explicó, en el hogar es mucho lo que puede hacerse para estimular a los chicos. “Cuidar el embarazo, cumplir con los controles prenatales, jugar con el hijo”, aconsejó, al tiempo que agregó: “Los primeros cinco años son clave para el desarrollo infantil. En este período tiene lugar la aventura intelectual más importante de la vida del ser humano: la adquisición del lenguaje.”
En tanto, señaló falencias en edades más avanzadas. “Hoy los adolescentes muestran una gran pobreza del lenguaje, contestan con monosílabos y, lejos de ser algo gracioso, esto expresa un pavoroso vacío interior.”