El nuevo estudio analizó los datos de más de 61.000 mujeres suecas de 40 a 74 años de edad, por lo que se trata de la investigación con mayor número de personas que ha estudiado esta asociación. Todas las participantes estaban libres de cáncer cuando comenzó la investigación.
El seguimiento medio fue de 9,6 años. Las consumidoras habituales de 4 o más tazas de café diarias no mostraron tener un menor riesgo de cáncer colorrectal en comparación con las que nunca o raras veces tomaban café. Tampoco se encontró evidencia de que exista una asociación entre su consumo y el cáncer en función de la edad, el índice de masa corporal u otros factores dietéticos.