Medical News

/ Published on March 19, 2007

Profesor Olindo Martino

"Con el corazón en la boca": carta de lectores:

El Profesor Olindo Martino nos envía una viñeta clínica que demuestra que la semiología y el criterio médico se anticipan a las investigaciones más actuales.

Al Honorable Comité de Redacción  de IntraMed 

A mediados de la década del ´70, uno de aquellos días en que me encontraba en mi consultorio de Buenos Aires, me fue a consultar un colega, distinguido anestesiólogo, por acusar un  ¨angor pectoris¨ que lo venía torturando desde hacía tiempo y rebelde al tratamiento convencional indicado por varios cardiólogos. Le pregunté por qué me consultaba sabiendo que mi especialidad era la infectología, más precisamente la medicina Tropical.

- Porque le tengo confianza y sé, por referencias, de su formación como médico internista.

Esa fue, apenas, su respuesta. Luego de un extenso interrogatorio procedí a realizar el examen físico, y pude comprobar la intensa croniosepsis de sus piezas dentarias, dato clínico que ratificaba el dato anamnésico previamente recogido. Para ser más preciso su patología bucodentaria coincidía con una severa periodontitis (¨piorrea¨ en el lenguaje menos técnico). Severa porque desde el fondo de saco gingival de la mayoría de sus piezas fluía una secreción francamente purulenta y, además, porque ya varios de sus incisivos inferiores se desplazaban con la simple maniobra digital.

Finalizada la exploración clínica se imponía el diagnóstico y con él lo más importantante:  cuál debía ser la conducta terapéutica, habida cuenta que su gran preocupación pasaba por sus coronarias y no por su boca. Le transmití entonces mi opinión la cual era preciso fundamentar.

Mi estimado Dr…existe un principio fisiológico que sostiene que todo aquello que se aparta del normal funcionamiento orgánico, y además conspira con la homeostasis del Ser, no es reconocido como propio. En consecuencia debe erradicarse. Usted padece una severa infección en su boca la cual data desde hace ya tiempo.

Mientras continuaba mi monólogo explicativo observé como su semblante se contraía en una mezcla de ansiedad y decepción. Al momento me interrumpió ¨atajando¨ mis palabras con esta expresión de desacuerdo:

- Pero Dr., cada día que pasa tengo más espasmos y casi siempre me sobrevienen cuando estoy por entrar al quirófano para iniciar una anestesia…¡Vivo con la trinitrina debajo de la lengua! No veo que tenga relación…

Lo interrumpí con paciente ética y continué con mi fundamento el cual, para esa época, no superaba la ambigüa hipótesis.

Existen microbios( o sus toxinas)-continué diciendo- que tienen la capacidad de fijarse al receptor del endotelio de ciertos vasos sanguíneos, sensibilizándolo de tal manera que cada nuevo contacto con tal superficie puede ocasionar espasmo vascular o bien una inflamación circunscripta denominada vasculitis.

Esa era mi teoría. En consecuencia le propuse la remoción completa de los focos sépticos bajo estricta supervisión odontológica, asociada al tratamiento antibiótico.

No muy convencido y tras una sonrisa que dibujaba una mueca de resignación, el colega accedió a someterse a ese tratamiento que , de solo pensarlo, lo sumía en  un martirio psicológico.

- Pero por favor Dr.- se apresuró a decirme- no me prohiba el cigarrillo…es lo único que me quita la angustia y me permite entrar al quirófano y trabajar con seguridad. Por cierto tuve que acceder...

A medida que transcurría el tiempo y coincidente a la remoción de los nichos periodontíticos, mi ansioso colega comenzó a notar que sus crisis de angor se espaciaban, el acceso doloroso se acortaba y cada crisis se tornaba  menos dolorosas.

Por su lado, el colega seguía fumando!

Pasaron ocho meses. El tratamiento odontológico finalizó. La rehabilitación anátomo-funcional fue satisfactoria y el colega se liberó casi totalmente de las crisis dolorosas coronarias.

Fue un final feliz. Por mi parte sentí una inefable satisfacción por haber superado un impredecible desafío.

