Este consejo aparece diariamente en las distintas cadenas de televisión. No es de extrañar que más de un profesional de la Medicina se haya sobresaltado al leerlo, reclamando para sí mismo cualquier consulta que sus pacientes puedan realizar respecto a la salud, la enfermedad y su tratamiento. Y tras el sobresalto inicial, su reflexión sigue: “Si encima las enfermeras van a realizar las prescripciones terapéuticas, pronto me voy a quedar sin funciones”.
Confieso que la frase “Consulte a su farmacéutico” me chocó la primera vez que la oí hace años. No obstante, me alegra reconocer que las oficinas de farmacia realizan un gran papel en la atención de los ciudadanos y que complementan de forma eficaz el sistema sanitario haciéndolo más sostenible. Al ir a comprar algún medicamento, me doy cuenta de que los clientes realizan no rara vez consultas médicas sencillas, sobre molestias de menor entidad. Y tengo ocasión de comprobar como los empleados de la farmacia que frecuento, suelen dar un consejo eficaz y prudente. Si aquel enfermo tuviese que solicitar la hora de visita a su médico, conseguir el turno, ser reconocido, recibir la consiguiente prescripción y volver a la oficina de farmacia, el circuito quedaría notablemente sobrecargado. Desde hace años reconozco periódicamente a una farmacéutica que es consciente de esta importante labor complementaria. Y así, cada día que se dirige a su oficina, suele decir con gran sentido de humor: “Voy a abrir mi dispensario”.
En un caso concreto de atención sanitaria, la medición de la presión arterial, los resultados que se obtienen en las oficinas de farmacia son menores a las registradas en las consultas del médico, al no intervenir el bien conocido “efecto de la bata blanca”. Parece, pues, que las cifras obtenidas en la farmacia se corresponden mejor con las reales, con todas las consecuencias que de ello se puedan derivar. Confirmando estudios previos, este hallazgo ha sido comprobado de nuevo con el estudio ZANyCONTROL, publicado recientemente por Abellán Alemán y cols. (Rev Clin Esp 2008;208:483-489).
En resumen, siempre que actúen de manera prudente, las oficinas de farmacia constituyen un eficaz complemento del sistema sanitario, contribuyendo a su amenazada sostenibilidad.
Published on March 5, 2009
El Blog de Ciril Rozman
Consulte a su farmacéutico
El rol del farmacéutico en el sistema sanitario.
Fuente: Blogderozman
Confieso que la frase “Consulte a su farmacéutico” me chocó la primera vez que la oí hace años. No obstante, me alegra reconocer que las oficinas de farmacia realizan un gran papel en la atención de los ciudadanos y que complementan de forma eficaz el sistema sanitario haciéndolo más sostenible. Al ir a comprar algún medicamento, me doy cuenta de que los clientes realizan no rara vez consultas médicas sencillas, sobre molestias de menor entidad. Y tengo ocasión de comprobar como los empleados de la farmacia que frecuento, suelen dar un consejo eficaz y prudente. Si aquel enfermo tuviese que solicitar la hora de visita a su médico, conseguir el turno, ser reconocido, recibir la consiguiente prescripción y volver a la oficina de farmacia, el circuito quedaría notablemente sobrecargado. Desde hace años reconozco periódicamente a una farmacéutica que es consciente de esta importante labor complementaria. Y así, cada día que se dirige a su oficina, suele decir con gran sentido de humor: “Voy a abrir mi dispensario”.
En un caso concreto de atención sanitaria, la medición de la presión arterial, los resultados que se obtienen en las oficinas de farmacia son menores a las registradas en las consultas del médico, al no intervenir el bien conocido “efecto de la bata blanca”. Parece, pues, que las cifras obtenidas en la farmacia se corresponden mejor con las reales, con todas las consecuencias que de ello se puedan derivar. Confirmando estudios previos, este hallazgo ha sido comprobado de nuevo con el estudio ZANyCONTROL, publicado recientemente por Abellán Alemán y cols. (Rev Clin Esp 2008;208:483-489).
En resumen, siempre que actúen de manera prudente, las oficinas de farmacia constituyen un eficaz complemento del sistema sanitario, contribuyendo a su amenazada sostenibilidad.