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Publicado el 10 de diciembre de 2002

Historia de un médico mentiroso

Corrupción en la investigación

La revista British Medical Journal publicó hace dos semanas un minucioso relato sobre un médico que logró publicar una investigación falsa saltéandose todos los controles burocráticos.

Autor/a: Por Peter Wilmshurst

Fuente: BMJ 2002; 325: 1232-5

La revista ‘British Medical Journal’ publica esta semana un minucioso relato en el que Peter Wilmshurst, del Royal Shrewsbury Hospital, narra los diez años que han transcurrido hasta que el caso del doctor Anjan Kumar Banerjee ha saltado a la luz pública. Un período en el que los silencios institucionales se han entremezclado con las corruptelas de un círculo muy cerrado: el de las investigaciones médicas.

Los comienzos del doctor Banerjee fueron, efectivamente, ‘fulgurantes’. Becas, premios, distinciones científicas.... Sin embargo, una de sus investigaciones sobre el efecto de los fármacos anti-inflamatorios no esteroideos en el intestino comenzó a despertar sospechas en 1998. Algunos de sus compañeros en el King’s College Hospital hicieron notar, entre otras cosas, que las cantidades de isótopos radiactivos mencionados en el trabajo superaban incluso las cantidades encargadas por todo su departamento. Acuciado por las acusaciones, Banerjee confesó el engaño a Peters, el catedrático encargado de la supervisión de sus trabajos.

Sin embargo, y pese a las recomendaciones de otro colega, ninguno de los dos rectificó ante la Sociedad Británica de Gastroenterología, donde el trabajo fue finalmente presentado. El proceso se repitió prácticamente sin ninguna variación con una tesis presentada en la Universidad de Londres. El King’s College, mientras tanto, tampoco alertó al Consejo General pese a que tenía conocimiento de algunas de las quejas existentes con respecto a la falsedad del trabajo. El autor de este duro alegato contra los fallos del sistema de las investigaciones médicas se pregunta qué clase de comunicación existe entre las instituciones si Banerjee siguió progresando y recibiendo becas, pese a que King’s College estaba alertado de que algo ocurría.