Hoy, al cabo de más de treinta y siete años, aquella incierta hipótesis parece confirmarse. Y me siento feliz  al pensar que en esa oportunidad ayudé a mejorar la calidad de vida de un ser humano.

 Los saluda atentamente

 Prof. Dr. Olindo Adrian Martino

***

El Dr. Olindo Martino es uno de los más destacados profesionales de la Medicina Argentina y un referente humano y profesional para muchos colegas.
Curriculum del Dr. Olindo Adrián Luis Martino
 
Se graduó en 1954, ingresando como Médico del Hospital de Enfermedades Infecciosas " Francisco J Muñiz" de Buenos Aires. Comenzó así su carrera de Especialista en Infectología. Al poco tiempo se trasladó, sucesivamente, a varios países a completar su formación como Médico Tropicalista obteniendo el título de Master en esa disciplina y posteriormente el PhD ( Doctor en Ciencias Médicas).

        En el ámbito universitario ocupó diferentes jerarquías docentes: Profesor de Epidemiología, Higiene y Salud Pública en la Facultad de Ciencias Veterinarias de la Universidad Nacional de La Plata ( UNLP ); Profesor del Doctorado en Bacteriología Clínica e Industrial dependiente de la UNLP. Profesor de Parasitología Médica de la Facultad de Medicina dependiente de la Universidad del Salvador; Profesor de Enfermedades Infecciosas de la Facultad de Medicina dependiente de la Universidad de Buenos Aires (UBA); Profesor de Parasitología de la Facultad de Medicina de la Universidad de Favaloro.

      El Dr. Martino es autor de 6 textos vinculados con la Infectología, Epidemiología, Zoopatología Médica, Inmunoprofilaxis en Medicina Humana y la experiencia obtenida en el Primer Nivel de la  Atención Médica en comunidades aborígenes matacos y guaraníes. Es, además, autor de 72 publicaciones vinculadas con la Patología Regional, Medicina Tropical, Zoonosis, Patologías Emergentes, Zoopatología Médica, Medicina Interna e Historia Médica.

      Ha sido distinguido con la Medalla de Oro al mejor Becario Latinoamericano del Curso de postgrado en Medicina Tropical, otorgada por el Instituto de Medicina Tropical, dependiente de la Facultad de Medicina de la Universidad de Sao Paulo, Brasil. Además, fue acreedor de 7 premios científicos, otorgados por La Asociación Médica Argentina( AMA), La Sociedad Argentina de Enfermedades Transmisibles( SADET),Sociedad Argentina de Dermatología y la Academia Nacional de Medicina de Buenos Aires.

         Nominado Maestro de la Medicina Argentina y Maestro de la Medicina Latinoamericana; y declarado" Vecino Ejemplar" por el Gobierno  de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires por la importante contribución para el desarrollo comunitario y la formación del recurso humano en Medicina Rural, en regiones del Norte Argentino.

      El Dr. Martino es Fellow Member of the International Medical and Health Association. Además, Director de la Comisión para el Estudio de La Patología Regional Argentina( CEPRA); Director de la Residencia Médica en Atención Primaria para la Salud( REMAPS) con sede en la provincia de Salta, y Presidente de la Fundación Dra. María Cristina Peña para el Estudio de las  Patologías Regionales.

      En el año 1991 fue honrado como Miembro Titular de la Academia Nacional de Medicina de Buenos Aires y, más tarde, en 1996 como Miembro Correspondiente Nacional de la Academia de Medicina de Córdoba.

      Desde hace más de veinte años el Dr. Martino tiene predilección por la pintura, circunstancia que le permitió exponer sus obras en salones de arte, entre los cuales figura la muestra anual patrocinada por la Asociación Médica de Cultura Artística, filial de la Asociación Médica Argentina. Así obtuvo varios premios entre los cuales se destacan un primer premio y el Gran Premio de Honor a la pintura, versión año 1984, del salón de médicos, el cual fue entregado en el Museo de Bellas Artes de la Boca. Por su condición de artista médico fue honrado con el premio " Florencio Escardó a las Artes y a las Ciencias”.

     * Fuente: APS

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