Medical News

/ Published on September 2, 2009

Congreso Europeo de Cardiología 2009

Controversias en Cardiología

La reunión Barcelona 2009 destaca algunas controversias de interés.

Hobbs, Richard, Birmingham, Reino Unido.

La primera sesión se refirió a “Predicción de la enfermedad cardiovascular: ¿Agrega algo la proteína C reactiva (hsCRP)?” y el disertante fue Tom Pearson de Rochester, Estados Unidos. Pearson comenzó señalando que la hsCRP es un buen marcador de riesgo y tanto grandes estudios prospectivos como retrospectivos muestran una relación estrecha y dependiente de la dosis entre valores elevados de hsCRP y la aparición de episodios cardiovasculares.

De todas maneras, no hay evidencia demostrable de que la hsCRP agregue valor adicional a los factores de riesgo tradicionales. Sin embargo, la hsCRP tiene la habilidad de aportar información suplementaria en ciertos subgrupos de población en riesgo y reclasificarlos en grados de riesgo. Para que la hsCRP logre mayor aceptación hay que considerar el costo-efectividad y además requiere un estudio clínico donde los pacientes sean tratados por categorías según los valores de hsCRP versus tratamiento basado sobre una puntuación de factores de riesgo estándar con resultados clínicos como son los criterios de valoración.

La segunda sesión se enfocó en el tratamiento de uno de los 3 principales factores de riesgo de enfermedad cardiovascular: la hipertensión. El profesor Bryan Williams, de Leicester, Reino Unido, mostró datos de estudios epidemiológicos longitudinales y estudios de corte transversal donde demostró una relación linear entre los valores de presión arterial y la aparición de episodios clínicos adversos. Sin embargo, una vez producida esta información el cuadro fue menos claro cuando se observó que los estudios que pretendieron lograr valores de presión por debajo de 140/90 mm Hg no aportaron beneficio adicional excepto la reducción de la tasa de accidentes cerebrovasculares. Estas observaciones también se pueden hacer extensivas al tratamiento de la diabetes donde valores muy bajos de HbA1c con tratamiento intensivo no fueron beneficiosos. Por otra parte, los estudios sobre el tratamiento de la presión arterial difícilmente logran obtener valores inferiores a 140/90

El profesor Mant de la Universidad de Cambridge, Reino Unido, habló sobre la prevención del accidente cerebrovascular en la fibrilación auricular haciendo la pregunta ¿Quién deberá recibir otro agente además de aspirina? Comenzó resumiendo las recomendaciones de las guías clínicas señalando la falta de consistencia actual de establecer un punto de corte por arriba de los 75 años de edad como factor de riesgo para ampliar la anticoagulación más allá de la aspirina. Seguidamente las mismas guías sugieren no utilizar warfarina por arriba de esa edad por el riesgo de aumento de hemorragias. Los datos recientes del estudio BAFTA, mostraron en forma inequívoca el beneficio de lograr un valor INR de 2,5 con warfarina en personas mayores de 75 años, donde el riesgo de hemorragia se incrementó en sólo el 2% por año que es el mismo riesgo que para la aspirina. Según Mant, las personas mayores de 75 años que constituyen cerca del 60% de los pacientes con fibrilación auricular deberían recibir warfarina.

La última sesión se refirió al tema: ‘¿Cuál es la calidad del cuidado cardiovascular en la atención primaria en Europa?’ y estuvo a cargo de Sabine Ludt de la Universidad de Heidelberg en Alemania.

El estudio EPA-Cardio estableció una serie de indicadores de calidad para brindar cuidado cardiovascular preventivo a través de una técnica internacional DELPHI y revisando 12 prácticas médicas por país para examinar la adherencia de los indicadores hacia poblaciones en riesgo y con enfermedad establecida.

Los resultados de esta investigación mostraron una buena captación de identificación de factores de riesgo y de tratamiento en la mayoría de los países con tasas superiores al 60%, con particular éxito en países como Bélgica, Inglaterra, Francia, y Eslovenia, mientras que el desempeño más pobre (disculpen) fue en España.

Seguidamente, Ludt presentó datos muy interesantes sobre la percepción que tienen las personas jóvenes (18-45 años) sobre la utilidad de la educación sobre salud. Menos del 10% la consideró valiosa. Indudablemente los adultos jóvenes no están interesados en recibir información sobre una vida más saludable, al menos desde fuentes de atención primaria. Sin embargo, las encuetas realizadas en esta población mostraron que los que tenían factores de riesgo como obesidad, tabaquismo, etc., manifestaron haber recibido información y sugerencias de sus médicos que les resultaron útiles.