Noticias médicas

/ Publicado el 17 de marzo de 2008

Nuevos casos

Confirman la primera muerte por la fiebre amarilla en Misiones

Era un productor de tabaco que se había contagiado y murió el martes pasado.

Clarín

Por: Ernesto Azarkevich

La fiebre amarilla se cobró su primera víctima en Misiones tras su aparición en la provincia en enero pasado. El Instituto Maiztegui confirmó ayer que Lorenzo Rodríguez, un pequeño productor tabacalero de 39 años que murió el martes pasado en Oberá, se había contagiado la enfermedad, posiblemente en su chacra del paraje Agroforestal de San Vicente, ubicado a 200 kilómetros al noreste de la ciudad de Posadas.
 

Desde el Ministerio de Salud Pública de la provincia establecieron además que la hija adolescente de Rodríguez también contrajo el virus, pero su estado de salud es bueno y la próxima semana recibiría el alta médico.

El primer contagio en Misiones fue confirmado el pasado 3 de marzo y ya son cinco los casos positivos, entre ellos el de Rodríguez padre.

Ahora sólo resta que lleguen a la provincia los resultados de laboratorio de un sexto cuadro febril considerado sospechoso.

El ministro de Salud de Misiones, José Guccione, aseguró que el 98 por ciento de la población de la provincia está vacunada contra el mal, que no se registraron nuevos casos sospechosos y que el virus continúa, por el momento, sólo instalado en sectores selváticos.

El funcionario dijo que en la provincia "nunca se negó que el deceso (de Rodríguez) fuera por fiebre amarilla; pero también es cierto que los primeros resultados de los análisis realizados en laboratorios locales fueron positivos para leptospirosis". "Nosotros nos manejamos por los resultados confirmados por el Instituto Maiztegui y no por supuestos",  agregó Guccione en una conferencia de prensa.

Hasta ahora la fiebre amarilla afectó a trabajadores rurales que residen o trabajan en las zonas aledañas a la ciudad de San Vicente, donde a fines de enero aparecieron catorce monos carayá muertos por el virus de la fiebre amarilla.

Desde Salud Pública de Misiones advirtieron que no sólo la vacunación ayuda a combatir  la fiebre amarilla, sino también el saneamiento ambiental real en hogares, a través de la descacharrización y fumigación, para evitar la proliferación del mosquito Aedes Aegypty, el transmisor del mal.

Guccione recordó que la inmunización dura diez años y pidió a la gente que no se revacune. "Creen que se tienen que vacunar otra vez y éso no es cierto. Pedimos solidaridad a la población que ya está vacunada para que aquellos que no han sido inmunizados puedan contar con las dosis necesarias para hacerlo. También pedimos que aquellas personas que creen que no se van a contagiar se vacunen, porque ésa es la mejor manera de combatir la enfermedad", expresó el funcionario.



 Página 12

Confirmaron la primera muerte por contagio de esa enfermedad en Obera, Misiones
La fiebre amarilla en rojo
Autoridades del Ministerio de Salud de Misiones y de la Nación confirmaron que la muerte de un trabajador tabacalero, ocurrida hace diez días, fue producida por contagio de fiebre amarilla.

Ocaña informó que se distribuyeron 1.100.000 dosis de vacuna en el país y 50 mil de refuerzo en Misiones.El Ministerio de Salud Pública de Misiones confirmó ayer el primer caso fatal de fiebre amarilla –epidémica en Paraguay y Brasil– en la Argentina. Habían pasado 40 años sin que se registraran muertes por esa enfermedad en el país. Se trata de Lorenzo Rodríguez, un trabajador rural de 40 años que se dedicaba al cultivo de tabaco en San Vicente, un paraje selvático del centro de la provincia, que había muerto hace diez días. Mientras tanto, el ministro de Salud misionero, José Guccione, señaló que la hija de Rodríguez, una adolescente de 16 años, “también padece la enfermedad”, junto con otros tres casos. Hugo Fernández, director nacional de Prevención de Enfermedades de Riesgo, señaló a Página/12 que “ella evolucionó bien y ya no corre peligro su vida, aunque sigue internada en observación en el Hospital Samic”. Además, dijo que “hay cinco casos confirmados de fiebre amarilla en Misiones, todos relacionados con el área rural, el desmonte y el trabajo en chacras”.

