Ahora, un amplio estudio observacional, dirigido por la University of Arizona (Estados Unidos), ha señalado que los efectos de un consumo habitual de té sobre la DMO son, en realidad, muy modestos y no significativos en cuanto a la prevención de fracturas entre la población posmenopáusica.
Según informa "American Journal of Epidemiology", el estudio se llevó a cabo sobre 91.456 mujeres posmenopáusicas utilizando datos del "Women's Health Initiative Observational Study. Dichas mujeres tenían edades comprendidas entre los 50 y los 79 años. El seguimiento medio fue de 4,1 años. El consumo regular de té se evaluó en todas ellas por medio de un cuestionario, que respondieron al iniciarse la investigación. La DMO se valoró por medio de absorpciometría radiográfica de energía dual, en un subgrupo de 4.979 mujeres.
Los análisis multivariados mostraron una cierta asociación positiva entre DMO y consumo de té. Sin embargo, los resultados del modelo de riesgos proporcionables de Cox no revelaron ninguna asociación significativa entre consumo de té y menores probabilidades de fracturas, en especial a nivel del antebrazo, la muñeca y caderas.
Webs Relacionadas
University of Arizona
http://www.arizona.edu/
American Journal of Epidemiology
http://aje.oupjournals.org/