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/ Published on March 18, 2004

Investigación

Conocimiento y actitudes de los odontólogos frente al SIDA

Conocer el grado de conocimiento de los odontólogos sobre sus obligaciones profesionales para prevenir y controlar la infección por el VIH durante su ejercicio profesional, así como su eventual actitud para la atención de pacientes VIH+.

Author: CD, M en ISS Roberto Gómez G., MC Alejandro Grimaldi C., CD Rocío Lara N.

Fuente: Revista ADM 2001;58(3):85-89

Index
1. Introducción
2. Material y métodos
3. Resultados
4. Discusión
5. Bibliografía

El síndrome de inmunodeficiencia adquirida (SIDA) es sin duda la mayor epidemia en la historia reciente de la  humanidad.
Se estima que en 1998 vivían en todo el mundo entre 30.6 millones1,2 y 33 millones(3) de personas con el virus de la inmunodeficiencia humana; que diariamente se infectan alrededor de 16,000(1) y que alrededor del 90% ignoran su estado por no haber presentado aún síntomas que les haga sospechar esta situación.(4)

A nivel mundial América latina ocupa el tercer lugar por el número de casos que ha reportado (1.3 millones hasta 1997) mientras que en América del norte se estimaban 860,000 personas con VIH/SIDA y 310,000 en el Caribe.(5) Por países, la Organización Panamericana de la Salud reporta que los Estados Unidos de América presento entre 1991 y 1995 la mayor tasa de incidencia anual con 234.1 casos por cada millón de habitantes, seguido por Honduras con 170.3, Belice 129.6 y Brasil 101.3; entre los que presentaron menores tasas figuran Perú con 43.9, México 46.0, Argentina 48.3 y Canadá con 48.6.(6)
Un indicador muy elocuente de la magnitud del problema son los años perdidos de vida potencial (APVP) y los años perdidos de vida productiva potencial (APVPP) que tan sólo en México entre 1983 y 1992 significaron una pérdida de potencial de 295,749 y 236,000, respectivamente.(7)

Estimaciones oficiales en México señalan que hasta el 1° de enero de 1999 habían sido registradas 38,390 personas infectadas por el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH), de las cuales 19,653 habían fallecido, 16,154 seguían vivas y se desconocía la situación de las restantes 2.583 personas identificadas; sin embargo, la misma fuente estima que el número real de personas infectadas ascendería a 60,000 considerando el subregistro.*

Una importante proporción de estas personas –de manera intencionada o por ignorarlo ellas mismas-- no informan al personal de salud sobre su situación, generando un riesgo para su salud, la de los prestadores de servicios y para otros usuarios de ellos, por lo que cobran cada día mayor relevancia los conocimientos, prácticas y actitudes adecuadas para el control de las infecciones en la atención médica; así como para la atención de pacientes eventualmente portadores de este virus.
Por ello, se consideró importante explorar el grado de conocimiento y las actitudes de los cirujanos dentistas respecto a esta enfermedad, toda vez que --como señala Kerlinger— “La actitud es una predisposición organizada para pensar, sentir, percibir y comportarse de cierta forma ante un referente”, (8) que permite conocer con cierto grado de precisión la posible conducta del sujeto.(9)

Con el propósito de unificar las conductas a seguir por los prestadores de servicios de salud, se ha elaborado la Ley General de Salud, los Reglamentos y las Normas Mexicanas y Normas Oficiales Mexicanas que deben observarse en todos los establecimientos de salud, incluidos los consultorios dentales, por lo que el presente estudio se oriento a evaluar el grado de conocimiento y las eventuales conductas que asumirían los cirujanos dentistas con relación a estos ordenamientos.
Dentro de las NOM destaca la relativa a la prevención y control de la infección por virus de la inmunodeficiencia humana,(10) que tiene como principal objetivo “... uniformar los principios y criterios de operación de los componentes del Sistema Nacional de Salud, respecto a las actividades relacionadas con la prevención y control de la infección por el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH).”

En lo que a los servicios de salud bucal atañe, la NOM para la prevención y control de enfermedades bucales(11, 12) establece --en concordancia con las recomendaciones de los entonces centros de control de enfermedades de los EUA(13,14)--  que “Todos los pacientes deben considerarse como potencialmente infecciosos sin excepción.”
Además de los beneficios científicos de estas NOM, debe señalarse que en México toda la legislación sanitaria es de observancia obligatoria para los prestadores de servicios (públicos, sociales y privados), por lo que deben procurar su conocimiento, ya que “La ignorancia de las leyes no excusa su cumplimiento.” (15)
Las evidencias empíricas muestran entre todo el personal de salud un elevado grado de desconocimiento de las leyes, reglamentos y normas, situación que los margina de sus beneficios y los pone en situación desventajosa ante eventuales quejas o demandas por parte de los usuarios, situación especialmente trascendente entre los cirujanos dentistas por ser los profesionistas del sector privado que mayor número de quejas ha tenido durante los primeros tres años de funcionamiento de la Comisión Nacional de Arbitraje Médico.(16-18)

Por todo lo anterior, se decidió realizar un estudio que permitiera conocer con mayor precisión el grado de conocimiento que tienen los odontólogos** sobre sus obligaciones profesionales para la prevención y control de esta infección e indagar sus eventuales actitudes para la atención de pacientes VIH+.

* TelSIDA 6 Abril de 1999, ** En este trabajo se utilizan indistintamente las denominaciones Cirujano Dentista, Odontólogo y Estomatólogo.