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    / Publicado el 5 de septiembre de 2008

    Congreso

    Congreso de Adolescencia, Salud Mental y Trastornos Adictivos

    Segundo Congreso Argentino de Adolescencia, Salud Mental y Trastornos Adictivos

    10 de septiembre de 2008

    12 de septiembre de 2008

    Sheraton Hotel Mendoza -

    Mendoza, Mendoza, Argentina

    Segundo Congreso Argentino de Adolescencia, Salud Mental y Trastornos Adictivos

    Simposio Internacional de Ansiedad y  Trastornos del ánimo

    Primeras Jornadas de la Asociación Argentina de Psicofarmacología.

    Encuentro Latinoamericano de Sociedades Científicas en Adicciones.

    Sede: Sheraton Hotel Mendoza

    http://www.saludmental2008.com.ar/

    Queridos colegas:

    Desde todos los rincones de la  Nación  Argentina y de países hermanos llegan ustedes a construir  este Congreso y por ello nuestro agradecimiento.

    Permítanme presentarles el suelo al que arriban y el fruto humano que ha generado esta tierra. La geografía explica su esencia y mejores rasgos. Abruma el desierto  que la rodea, la aridez del terreno requiere de mucho esfuerzo para alcanzar el sustento cotidiano e hizo –inevitablemente- a este pueblo industrioso, serio,  hondamente arraigado a sus raíces y  habituado al trabajo mancomunado. Reza la copla cuyana, “la tierra lo da y el granizo lo lleva”,  debe ser humilde el hombre que trabaja con un socio en el Cielo. Existe otra región de aspectos similares, la que se extiende entre el Tigris y el  Eufrates,  por ello se ha sentido tan como en casa la  inmigración de origen árabe. Su tienda simbólica será siempre hospitalaria, generosa, abierta al visitante al que   entrega lo mejor  que posee, este anfitrión no juzga intenciones sólo las acciones concretas definen aquí el valor de un hombre.  De fondo, los Andes  nos recuerdan nuestra pequeñez, futilidad y promueven  la cooperación amable como  imperativo de supervivencia.

    En este enclave compartiremos lo que cada uno hace en su tarea científica e intentaremos responder a los nuevos desafíos de nuestra disciplina. Esbozo sólo alguno de los retos: la era genómica que estamos transitando, surge de la polinización  cruzada de la física cuántica, la informática y la ingeniería genética,  promete  ser la más grande revolución científica de la Historia humana y convertirá a este  siglo,  en el siglo de la biotecnología. Reconocerlo implica que habremos de ejercer en el mundo de la transdisciplina. Poco importa nuestra filiación de origen, en pocos años seremos todos neurocientíficos. Nos requerirá un férreo apego al método científico, a la producción de datos, a la integración de disciplinas y  al sometimiento de todo postulado al rigor de la evidencia. Disminuir vulnerabilidad y promover resiliencia imponen a la  psiquiatría  el definir cuál es el ambiente más propicio y adecuado para la generación  y la crianza de los hijos. Cómo deben administrar los padres ese juego misterioso de amparo y frustración que constituye la educación de un niño. En su anverso, la gerontología reclama su espacio, la juventud –el mítico y fugaz  tesoro- deberá ceder espacio social y recursos a promover   la dignidad de la vejez a la que todos llegaremos. Hemos realizado enormes progresos, la dilucidación del genoma jerarquizó el ambioma y la interacción epigenética como elementos centrales en lo que juzgamos como sano o enfermo. La alfabetización genética nos impone aprender  la nova lingua  genómica,  tan imprescindible como manejar idiomas y recursos informáticos. Nos exige, es cierto, pero nos libera del  terrible agobio de transmitir diagnósticos ominosos.

    Tenemos el derecho y el deber de la esperanza, podemos afirmar a nuestros pacientes: “Esto es incurable…por ahora”. En pocos años -muchos menos de lo que imaginamos-  “nuestros lechos de piedra” serán perforables. El 90% de cuánto sabemos del cerebro se ha adquirido en los últimos 10 años. El optimismo se  impone. Aprendamos de los mendocinos,  forestemos, dejemos fluir las aguas del conocimiento por las acequias de estos encuentros, lustremos, pulamos y sintamos orgullo de cómo lucen los espacios en donde ejercemos nuestra tarea. Que los organizadores tengan su vendimia merecida y que la Ciencia sea la reina de este Congreso. Sí, como entendemos, la enfermedad mental es la patología de la libertad individual, inspirémonos en aquellos que aquí se  reunieron, partieron y obtuvieron la libertad política de otros hermanos. Liberar del dolor, permitir el sosiego de un bienestar productivo y dotar de sentido a la existencia han sido banderas de la escuela psiquiátrica mendocina, las hacemos propias e iniciamos el camino. Dios nos bendiga en esta tarea.

    Con afecto les saluda

    Dr. Carlos A. Soria
    Presidente del Congreso.

    Informes e Inscripción
    http://www.saludmental2008.com.ar/

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