Noticias médicas

/ Publicado el 14 de julio de 2009

"The New England Journal of Medicine"

Conocer el riesgo de Alzheimer no provoca depresión o ansiedad

Un estudio de NEJM muestra cómo el 80% de los pacientes de riesgo se somete al test genético, así como que los resultados no modifican el nivel de ansiedad o depresión.

El conocimiento del riesgo de padecer Alzheimer por causas genéticas, generalmente por tener un antecedente familiar, no incrementa las posibilidades de padecer una depresión o una ansiedad crónica, según los resultados de un estudio elaborado por científicos de la Universidad de Michigan (Estados Unidos) y publicados en el último número de la revista The New England Journal of Medicine.
 
Como apuntan los autores, dirigidos por el Dr. Scott Roberts, “nuestros resultados ponen fin al debate en torno a la conveniencia de informar sobre el mayor riesgo de sufrir una enfermedad mental, caso de la enfermedad de Alzheimer, ante la posibilidad de provocar un daño psicológico a su paciente”.
 
Para llevar a cabo el estudio, los investigadores analizaron el comportamiento de un total de 162 personas cuyos padres padecían Alzheimer, lo que aumenta en un 30-35% el riesgo de sufrir la enfermedad a partir de los 85 años.
 
Después de una sesión educativa sobre la enfermedad y realizarles la prueba genética para la detección del gen apolipoproteína E, predictor del Alzheimer, se realizó un seguimiento durante más de un año a estos participantes midiendo la ansiedad, la depresión y el malestar relacionados con las pruebas después de seis semanas, seis meses y un año.
 
El malestar relacionado con las pruebas aumentó levemente a las seis semanas en las personas que tenían la forma del gen que aumenta el riesgo, efecto que sin embargo no se percibió transcurridos seis meses o un año. De hecho, los niveles de ansiedad y depresión se mantuvieron estables.
 
En palabras del Dr. Roberts, “aunque muchas personas aseguren que piensan mucho sobre el tema, no se traduce en una depresión o ansiedad a largo plazo”. Sin embargo, el ofrecer asesoramiento sobre el factor genético que influye en la aparición de la enfermedad puede ser “importante para asegurar que la mayoría de las personas no responda con un malestar significativo”.
 
No en vano, y después de la sesión educativa inicial, sólo el 20% de los sujetos optó por eximirse de la prueba real, lo que demuestra que la mayoría prefirió conocer esa información. "La mayoría de los hijos adultos de pacientes con Alzheimer estaría a favor del derecho, al menos, de que se les dé la opción”, informan los autores.

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