El aumento de partículas contaminantes correlaciona con el de los indicadores de inflamación, estrés oxidativo, coagulación y disfunción del sistema nervioso autónomo
Investigadores de la Universidad Nacional de Taiwán han demostrado por primera vez que la contaminación del aire en las ciudades afecta a los indicadores clave del riesgo cardiovascular en los jóvenes, es decir, la inflamación, el estrés oxidativo, la coagulación y la disfunción del sistema nervioso autónomo. Las conclusiones del estudio se publican en la revista “American Journal of Respiratory and Critical Care Medicine”.
El estudio evaluó el efecto del aire contaminado urbano sobre estos marcadores biológicos en 76 estudiantes sanos de Taiwán. Para ello los investigadores recopilaron muestras de sangre y realizaron electrocardiogramas a todos los participantes en el estudio cada 30 días en los meses de Abril, Mayo y Junio de 2004 o 2005. Después asociaron las fechas y horas de recogida de las muestras con los datos de una estación de control del aire situada en el campus universitario.
Los investigadores descubrieron que los incrementos en el nivel de partículas contaminantes correlacionaron significativamente con el aumento de los niveles plasmáticos de proteína C reactiva, factor inhibidor de la activación del plasminógeno (PAI-1), activador tisular del plasminógeno (tPA) y 8-hidroxi-2-deoxiguanosina, un marcador de daño oxidativo en el ADN. Los sulfatos y el ozono fueron los contaminantes más involucrados en estos efectos.
Según Chang-Chuan Chan, autor principal, “el estudio proporciona evidencias de que la contaminación del aire urbano está asociada con la inflamación sistémica, el estrés oxidativo, los trastornos del sistema fibrinolítico, la activación de la coagulación sanguínea y las alteraciones en el sistema nervioso autonómico en jóvenes sanos.
American Journal of Respiratory and Critical Care Medicine 2007;176:370-376