Segundo Congreso Argentino de Adolescencia, Salud Mental y Trastornos Adictivos
Simposio Internacional de Ansiedad y Trastornos del ánimo
Primeras Jornadas de la Asociación Argentina de Psicofarmacología.
Encuentro Latinoamericano de Sociedades Científicas en Adicciones.
Sede: Sheraton Hotel Mendoza
http://www.saludmental2008.com.ar/
Queridos colegas:
Desde todos los rincones de la Nación Argentina y de países hermanos llegan ustedes a construir este Congreso y por ello nuestro agradecimiento.
Permítanme presentarles el suelo al que arriban y el fruto humano que ha generado esta tierra. La geografía explica su esencia y mejores rasgos. Abruma el desierto que la rodea, la aridez del terreno requiere de mucho esfuerzo para alcanzar el sustento cotidiano e hizo –inevitablemente- a este pueblo industrioso, serio, hondamente arraigado a sus raíces y habituado al trabajo mancomunado. Reza la copla cuyana, “la tierra lo da y el granizo lo lleva”, debe ser humilde el hombre que trabaja con un socio en el Cielo. Existe otra región de aspectos similares, la que se extiende entre el Tigris y el Eufrates, por ello se ha sentido tan como en casa la inmigración de origen árabe. Su tienda simbólica será siempre hospitalaria, generosa, abierta al visitante al que entrega lo mejor que posee, este anfitrión no juzga intenciones sólo las acciones concretas definen aquí el valor de un hombre. De fondo, los Andes nos recuerdan nuestra pequeñez, futilidad y promueven la cooperación amable como imperativo de supervivencia.
En este enclave compartiremos lo que cada uno hace en su tarea científica e intentaremos responder a los nuevos desafíos de nuestra disciplina. Esbozo sólo alguno de los retos: la era genómica que estamos transitando, surge de la polinización cruzada de la física cuántica, la informática y la ingeniería genética, promete ser la más grande revolución científica de la Historia humana y convertirá a este siglo, en el siglo de la biotecnología. Reconocerlo implica que habremos de ejercer en el mundo de la transdisciplina. Poco importa nuestra filiación de origen, en pocos años seremos todos neurocientíficos. Nos requerirá un férreo apego al método científico, a la producción de datos, a la integración de disciplinas y al sometimiento de todo postulado al rigor de la evidencia. Disminuir vulnerabilidad y promover resiliencia imponen a la psiquiatría el definir cuál es el ambiente más propicio y adecuado para la generación y la crianza de los hijos. Cómo deben administrar los padres ese juego misterioso de amparo y frustración que constituye la educación de un niño. En su anverso, la gerontología reclama su espacio, la juventud –el mítico y fugaz tesoro- deberá ceder espacio social y recursos a promover la dignidad de la vejez a la que todos llegaremos. Hemos realizado enormes progresos, la dilucidación del genoma jerarquizó el ambioma y la interacción epigenética como elementos centrales en lo que juzgamos como sano o enfermo. La alfabetización genética nos impone aprender la nova lingua genómica, tan imprescindible como manejar idiomas y recursos informáticos. Nos exige, es cierto, pero nos libera del terrible agobio de transmitir diagnósticos ominosos.
Tenemos el derecho y el deber de la esperanza, podemos afirmar a nuestros pacientes: “Esto es incurable…por ahora”. En pocos años -muchos menos de lo que imaginamos- “nuestros lechos de piedra” serán perforables. El 90% de cuánto sabemos del cerebro se ha adquirido en los últimos 10 años. El optimismo se impone. Aprendamos de los mendocinos, forestemos, dejemos fluir las aguas del conocimiento por las acequias de estos encuentros, lustremos, pulamos y sintamos orgullo de cómo lucen los espacios en donde ejercemos nuestra tarea. Que los organizadores tengan su vendimia merecida y que la Ciencia sea la reina de este Congreso. Sí, como entendemos, la enfermedad mental es la patología de la libertad individual, inspirémonos en aquellos que aquí se reunieron, partieron y obtuvieron la libertad política de otros hermanos. Liberar del dolor, permitir el sosiego de un bienestar productivo y dotar de sentido a la existencia han sido banderas de la escuela psiquiátrica mendocina, las hacemos propias e iniciamos el camino. Dios nos bendiga en esta tarea.
Con afecto les saluda
Dr. Carlos A. Soria
Presidente del Congreso.
Informes e Inscripción
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