En un país como México, donde 90% de la población padece alguna afección relacionada con las caries dentales o de encías, resulta determinante la investigación científica odontológica.
Para dar respuesta a este problema de salud pública, el Laboratorio de Investigación de Materiales Dentales de la División de Estudios de Posgrado e Investigación de la Facultad de Odontología (FO) ha desarrollado, desde hace tiempo, diversas líneas de trabajo.
Los resultados hasta la fecha son altamente satisfactorios. Tras varios años de pruebas se creó allí la tecnología que permitirá obtener una nueva resina compuesta para restaurar piezas dentales.
Aunque este tipo de material dental es de uso común en la práctica clínica, la resina que desarrollan los investigadores universitarios, coordinados por la cirujano dental Teresa Baeza y el doctor Carlos Álvarez, se distingue de las demás porque podrá elaborarse con materias primas nacionales.
“De este modo se eliminará poco a poco la dependencia que se tiene del extranjero”, asegura Federico Humberto Barceló Santana, jefe de la mencionada división de estudios.
Esta investigación forma parte de un proyecto académico que prevé la elaboración de otros materiales dentales (de impresión, amalgamas y cementos tales como un ionómero de vidrio, antecesor de otro tipo de materiales que, mezclados con la nueva resina compuesta, conformarán la familia de los llamados compómeros).
Dos áreas prioritarias
Los investigadores de la Facultad de Odontología han detectado dos áreas prioritarias: la periodoncia, que estudia los problemas del tejido que sostiene el diente, y la técnica enfocada a resolver los problemas de pérdida de partes del diente por caries.
En ellas confluyen los esfuerzos de los departamentos de biología molecular y celular, bioquímica, patología, inmunología y materiales dentales de la facultad, los cuales han contribuido en el desarrollo de los materiales referidos.
“Los resultados de la investigación para manufacturar materiales dentales –dice Barceló Santana– están a disposición de la industria nacional. A final de cuentas, los pacientes son quienes se beneficiarán, tanto en el aspecto de calidad como en el económico, con productos mexicanos que cumplen las normas internacionales. Con un buen material como la nueva resina se podrá llevar a cabo un tramiento de calidad.”
Los conocimientos obtenidos redundan también en una mejor enseñanza de los alumnos de odontología.
Cavidad herméticamente sellada
La nueva resina dental tiene una menor contracción de polimerización; es decir, disminuye menos su volumen cuando se endurece, por lo que la cavidad afectada de caries, luego de la eliminación de ésta, queda herméticamente sellada. Así se superará una de las deficiencias de los tratamientos contra las caries.
Además, con el auxilio de adhesivos desarrollados en el mismo laboratorio de la Facultad de Odontología se protege el esmalte y la dentina de la pieza restaurada. La estética, una preocupación
Otra de las características de la resina dental diseñada en esa facultad es que permite igualar el color de los dientes y darles mayor naturalidad, gracias a que contiene pigmentos con aditivos especiales.
De esta manera se podrán hacer las restauraciones con el mismo color del diente enfermo.
Amalgamas, ¿cosa del pasado?
“Aunque es innegable que las resinas dentales ganarán cada día más terreno en el campo de los tratamientos odontológicos, nunca podrán utilizarse en todos los pacientes, pues cada caso de caries es distinto”, advierte Barceló Santana.
Así pues, las amalgamas tradicionales, compuestas por una aleación de plata, estaño, cobre y mercurio, y algunas aleaciones para fabricar restauraciones seguirán usándose.