El diagnóstico fue confirmado ayer por el Instituto Nacional de Enfermedades Virales Humanas Julio Maiztegui, dependiente del Ministerio de Salud de la Nación, que analizó las muestras de sangre de la víctima. Así, quedó descartado el diagnóstico de leptospirosis que se dio a conocer cuando murió Rodríguez, dado que se trató de un “análisis inespecífico”, dijo Guccione. En principio, los estudios habían indicado que se trataba de una muerte causada por la leptospirosis, una enfermedad transmitida por ratas. Sin embargo, la víctima había estado internada en una clínica de la ciudad de Oberá con síntoma de la fiebre amarilla.

“En 1966 se habían registrado las últimas muertes por esa enfermedad en el país”, apuntó Fernández. La víctima, que no estaba inmunizada contra la fiebre amarilla, había permanecido internada tres días en un hospital de San Vicente, una zona señalada como “de riesgo”, puesto que allí murieron por fiebre amarilla varios monos carayá, comentó Fernández. En ese centro de salud, fue diagnosticado con gripe y regresó a su casa. Sin embargo, debido a la persistencia de los síntomas característicos de la fiebre amarilla, fue derivado a una clínica de la ciudad de Oberá. A ese establecimiento ingresó con un cuadro de “extrema gravedad” y falleció 24 horas más tarde, el 11 de marzo. “Tuvo una falla multisistémica que se complicó con la afectación de hígado y riñones que le terminó provocando la muerte”, explicó Fernández.

Además, el funcionario del Ministerio de Salud de la Nación apuntó que, con la muerte de Rodríguez, “suman cinco los casos confirmados sobre 199 analizados con síntomas asociados a la enfermedad”. Al respecto en la cartera de Salud de Misiones, Guccione precisó que esas personas circularon por zonas de riesgo en el área de San Vicente y Piñalito, donde aparecieron 17 monos muertos por fiebre amarilla y todas esas muertes estaban relacionadas con el ecosistema de la región, la tala de bosques en el interior, que desplaza a los grupos de monos hacia los bordes selváticos.

Además, Guccione puntualizó que “son nueve los casos estudiados, de los cuales cinco dieron positivo, tres fueron descartados y sólo queda uno en estudio, correspondiente a un joven internado en el Hospital Samic de la localidad de Eldorado”. Y adelantó que la hija de Rodríguez, Andrea, “seguramente será dada de alta esta semana por su buena evolución”.

La muerte del trabajador rural puso en alerta a las autoridades sanitarias de la provincia limítrofe con Brasil y Paraguay, donde ya se produjeron al menos 26 muertes. En el marco de las acciones de prevención, la cartera que dirige Graciela Ocaña informó que distribuyó 1.100.000 dosis de la vacuna en el país y entregó un refuerzo de 50 mil dosis en Misiones. La fiebre amarilla selvática comenzó a expandirse en Paraguay a mediados de febrero y, hasta hoy, hubo en ese país 24 casos confirmados con ocho muertos y diez sospechosos.

La fiebre amarilla es una enfermedad infecciosa aguda de origen viral, que se transmite a través de la picadura del mosquito Haemogogus y la causa el mismo microbio que produce la fiebre amarilla urbana, sólo que esta última es vehiculizada por el mosquito Aedes Aegypti, el mismo que transmite el dengue. Una de las principales acciones preventivas consiste en impedir la presencia del mosquito transmisor en las viviendas y su entorno, para lo cual se recomienda evitar tener recipientes que contengan agua estancada, dentro o fuera de la casa. En las últimos 20 años se registraron 3837 casos de fiebre amarilla selvática en Sudamérica, con 2229 muertos.

 

 

 

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